Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Serge Reggiani, inolvidable



Serge Reggiani (1922-2004) es mejor conocido fuera de Francia por su faceta de actor con un extensa filmografía y numerosas obras de teatro a sus espaldas que por la de cantante. Ello no impide que en su país de adopción (nació en Italia) esté considerado por varias generaciones como uno de los representantes ‘mayores’ de la chanson. Admiración y cariño acompañaron siempre a esta figura tierna y familiar. Y mucho más cuando el suicidio de su hijo Stéphan, cantante como él, a los 35 años le sumió en la depresión y el alcohol, separándole casi de toda actividad.

Hijo de italianos antifascistas que se exiliaron en Francia ante el avance imparable de Mussolini y sus camisas negras, pese a su timidez innata destacó desde la adolescencia por su talento como actor. En la canción, sin embargo, habrá de sobrepasar la cuarentena para grabar su primer disco, bajo el impulso de aquél buscador y descubridor de talentos que fue Jacques Canetti (al que debo al menos un post) y que le oyó cantar en casa de Yves Montand y Simone Signoret, de los que ambos eran amigos.

Las canciones de aquel raro genio llamado Boris Vian que integraron su primera entrega discográfica se convirtieron oro en la voz de Reggiani. Era el año 1965 y los temas del disco, de espíritu sarcástico e irreverente, encontraron en la juventud que unos años después se echaría a la calle para exigir libertad el caldo de cultivo adecuado. Entre aquellas canciones se encontraba ‘La java des bombes atomiques’, que se reproduce al pie.

‘Sarah’ es una canción compuesta por Georges Moustaki, a quien las interpretaciones de Reggiani y su éxito volvieron a situar en el mapa de la música francesa tras el éxito alcanzado en su colaboración con Edith Piaf, para la que escribió ‘Milord’. Tanto que él mismo grabaría sus canciones y obtendría una gran éxito con ‘Le Méteque’.

Reggiani introducía siempre la canción declamando un fragmento del poema de Charles BaudelaireJe n'ai pas pour maîtresse une lionne illustre’ (‘No tengo por amante a una leona ilustre’).

Intro:

Si vous la rencontrez, bizarrement parée,
Se faufilant, au coin d'une rue égarée,
Et la tête et l'oeil bas comme un pigeon blessé,
Traînant dans les ruisseaux un talon déchaussé,
Messieurs, ne crachez pas de jurons ni d'ordure
Au visage fardé de cette pauvre impure
Que déesse Famine a par un soir d'hiver,
Contrainte à relever ses jupons en plein air.
Cette bohème-là, c'est mon tout, ma richesse,
Ma perle, mon bijou, ma reine, ma duchesse...

Canción:
La femme qui est dans mon lit
N'a plus 20 ans depuis longtemps
Les yeux cernés
Par les années
Par les amours
Au jour le jour
La bouche usée
Par les baisers
Trop souvent, mais
Trop mal donnés
Le teint blafard
Malgré le fard
Plus pâle qu'une
Tâche de lune.

La femme qui est dans mon lit
N'a plus 20 ans depuis longtemps
Les seins si lourds
De trop d'amour
Ne portent pas
Le nom d'appas
Le corps lassé
Trop caressé
Trop souvent, mais
Trop mal aimé
Le dos vouté
Semble porter
Des souvenirs
Qu'elle a dû fuir.

La femme qui est dans mon lit
N'a plus 20 ans depuis longtemps
Ne riez pas
N'y touchez pas
Gardez vos larmes
Et vos sarcasmes
Lorsque la nuit
Nous réunit
Son corps, ses mains
S'offrent aux miens
Et c'est son cœur
Couvert de pleurs
Et de blessures
Qui me rassure

Traducción:
Si la encuentran extrañamente ataviada/ deslizándose en la esquina de una calle descarriada/ y la cabeza y la mirada baja como una paloma herida/ arrastrando en los arroyos un talón descalzo/ Señores, no escupan blasfemias ni groserías/ al rostro maquillado de esa pobre impura/ que la diosa Hambruna ha forzado/ por una noche de invierno a levantar sus enaguas al aire./ Esa bohemia es mi todo, mi riqueza/ mi perla, mi joya, mi reina, mi duquesa…
La mujer que está en mi lecho/ ya no tiene 20 años desde hace mucho tiempo/ los ojos cercados/ por los años/ por los amores/ día tras día/ la boca desgastada/ por los besos/ demasiado frecuentemente, pero/ demasiado mal dados/ la tez cenicienta/ a pesar del maquillaje/ más pálida que una/ mancha de la luna.
La mujer que está en mi lecho/ ya no tiene 20 años desde hace mucho tiempo/ los senos tan pesados/ de demasiado amor/ ya no llevan/ el nombre de encantos/ el cuerpo fatigado/ demasiado acariciado/ demasiado frecuentemente, pero/ demasiado mal amado/ la espalda curvada/ parece llevar/ los recuerdos/ de los que ha debido escapar.
La mujer que está en mi lecho/ ya no tiene 20 años desde hace mucho tiempo/ no os riais/ ni la toquéis/ guardad vuestras lágrimas/ y vuestros sarcasmos/ Cuando la noche nos reúne/ su cuerpo, sus manos/ se ofrecen a las mías/ y es su corazón/ cubierto de llantos/ y de heridas/ el que me conforta.




miércoles, 26 de diciembre de 2007

Goodbye, Oscar Peterson



Oscar Peterson murió el pasado domingo en Toronto (Canada) a los 82 años como consecuencia de un fallo renal. Con él desaparece una figura mayor del jazz, calificado por la crítica como 'gigante' y 'leyenda'. Devoto juvenil de Art Tatum, pertenece a una escuela tradicional ajena a experimentalismos o aventuras y en esa línea, entre el swing y el bop, alcanza la cumbre pianística, la jerarquía máxima en una sucesión jerárquica de grandes figuras.

El viriutosismo, la capacidad inagotable de improvisación, el conocimiento profundo de los secretos del instrumento y de la armonía, así como una extraordinaria e inimitable elegancia en la ejecución son las cosas que han hecho inconfundible un estilo interpretativo extensamente imitado por otros virtuosos de generaciones más jóvenes, como Herbie Hancock o Chick Corea, para los que fue el maestro iniciático.

Peterson tocó con los más grandes y brilló siempre a la máxima altura, como secundario cuando lo fue o como estrella principal, sin que el hecho de ser canadiense dificultase o impidiera el general reconocimiento que obtuvo desde el principio de su carrera, poco después de la segunda guerra mundial. Tenía preferencia por los combos reducidos, tríos y cuartetos fundamentalmente. El Oscar Peterson Trio, con sus diversos integrantes históricos, redefinió en cierta medida una fórmula que se creía ya agotada.

Deliberadamente he elegido para esta breve nota necrológica dos vídeos que son pequeñas rarezas en la trayectoria de Oscar Peterson. En el primero interpreta 'Goodbye', de Benny Goodman, durante una actuación en Holanda a principios de los 60. Considerémoslo como su adiós, una despedida reveladora de su estilo extraordinario. En el segundo acompaña a Nat king Cole, que fue -aunque a muchos les sorprenda- uno de sus maestros.

Nat King Cole era una brillante pianista de jazz hasta que descubrió el éxito de su aterciopelada voz. Así dejó de ser un promesa creciente del piano para convertirse en un 'crooner' al que sólo el color de su piel impidió desbancar a figuras como Crosby o Sinatra. Oscar Peterson aprendió muchas cosas de Cole y en 1998, con su mano izquierda ya mermada de facultades a causa de un accidente cerebrovascular, decidió rendirle un homenaje interpretando -cantadas- algunas de sus canciones con sorprendente acierto. El disco se titula 'With respect to Nat', lo que significa no sólo " con respeto a" sino también "con respecto a".

El pianista ponía de relieve de ese modo, quizás involuntariamente, que la memoria de los grandes no muere nunca. Ese será también, indudablemente, su destino.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Esbjörn Svensson Trio, abriendo caminos




La primera vez que escuché al Esbjörn Svensson Trio tuve una una agradabilísima y deslumbradora sensación de descubrimiento. Aquello era radicalmente diferente, nuevo en el inmenso territorio del jazz. Las subsiguientes escuchas me han confirmado que no se trataba de algo casual; que el EST ha traido una brisa fresca de aire renovador y ha abierto nuevos caminos a un género que daba signos de estancamiento, como si el jazz, siempre explorador e innovador, hubiera tocado la dura pared a partir de la cual todo paso adelante conduce a perder el contacto y la apreciación del público.

El secreto, como siempre, es la libertad creativa. que -por excelencia- constituye la esencia de la creatividad. El talento musical extraordinario del pianista y compositor Esbjörn Svensson bebe sin prejuicios en las fuentes fecundas de toda la música que se ha escrito a lo largo de la historia para crear unas líneas que tan pronto tienen resonancias de la música clásica como del jazz clásico, sin desdeñar las referencias pop, el minimalismo o la world music.

Singularmente, sus interpretaciones no esclavizan a los otros dos integrantes del trío a un papel servil al piano. Dan Barglund, contrabajista, es un gigante del instrumento y Magnus Óstrom no le va a la zaga en la batería. EST es, en el sentido estricto de la palabra, un grupo, una engrasada y sensible máquina de hacer música en la que cada elemento resulta imprescindible para alcanzar el resultado deseado. A ellos hay que sumar, last but not least, al ingeniero de sonido Ake Linton, presente en casi todas sus grabaciones y habitual en sus jiras de los últimos tiempos. Él es quien, puntualmente, introduce los efectos que consiguen que EST supere las limitaciones típicas de un trío.

El tema que aquí interpretan, 'Behind the Yashmak (*)' ('Tras el velo'), interpretado en el festival de jazz de Juan les Pins (Francia), es un buen ejemplo de lo que EST es y, para quien no conozca al grupo, espero que sea también una invitación a descubrirlo.

Y no digo más. Casi todo lo que pudiera añadir podéis encontrarlo aquí. Mi agradecimiento y felicitación personal al anónimo auntor de esa entrada de Wikipedia. Creo que es la primera vez que encuentro en ese valiosísimo recurso de la red que la referencia más extensa y útil a un tema internacional está escrita precisamente en castellano. Una excepción a celebrar.

(*) Velo que cubre el rostro de muchas mujeres musulmanas.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Idir, la voz de la nación Amazigh



Idir, (en lengua bereber "Vivirá") se llama en realidad Hamid Cheriet y es, desde mediados los años 70, la voz de una lengua y una cultura minoritaria y perseguida tanto en Argelia como en Marruecos, países donde residen gran parte de los integrantes de una etnia -de hecho una nación- que se denomina a sí misma Amazigh.

Nacido en la Alta Kabilia argelina, hijo de campesinos, y educado por los jesuitas en Argel, estudió Geología de cara a hacer su carrera en la industria petrolera nacional. Nada le dirigía, en principio, hacia la música, pero en 1973, de modo improvisado, sustituye a la cantante Nouara en una actuación en Radio Argel. Con sólo su guitarra interpreta una especie de nana basada en el cuento tradicional "El roble del ogro" (una especie de Caperucita Roja) y alcanza un éxito extraordinario, que le llevará al estudio de grabación.

Su 'A vava Inouba' es el primer gran éxito que alcanza en Francia la canción argelina, antes de que surja la reivindicación de Cheikha Rimitti como figura mítica del 'rai' o triunfen figuras como Khaled o Mami. La canción recrea el ambiente familiar rural de los Kabiles en un duro día de invierno.

Discografía

Traducción (realizada a partir de la traducción al francés)

Te lo ruego, padre Inouba, ábreme la puerta./ Oh hija Ghriba, tintinea tus brazaletes./ Temo al ogro del bosque, padre Inouba./ Oh hija Ghriba, yo también le temo.

El viejo envuelto en su albornoz/ Aparte se calienta./ El hijo preocupado de ganar el pan/ Pasa revista a los días del mañana./ La nuera detrás de su telar/ remonta sin cesar los tensores./ Los niños alrededor de la vieja/ se instruyen sobre las cosas de antaño.

Te lo ruego, padre Inouba, ábreme la puerta./ Oh hija Ghriba, tintinea tus brazaletes./ Temo al ogro del bosque, padre Inouba./ Oh hija Ghriba, yo también le temo.

La nieve se amontona contra la puerta./ El 'ihlulen' (1) hierve en la marmita./ La 'tajmaât' (2) sueña ya con la primavera./ La luna y las estrellas siguen clausuradas./ El tarugo de roble remplaza a las celosías./ La familia reunida/ presta oidos al cuento.

Te lo ruego, padre Inouba, ábreme la puerta./ Oh hija Ghriba, tintinea tus brazaletes./ Temo al ogro del bosque, padre Inouba./ Oh hija Ghriba, yo también le temo.

(1) Preparación a base de higos pasos.
(2) Concejo, asamblea de la comunidad
.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Andrea Parodi, sin reposo hasta el fin



Tenía 51 años y padecía un cáncer incurable de estómago desde hacía tres. Falleció el 17 de octubre de 2006, sin llegar a pasar un mes de su emocionante concierto en el anfiteatro romano de Cagliari (22 de septiembre de 2006). Tras conocer el éxito comercial con el grupo Tazenda, Andrea Parodi se había convertido en la voz por excelencia de Cerdeña, la tierra natal de su madre, y había recuperado su propia expresión emocional, lejos de las actuaciones televisivas con playback y las giras y comparecencias promocionales, que se la habían hecho insoportables.

Su singularísima voz no me era desconocida, pero debo admitir que no sabía gran cosa de él. Anoche, en mi pub habitual, tuve la excepcional oportunidad de ver y escuchar el concierto que concluye con el tema que pueden escuchar en este vídeo ('No potho reposare'). Debo admitir que me conmovió muy profundamente la persona y la música de este hombre que, consciente o no de ello, cantaba por última vez en público y, en el umbral de la muerte, daba 'Gracias a la vida' en castellano (la canción de Violeta Parra). Demacrado, esquelético y con una bolsa que contenía un dosificador de morfina colgada al cuello, abordaba la muerte desde el amor y el agradecimiento.

La suya fue, hasta el último momento, una vocación entusiasta de entregarse a través de lo que mejor sabía hacer. En una entrevista, confesaba que se había sentido aliviado cuando le dijeron que su cáncer no era operable porque temía perder el diafragma y no poder cantar. Su amor a la música y al público, junto a una fe religiosa que se expresaba también mediante el canto sacro (en el concierto interpreta 'Stabat Mater' junto a Elena Ledda), fueron sin duda el motor de su vida y la razón de su sonrisa, llena de dientes y de bondad.

Es una bellísima canción de amor la que cierra el concierto del adiós en Cagliari. Un tema en la lengua sarda, de su Cerdeña maternal, que dedicó a su joven compañera y coproductora de su último disco, Valentina Casaleda. Apenas unos días después de su muerte, quien fue 'su vida' (según su propia expresión) daba a luz una hija engendrada por él. La vida sigue. Siempre. Y la esperanza es un capital interminable.

Non potho reposare amore e coro,
pensende a tie so d'onzi momentu.
No istes in tristura prenda 'e oro,
ne' in dispiaghere o pensamentu.
T'assicuro che a tie solu bramo,
ca t'amo forte t'amo, e t'amo e t'amo.

Si m'esseret possibile d'anghelu
s'ispiritu invisibile piccabo
sas formas, e furabo dae chelu
su sole e sos isteddos e formabo
unu mundu bellissimu pro tene,
pro poder dispensare cada bene,
unu mundu bellissimu pro tene,
pro poder dispensare cada bene.

No potho viver, no, che'n amargura,
luntanu dae tene, amadu coro.
A nudda vale sa bella natura
si no iste accurzu su meu tesoro,
pro mi dare cossolu, e recreu
coro, Diosa, amada prus 'e Deu.

E t'assicuro che a tie solu bramo,
ca t'amo forte t'amo, e t'amo e t'amo.
T'assicuro che a tie solu bramo,
ca t'amo forte t'amo, t'amo e t'amo...

TRADUCCIÓN (A partir de la traducción al italiano)

No puedo reposar amor y corazón/ pensando en ti cada momento./ No estés triste joya de oro/ ni disgustada ni pensativa./ Te aseguro que a ti sólo te deseo / que te amo tanto, te amo y te amo y te amo.
Si me fuera posible de ángel/ de espíritu invisible tomaría/ la forma y robaría del cielo/ el sol y las estrellas y formaría/ un mundo bellísimo para ti/ para poder dispensar todo el bien.
No puedo vivir,no, sino en la amargura/ lejos de ti, amado corazón./ Para nada sirve la bella naturaleza/ si no está cerca mi tesoro/ para darme consuelo y alegría/ corazón, diosa amada más que Dios (*) .
Y te aseguro que a ti sólo deseo/ que te amo tanto, te amo y te amo y te amo/. Te aseguro que a ti sólo deseo/ que te amo tanto, te amo y te amo y te amo...

(*) En su concierto elude cantar estos dos versos.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Tom Waits y su 'Jesús de chocolate'


Esta canción fue interpretada en el popular show de David Letterman, en la TV estadounidense. El iconoclasta Tom la presentó como una canción infantil (!). Pertenece a su disco de 1999 'Mule Variations'. Sumamente recomendable su última entrega (triple) 'Orphans'.

Por esta vez dejaré que sean otros -y él mismo- quienes hablen de este pequeño monstruo, cargado de talento y creatividad, que ha regresado vivo de una excursión a fondo por 'el lado salvaje'.

Biografía (Hasta 2004)
Entrevista

Don't go to church on Sunday
Don't get on my knees to pray
Don't memorize the books of the Bible
I got my own special way
Bit I know Jesus loves me
Maybe just a little bit more
I fall on my knees every Sunday
At Zerelda Lee's candy store

Well it's got to be a chocolate Jesus
Make me feel good inside
Got to be a chocolate Jesus
Keep me satisfied

Well I don't want no Anna Zabba
Don't want no Almond Joy
There ain't nothing better
Suitable for this boy
Well it's the only thing
That can pick me up
Better than a cup of gold
See only a chocolate Jesus
Can satisfy my soul.

When the weather gets rough
And it's whiskey in the shade
It's best to wrap your savior
Up in cellophane
He flows like the big muddy
But that's ok
Pour him over ice cream
For a nice parfait

Well it's got to be a chocolate Jesus
Good enough for me
Got to be a chocolate Jesus
Good enough for me.

Well it's got to be a chocolate Jesus
Make me feel good inside
Got to be a chocolate Jesus
Keep me satisfied.

TRADUCCIÓN

No voy a la iglesia el domingo/ No me pongo de rodillas a rezar/ No memorizo los libros de la Biblia/ Yo tengo mi forma especial/ Por lo poco que sé Jesús me ama/ Quizás un poquito más./ Yo caigo de rodillas cada domingo/ En la tienda de dulces de Zerelda Lee.
Bueno, tiene que ser un Jesús de chocolate/ Me hace sentir bien por dentro/ Tiene que ser un Jesús de chocolate/ Me deja satisfecho.
Bueno, yo no quiero ningún Anna Zabba (1)/ No quiero ningún Almond Joy (2)/ No hay nada mejor/ Adecuado para este muchacho/ Bueno, es la única cosa/ Que puede levantarme/ Mejor que una copa de oro/ Ver sólo un Jesús de chocolate/ Puede satisfacer a mi alma.
Cuando el tiempo se pone duro/ Y hay whiskey en la sombra/ Es mejor envolver a tu salvador/ Todo en celofán/ Mana como un lodazal/ Pero está bien/ Viertelo sobre helado/ Para un bonito 'parfait' (3).
Bueno, tiene que ser un Jesús de chocolate/ Suficientemente bueno para mi/ Tiene que ser un Jesús de chocolate/ Suficientemente bueno para mi.
Bueno, tiene que ser un Jesús de chocolate/ Me hace sentir bien por dentro/ Tiene que ser un Jesús de chocolate/ Me deja satisfecho.

(1) Se refiere, sin duda, a un dulce popular en California (su tierra) llamado Abba-Zaba. El 'error' es seguramente un juego de palabras deliberado, tal vez un chiste privado acerca de alguna Anna.
(2) Otro tipo de golosina.
(3) Un tipo de postre.

sábado, 17 de noviembre de 2007

John Lennon: La conciencia de los Beatles



As soon as you're born they make you feel small
By giving you no time instead of it all
Till the pain is so big you feel nothing at all.
A working class hero is something to be.

They hurt you at home and they hit you at school.
They hate you if you’re clever and they despise a fool
Till you’re so fucking crazy you can’t follow their rules
A working class hero is something to be.

When they’ve tortured and scared you for twenty odd years
Then they expect you to pick a career
When you can’t really function, you’re so full of fear.
A working class hero is something to be.

Keep you doped with religion and sex and tv
And you think you’re so clever and classless and free
But you’re still fucking peasant as far as I can see
A working class hero is something to be.

There’s room at the top they are telling you still
But first you must learn how to smile as you kill
If you want to be like the folks on the hill
A working class hero is something to be.

If you want to be a hero well just follow me.
If you want to be a hero well just follow me.

Tan pronto como naces te hacen sentir pequeño/ no dándote tiempo en lugar de todo ello/ hasta que el dolor es tan grande que no sientes nada en absoluto./ Ser un héroe de la clase trabajadora es algo estupendo.
Te hieren en casa y te golpean en la escuela./ Te odian si eres inteligente y desprecian al tonto/ hasta que estás tan jodidamente loco que no puedes seguir sus reglas./ Ser un héroe de la clase trabajadora es algo estupendo.
Cuando te han torturado y atemorizado durante veinte extraños años/ entonces esperan que elijas una carrera/ cuando realmente no puedes funcionar, tan lleno de miedo estás. Ser un héroe de la clase trabajadora es algo estupendo.
Te mantienes drogado con religión y sexo y TV/ y crees ser tan inteligente y desclasado y libre/ pero todavía eres jodidamente paleto por lo que yo puedo ver./ Ser un héroe de la clase trabajadora es algo estupendo.
Hay espacio en la cumbre te dicen todavía/ pero primero debes aprender a sonreir mientras matas/ si quieres ser como los tipos de la colina. Ser un héroe de la clase trabajadora es algo estupendo.
Si quieres ser un héroe, bien, sólo tienes que seguirme.
Si quieres ser un héroe, bien, sólo tienes que seguirme.

Huelgan los comentarios.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Lhasa de Sela: Originalidad y fuerza mestiza

Del mismo modo que los ‘posts’ sobre Little Jack Melody y su debilidad por el cabaret europeo me condujeron a escribir sobre Ute Lemper y Paolo Conte, el trabajo sobre Lila Downs me llevó a otra gran ausente de ‘Toda esa música’, Lhasa de Sela. Hay mucho en común entre ambas mujeres, más allá de la obvia coincidencia de sus orígenes mestizos, que sin duda pesan en sus planteamientos artísticos.

Lhasa, nacida en 1972 en el pequeño pueblo de Big Indian, al norte de Nueva York, es hija del mexicano Alejandro de Sela, escritor y profesor de español y de literatura, y de la actriz y luego fotógrafa estadounidense Alexandra Karam, de origen judeo-libanés. El arte y la bohemia están en el origen y el desarrollo de Lhasa y sus tres hermanas, éstas artistas de circo, que han participado en el Cirque du soleil y otras iniciativas relevantes del nuevo circo artístico.

El Desierto




Durante siete años Lhasa y sus hermanas viajan junto a sus padres en un autobús entre Estados Unidos y México, en una experiencia de nomadismo que les margina de la enseñanza reglada y del embrutecimiento televisivo. La suya es una educación multicultural, abierta y libre, que abre también sus espíritus, elimina las fronteras y les llama al ejercicio permanente de la libertad.

Lhasa canta en público desde los 13 años y sus horizontes se amplían cuando se traslada al Canadá francófono (Montreal), donde sus hemanas trabajan en el Cirque du soleil. Allí no sólo se amplía su bagaje lingüístico con un idioma en el que va a despertar pronto el interés, antes que en español, sino que también, en 1991, encuentra al compositor y arreglista Yves Desrosiers, que será en gran medida el padre de ‘La Llorona’, disco que supone su primer éxito en 1997 y su introducción en el mercado francófono primero y en el español después.

Con toda palabra




Sorprendentemente, tras una exitosa gira internacional en 1998, Lhasa parece no estar segura de querer seguir ese camino absorbente del éxito, la carencia de anonimato y la disponibilidad permanente y ‘desaparece’ en Marsella, a donde se ha trasladado su familia. Allí, como una/o más se integra, junto a sus hermanas, en el proyecto de circo moderno ‘Pocheros’. Sin embargo, no deja de componer y a finales de 2003 verá la luz su disco ‘The living road’, grabado, como el primero, en Montreal, esta vez con el apoyo de Jean Massicotte y François Lalonde.

Es de nuevo el éxito y un extensa gira de dos años con 160 actuaciones en diversos países lo confirma más allá de todo lo esperado.

La frontera




Tal vez el alma gitana, trashumante y familiar de Lhasa de Sela se esté resistiendo ahora de nuevo a volver al estudio de grabación y a la vorágine de las actuaciones y los viajes en los que apenas se ve más que la habitación del hotel y el lugar de la actuación, pero ella es una auténtica artista y, siéndolo, es imposible dejar de acudir a la llamada de quienes esperan más. Más de esa sensibilidad y sensualidad interpretrativa, de su originalidad y de su fuerza.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Lila Downs, desde las raíces

Lila Downs (1968) es hija de un profesor estadounidense y de una cantante mexicana de la etnia mixteca. A partir de ese origen mestizo no ha sido fácil para ella encontrar su propia voz, conciliar su doble identidad, ser ella misma personal y artísticamente. Creció y se educó en la cultura del padre, pero sin poder ignorar -nunca lo pretendió tampoco- la de la madre. Estudió antropología y canto, educando su técnica vocal en una disciplina clásica que sólo ocasionalmente exhibe y deja a los auditorios boquiabiertos y extasiados.

Es la suya una voz impresionante y hasta no hace mucho tan polimórfica que resultaba casi imposible identificarla. El eclecticismo ha sido una paradójica seña de identidad para Lila Downs. Su voz cambiaba de coloratura y estilo de una canción a otra y yo me he sorprendido en ocasiones preguntando quién canta, con la intención de tomar nota del hallazgo, y recibiendo la inesperada respuesta: Lila Downs.

Decía al principio que no le ha sido fácil encontrar su propia voz. Sus últimos discos parecen la prueba terminante de que ya lo ha conseguido. Para ello ha profundizado en las raíces indígenas de México, ha recuperado sus músicas para deconstruirlas y recrearlas, vertiéndolas a continuación en un contexto instrumental y estilístico que juega sin conflicto patente con referencias modernas muy variadas, sin perder nunca la connotación étnica, que ella misma subraya incluso con su vestimenta.

Pese a sus muchos méritos, Lila Downs seguiría siendo casi una desconocida a estas alturas fuera de México si la suerte no se hubiera cruzado en su camino en forma de película. “Frida”, biografía cinematográfica de Frida Kahlo interpretada y producida por Salma Hayek, obtuvo el premio a la mejor banda sonora en los Oscars de 2003. Varias canciones de Lila formaban parte de esa banda sonora y en la propia ceremonia de entrega la mexicana cantó junto a Caetano Veloso el tema ‘Burn it blue’ del filme.

Los videos muestran la recreación que Lila Downs hace de dos temas tradicionales mexicanos, ‘La cucaracha’ y ‘La llorona’. Son dos canciones cuya letra ha conocido innumerables versiones. En ‘La cucaracha’ Lila Downs ha elegido la más contestataria.





En la misa y en la feria
Todo el mundo ya lo sabe
Los que llegan al gobierno
Porque se puede comprar

Del partido comunista
Ya no queda casi nada
Ahora todos van buscando
Como hacerse millonadas

Fue la junta de naciones
A poner sus opiniones
Todos no estaban de acuerdo
Donde y cuando bombardear

Se sientan los presidentes
En la silla del gobierno
Luego mandan a la guerra
A la gente de su pueblo

La cucaracha, la cucaracha
Que ya no puede caminar
Porque no tiene
Porque le falta
La marihuana que fumar

Todos se pelean la silla
Que les deja mucha plata
En el norte Pancho Villa
Y en el sur viva Zapata!

Ya murió la cucaracha
Ya la llevan a enterrar
Entre cuatro zopilotes
Y un ratón de sacristán.

domingo, 14 de octubre de 2007

Paolo Conte: Un poeta de voz rota con un piano


No es fácil hablar de alguien tan excepcional, tan escasamente convencional, tan único como Paolo Conte. Se corre el riesgo de caer en la simplificación, en el lugar común, en el tópico siempre tentador sin llegar al tuétano de lo que este hombre singular, que apenas canta -en el sentido estricto del término-, es y significa dentro de la música.

De entrada hay que decir que uno se pierde más de la mitad de la belleza que Conte es capaz de comunicar si ignora lo que dicen sus letras. Es un poeta quien, sentado ante el piano, recita con su voz ronca nostalgias, pequeñas historias íntimas o generacionales, instantáneas frecuentemente tintadas de color sepia, con ironía, con ternura y, sobre todo, con fortuna y originalidad expresiva.

Paolo Conte (1937, Asti, Italia) era abogado en una familia de abogados. Componer canciones fue durante cierto tiempo una afición que compartía con su hermano Giorgio, con el que colaboró inicialmente. Progresivamente, los temas que compone para otros cantantes, especialmente los que firma junto al profesor de música Michele Virano, residente también en Asti, van logrando éxito tras éxito en la voz de artistas como Adriano Celetano, Caterina Caselli o Patty Bravo.

Pero sólo en 1974, con 37 años, Conte decide plegar definitivamente la toga y convertirse en cantautor, el más singular e interesante de un país pródigo en ellos y que ‘patentó’ la expresión resultante de la fusión de los términos ‘cantante’ y ‘autor’. No es el éxito inmediato, por supuesto. Sus canciones son definitivamente suyas y ya no hará concesiones a la comercialidad. Asume que no es un cantante de multitudes y busca sólo disfrutar y vivir de la que es su auténtica pasión: la música. Naturalmente, lo consigue.

Para ese fin su ya manifiesta creatividad cuenta con un bagaje de cultura musical muy extenso y nada común:

- El ‘jazz’, su amor de adolescencia que nunca le abandonará, es la sólida base armónica y rítmica de la que parte.

- La propia canción italiana con toda su extraordinaria riqueza, en la que Domenico Modugno había introducido una revolución estilística de largo alcance.

- La canción de autor francesa, con Jacques Brel como principal referencia.

- La música Latinoamericana, fundamentalmente la argentina, con el tango y la milonga en vanguardia.

De modo progresivo Paolo Conte se transforma en un cantautor de culto, una especie de Tom Waits a la europea que, pese a sus obvias limitaciones vocales, seduce a los auditorios, primero en Francia, luego en Holanda y hoy en todas partes, incluso en Estados Unidos.

Este mes, quien quiera y pueda tiene la oportunidad de gozar de la experiencia de escucharlo en directo. Actuará el día 28 en Gerona y el 30 en Barcelona. Yo, lamentablemente, no podré disfrutar de tal privilegio.

‘Azzurro’, la canción que interpreta en el primer vídeo fue un éxito popular en la voz de Adriano Celentano en 1968 y ha llegado a convertirse en el himno extraoficial de la ‘squadra azzurra’, la selección italiana de fútbol. Para Conte es un final de actuación típico, ineludible, pues si la olvida el público se la exige invariablemente, como ocurrió en esta actuación en Ámsterdam.




Cerco l'estate tutto l'anno
e all'improvviso eccola qua.
Lei è partita per le spiagge
e sono solo quassù in città,
sento fischiare sopra i tetti
un aeroplano che se ne va.

Azzurro,
il pomeriggio è troppo azzurro
e lungo per me.
Mi accorgo
di non avere più risorse,
senza di te,
e allora
io quasi quasi prendo il treno
e vengo, vengo da te,
ma il treno dei desideri
nei miei pensieri all'incontrario va.

Sembra quand'ero all'oratorio,
con tanto sole, tanti anni fa.
Quelle domeniche da solo
in un cortile, a passeggiar...
ora mi annoio più di allora,
neanche un prete per chiacchierar...

[Estribillo]

Cerco un pò d'Africa in giardino,
tra l'oleandro e il baobab,
come facevo da bambino,
ma qui c'è gente, non si può più,
stanno innaffiando le tue rose,
non c'è il leone, chissà dov'è...

[Estribillo y final]


TRADUCCIÓN

Busco el verano todo el año/ Y de repente aquí está./ Ella se ha largado a la playa/ Y estoy solo aquí arriba en la ciudad,/ Siento zumbar sobre el tejado/ Un aeroplano que se va.

[Estribillo] Azul,/ La tarde es demasiado azul/ Y larga para mi./ Me noto/ como carente ya de recursos/ sin ti/ y entonces/ yo casi casi tomo el tren/ y voy voy hacia ti/ pero el tren de los deseos/ En mis pensamientos en sentido contrario va.

Parece cuando estaba en el oratorio,/ Con tanto sol, hace tantos años./ Aquellos domingos solitarios/ En un patio, paseando…/ Ahora me aburro más que entonces/Ni siquiera un cura para charlar…

[Estribillo]

Busco un poco de África en el jardín/ Entre el laurel y el baobab,/ Como hacía de pequeño,/ Pero aquí hay gente, ya no se puede,/ están regando tus rosas,/ No está el león, quién sabe dónde está…

[Estribillo y final]



En el segundo vídeo interpreta ‘Sotto le stelle del jazz’ ('Bajo las estrellas del jazz), una evocación de su pasión adolescente por una música que, como él relata, las chicas rechazaban y que causaba la misteriosa desaparición de la cubertería de plata doméstica.

martes, 9 de octubre de 2007

Ute Lemper: El cabaret continúa



Tras escribir mi último post sobre Little Jack Melody caí en la cuenta de que mencionaba a dos artistas, Ute Lemper y PaoloConte, de los que -paradójicamente- no existe referencia en Toda esa música. He aquí una pequeña subsanación. La polifacética y versátil artista alemana canta 'The case continues', obra de Neil Hannon y Joby Talbot, y 'Little water song'. 'The case continues' está integrada en el album 'Punishing kiss" (2000), fruto de una acertada selección de temas y colaboraciones que, aparte de los ya mencionados, incluye a Tom Waits, Nick Cave o Elvis Costello (más posts pendientes). Son obras que podrían representar la morbidez y la calidad literaria y musical de un inexistente cabaret contemporáneo.

El binomio Brecht/Weil nunca ha estado ausente como referencia en aquellos que buscan crear e interpretar canciones que se salgan del camino trillado y pestilente.

Letra de "Case continues"

The victim was a woman, a woman in her prime.
The suspect was a lover he had no alibi.
The weapon was a phone call in the dead of night.
You know I never really thought you had it in you.
The case continues

The suspect was a cruel self-motivated man.
He held the victim's heart in the palm of his hand.
The motive is a mystery I'll never understand.
The final cut went deep down to the very sinew.
The case continues

Why did the blood-stained sheets that burned turn quite so cold?
My only crime was passion wild and uncontrolled.
If sex were an Olympic sport we'd've won the gold.
Oh tell me that there's still a little love left in you.
The case continues

The final cut went deep down to the very sinew.
The case continues

The victim is in shock there's not much more to say.
The suspect made a smooth and silent get-away.
The scars may slowly heal but they'll never go away.
I only hope that one day you understand just what I've been through.
The case continues

I only hope that one day you understand just what I've been through.
Oh tell me that there's a little love left in you.
The case continues.

TRADUCCIÓN
La víctima era una mujer, una mujer en su florecimiento./ El sospechoso era un amante que no tenía coartada./ El arma, una llamada telefónica en el silencio de la noche./ Sabes que nunca pensé realmente que tuvieras la culpa./ El caso continúa.

El sospechoso era un hombre cruel automotivado./ Tomó el corazón de la víctima en la palma de su mano./ El motivo es un misterio que nunca comprenderé./ El corte final llegó profundamente al mismo nervio./ El caso continúa.

¿Por qué las sábanas manchadas de sangre que quemaba se volvieron tan completamente frías?/ Mi único crimen fue pasion salvaje y descontrolada./ Si el sexo fuera un deporte olímpico hubiéramos ganado el oro./ Oh, dime que todavía queda un poco de amor en tu corazón./ El caso continúa.

El corte final llegó profundamente al mismo nervio.
El caso continua.

La víctima está bajo el shock, no hay mucho más que decir.
El sospechoso hizo una suave y silenciosa huida.

Las cicatrices pueden curar lentamente, pero nunca desaparecerán.
Sólo espero que un día comprendas por lo que he pasado.
El caso continúa.

Sólo espero que un día comprendas por lo que he pasado./ Oh, dime que todavía queda un poco de amor en tu corazón. El caso continúa.


jueves, 4 de octubre de 2007

Little Jack Melody, una rareza texana

Una de las cosas más difíciles de determinar acerca de Little Jack Melody (en lo sucesivo LJM) es su identidad real. Ese dato no está en ninguna parte y la única pista para lograr esclarecerlo es una referencia que aparece en su biografía: su pertenencia durante años a la banda de fusión Schwantz Lefantz como bajista. Eso nos condujo a Steve Carter, pero ese es un nombre que designa a varios músicos, el más famoso de los cuales también residente en Texas, pero adscrito a la música country. Finalmente un foto en la contraportada de un single bastante rústico publicado por el singular grupo del que fue miembro confirmó sin lugar a dudas que efectivamente su identidad es Steve Carter. Su nombre de guerra artístico, según su propia aclaración, procede de un protagonista menor de la ‘beat generation’, cuya existencia he intentado constatar inútilmente. Tal vez, en su característico estilo irónico, se refiera a Jack Kerouac, por quien confiesa admiración.

LJM no es el típico músico autodidacta. Estudió en el College of Music de la Universidad del Norte de Texas (UNT), que posee un gran prestigio y tiene a gala haber sido el primero en crear una sección didáctica de jazz, y se especializó en composición. Nacido en Houston, se radicó en Denton, la ciudad que es sede de la universidad, de lo que cabría deducir –no me ha sido posible confirmarlo- que su actividad profesional estaría vinculada a la UNT. En cualquier caso, sus actuaciones son bastante esporádicas, lo que inclina a pensar razonablemente que no vive precisamente de los ingresos que le reportan.

No sin ironía, LJM describe su proyecto junto a The Young Turks, formación por la que ha pasado ya casi una treintena de músicos (ningún problema en Denton), como una iniciativa de protesta en dos frentes: en el musical, como reacción a la era de la síntesis digital y el imperio de la electrónica (en su instrumentación han figurado instrumentos como el armonium o la tuba); en el literario, rescatando el carácter crítico y las buenas letras del viejo movimiento europeo del cabaret. Brecht y Weill ocupan lugar de honor en su particular altar.

Es canción popular lo que LJM ofrece, pero con una exigencia de calidad e interés en letras y músicas consciente y beligerantemente inhabitual. Sin duda por eso es una delicia escuchar sus discos. Que el éxito no le haya acompañado -suponiendo que lo haya buscado- lejos de ser un argumento desfavorable constituye una confirmación de su interés. No le han faltado comentarios elogiosos de publicaciones como Rolling Stone, Esquire, Musician o Keyboard, pero eso es igual a nada si las FM no programan los discos o sólo reproducen ocasionalmente alguna canción a título anecdótico.

Bien sabemos que las listas de éxitos de todo el mundo raramente contienen otra cosa que música (en ocasiones ni eso) de consumo, de usar y tirar. Nunca encontraremos ahí, ni por error, a un artista que mencione entre sus influencias musicales y literarias algunas como estas, tan heterogéneas: Brecht/Weill, Randy Newman, Carla Bley, Hubert Selby Jr., Weimar Cabaret, Tom Waits, Nino Rota, Stephen Sondheim, Raymond Carver, Frank Sinatra, Jonathan Swift, las bandas del Ejército de Salvación, la Banda Sinaloense el Recodo de Don Cruz Lizárraga, W.B. Yeats, Teddy Edwards, Guy Lombardo, Joni Mitchell, la generación Beat, Astor Piazzolla, Edward Hopper, Francis Bacon, el Leonard Cohen de los comienzos, Nick Drake, William Blake, Henry Miller, Lewis Furey, Andrew Wyeth, Thomas Hart Benton, Magma, Richard Sinclair, Henry Cow, Robert Wyatt… y el café. Siempre un punto de ironía y humor.

A riesgo de incumplir todas las normas no escritas de un blog podría seguir escribiendo largamente sobre LJM, glosar sus excelentes canciones (podéis disfrutarlas en el post anterior), preguntarme por qué no ha venido a Europa, donde triunfan una Ute Lemper o un Paolo Conte, por poner sólo un par de ejemplos europeos de afinidad artística. Eso nunca sustituirá a la experiencia concluyente de escuchar su música. Y lo escrito no es otra cosa que una ferviente invitación a hacerlo.

Si os gusta lo que oís, podéis tomar nota de que tres de los discos están a la venta en su web.




Letra de On the Blank Generation

Greetings from the Promised Land/ welcome, chosen few/ Anything for Everyman/ I know what’s let’s do:/
Let’s say the clouds all go away/ let’s say today’s a holiday/ the mirror broke into a million magazines/ how do you like my hair?/ Let’s stretch this fifteen minutes out/ let’s call this whimper here a shout/ let’s give the beggars some delicious recipes/ and let them eat cake./
“Milk and honey everywhere,/ wishing you were here,/ have enclosed a drop or two/ as a souvenir.”
Let’s say the skies are always blue/ let’s say that wishes do come true/ a magic mirror spawned a million magazines/ how do you like my hair?/ Let’s make our quarter hour shine/ let’s toss a pearl toward the swine/ let’s send the peasants some attractive napkin rings/ and let them eat cake./
(Squeaky wheels always seem to get/ more than their share of grease these days;/ that’s why it all equals out- / see how it all equals out?/ So what the hell’s there to squeak about?)/
Let’s say the rainbow has been cleared/ let’s say that Kansas disappeared/ who needs a mirror in a land of magazines/ how do you like my hair?/ Let’s take our fifteen minute stance/ let’s sing about the Queen of France/ let’s treat the masses to imported charity a crust of bread?/ --Try this instead,/ we’ll let you eat cake./



El video aquí reproducido forma parte de un corto de 16,45 minutos (Across town from everywhere) realizado en 2002 por la artista gráfica y cineasta Suzie Kidnap. A ella se debe, en gran parte, la presencia de videos de Little Jack Melody en Youtube y fue esa presencia la que me invitó a escribir sobre este ilustre desconocido del que creía ser el único conocedor y admirador en el viejo continente.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

El ego ausente

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo
ya nadie sabe el autor.
Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.
Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.
Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.

Este sencillo poema (conjunto de coplas a fin de cuentas) al parecer lo dirigió Manuel Machado al poeta Jorge Guillén (supongo que no fue al cubano Nicolás Guillén, pese a que le cuadraría mejor, pero vaya usted a saber). Manuel y Antonio Machado eran hijos de un folclorista andaluz, llamado como el segundo, en gran medida precursor de estudiosos más recientes de los usos, las costumbres y las músicas populares. Y no cabe dudar que la actividad del padre dejó profunda huella en ambos hijos (*).

El tema de la eternidad y el anonimato en la canción popular ha sido utilizado recientemente en Internet por quienes defienden el derecho a intercambiarse música sin ninguna restricción. Personalmente, no creo que el poema tenga mucho que ver con el tema de los derechos de autor, pero, como dijo el fraile, todo es bueno para el convento…

De lo que aquí se habla es de la gloria anónima de ciertos autores, populares o cultos. La literatura está repleta de romances y poemas anónimos, pero también de obras más largas y enjundiosas cuya autoría se ignora o discute estérilmente todavía. En ocasiones sus autores optaron deliberadamente por el anonimato, otras veces fueron su modestia o el azar los que dictaron el olvido. “…Y cuando las canta el pueblo ya nadie sabe el autor”.

Me viene a la memoria un juglar contemporáneo, ya desaparecido (2003), que decidió permanecer al margen del mercado y algunas de cuyas canciones alcanzaron una notable popularidad sin que nadie, salvo los más próximos a su círculo, conociera su autoría. Se trata de Chicho Sánchez Ferlosio, hermano del escritor (Rafael), cuya identidad se ha salvado del olvido merced a una película de Fernando Trueba -“Mientras el cuerpo aguante" (1982)- y el agradecido homenaje de Amancio Prada en su disco “Hasta otro día, Chicho” (2005).

Dudo que a Chicho le importase un ardite la ‘pequeña inmortalidad’ que le brinda póstumamente la admiración de sus prójimos. Yo, que tuve el privilegio de oirle en privado y soporté con humildad que me corrigiera unos acordes de la canción 'Caminando', del brasileño Geraldo Vandré, también intenté modestamente en su día rescatarle del olvido limpiando de ruidos y remasterizando un buen puñado de las canciones del único disco que grabó, 'A contratiempo' (1978), y que careció casi absolutamente de difusión. Al parecer ha sido reeditado en 2007.

Charles Trenet, al que en cierta medida cabe considerar como el padre de la canción de autor francesa, compartía ese sentimiento de sublimación artística en el anonimato, ese deseo de que sus canciones no se olvidasen aún a costa de ser olvidado. Así lo expresó en su canción 'L'âme des poétes'.





Longtemps, longtemps, longtemps
Après que les poètes ont disparu
Leurs chansons courent encore dans les rues
La foule les chante un peu distraite
En ignorant le nom de l'auteur
Sans savoir pour qui battait son coeur
Parfois on change un mot, une phrase
Et quand on est à court d'idées
On fait la la la la la la
La la la la la lé

Longtemps, longtemps, longtemps
Après que les poètes ont disparu
Leurs chansons courent encore dans les rues
Un jour, peut-être, bien après moi
Un jour on chantera
Cet air pour bercer un chagrin
Ou quelqu'heureux destin
Fera-t-il vivre un vieux mendiant
Ou dormir un enfant?
Tournera-t-il au bord de l'eau
Au printemps sur un phono?

Longtemps, longtemps, longtemps
Après que les poètes ont disparu
Leur âme légère, c'est leurs chansons
Qui rendent gais, qui rendent tristes
Filles et garçons
Bourgeois, artistes
Ou vagabonds.

Traducción:
Mucho tiempo, mucho tiempo, mucho tiempo/ después de que los poetas han desaparecido/ sus canciones corren aún por las calles./ La multitud las canta un poco distraída/ ignorando el nombre del autor,/ sin saber por quién latía su corazón./ A veces cambian una palabra, una frase/ y cuanto faltan las ideas/ hacen la la la la…

Mucho tiempo, mucho tiempo, mucho tiempo/ después de que los poetas han desaparecido/ sus canciones corren aún por las calles./ Un día, quizás, mucho después de mi/ un día se cantará/ este aire para mecer una pena/ o algún feliz destino,/ ¿hará vivir a un viejo mendigo/ o dormir a un niño?/ ¿Volverá al borde del agua/ en primavera en un disco?

Mucho tiempo, mucho tiempo, mucho tiempo/ después de que los poetas han desaparecido/ su alma ligera es sus canciones/ que ponen alegres, que ponen tristes/ a chicas y chicos/ burgueses, artistas/ o vagabundos.


jueves, 13 de septiembre de 2007

Un progreso a celebrar

Casi cada día se gana y/o se pierde una batalla por la libertad en Internet. Es una lucha dura y en ocasiones despiadada, como cuando en Estados Unidos un ama de casa ignorante de todo lo relacionado con el uso de la red de redes fue procesada bajo la acusación de haber bajado a su ordenador ocho canciones, ‘delito’ por el que tendría que abonar nada menos que ¡6.000 dólares!

En los últimos tiempos se viene imponiendo, lenta pero firmemente, la razón, el sentido común y, sobre todo, la conciencia de que el progreso tecnológico tiene consecuencias irreversibles sobre los usos y costumbres sociales y también sobre las modalidades de recaudación de determinadas actividades.

En España, en noviembre de 2006 una juez de Santander exoneró de toda culpa a un usuario de la red acusado de descargar en su ordenador música obtenida gratuitamente mediante un sistema p2p. La razón es bien simple: tal actividad no puede ser considerada delictiva si no existe ánimo de lucro.

En Estados Unidos, un juez federal de Nueva York dictaminó que la ASCAP no podía reclamar derechos de reproducción sobre las descargas musicales en Internet, dado que tal reproducción carece de carácter público. Elemental, de nuevo.

Hoy quisiera celebrar de un modo especial que los gestores de blogmusik.net (hoy deezer.com), que se vieron obligados a cerrar el pasado mes de febrero por una demanda de la sociedad de gestión de derechos de autor francesa SACEM han llegado a un acuerdo con ésta y otras similares que les permite continuar su actividad bajo el manto de la legalidad.

Ese progreso, que es de esperar se extienda a otras iniciativas que en la actualidad permanecen acosadas por acusaciones injustificables, nacidas del prejuicio, la avaricia y el rechazo a los nuevos usos que Internet viene consagrando, constituye un gran paso.

Para celebrarlo, Toda Esa Música cuenta a partir de hoy con un podcast de Deezer.com con el que se puede disfrutar gratuitamente de un total de 20 de las mejores canciones de Jacques Brel. La razón de que sea precisamente Brel, además de mi confesa debilidad por su genio, es que, a nivel europeo, la política de demandar judicialmente por la reproducción de determinadas obras en Internet (en este caso creo recordar que se trataba de letras de canciones) se inició en Francia a bombo y platillo a instancias de los herederos de Brel en 1996.

La víctima fue entonces un estudiante de telecomunicaciones, admirador del cantautor, que reproducía en su web personal los textos de algunas canciones y que se vio obligado a cerrarla por decisión del juez, que apreció una vulneración de los derechos de autor. Yo mismo, que tengo en mi web Tierra de Nadie un buen puñado de canciones de Brel con su traducción al castellano he estado temiendo que me llegase algún día una demanda, aunque parece que la ofensiva legal –que ha persistido- se ha limitado al área francófona.

Disfrutadlo (lado derecho de la página). Suena bastante bien.


miércoles, 12 de septiembre de 2007

Se fue Joe Zawinul

La noticia de su muerte está hoy en todos los periódicos dignos de tal nombre, así que a ellos les remito. Esto es sólo un pequeño homenaje a un gran explorador e innovador de la música que, con su grupo ‘Weather Report’, se situó en la vanguardia del ‘jazz fusion’ (para vergüenza nuestra, no hallarán una sola línea en castellano sobre él o su grupo en Wikipedia).

Entre los logros de Joe Zawinul que la prensa destaca hoy está el haber situado una composición suya de 1977, ‘Birdland’ (primer video), en la lista de éxitos comerciales. La versión cantada por el admirable cuarteto vocal ‘Manhattan Transfer’ (ver video) fue decisiva para ese éxito. Sin embargo, no se puede decir que ese tema sea muy representativo de la música de Zawinul. A cambio, el video, de 1978, nos muestra a aquel grupo vanguardista en sus mejores momentos, con sus integrantes históricos más representativos: el mítico y revolucionario bajista Jaco Pastorius y el saxofonista Wayne Shorter junto al ‘padre de la criatura’, el propio Zawinul.

El segundo video, de 2002, muestra la actuación del ‘Zawinul Syndicate’ en París, dentro de la gira que el teclista austriaco realizó para celebrar su 70 cumpleaños. Como siempre, son músicos extraordinarios los que le acompañan: el camerunés Etienne Mbappe al bajo (¡y con guantes!), el indio (de India) Amit Chaterjee a la guitarra, el percusionista es el puertorriqueño Manolo Badrena y el batería, Paco Sery, de Costa de Marfil.





lunes, 3 de septiembre de 2007

Alejandro Sanz habla claro

Cuando alguien que pertenece al ‘star system’ de la música pone el dedo en la llaga de la industria discográfica -cosa muy infrecuente, por desgracia- es cuestión de celebrarlo. Alejandro Sanz, alguien que sin duda ha sido mimado por un sistema especializado en fabricar ídolos de consumo rápido y masivo e ignorarlos en cuanto bajan sus índices de ventas, es un superviviente de la trituradora de artistas que son las discográficas.

Tal vez por ello ha considerado oportuno, o, mejor dicho, necesario señalar a los culpables ahora que la crisis ha puesto de manifiesto la incapacidad de los grandes 'gestores' de la música para afrontar de modo eficaz un radical cambio del modelo de negocio. La industria y su modelo han estado a punto de destruir a Alejandro Sanz, pese a que hace mucho tiempo que es él quien decide qué graba, con quién y dónde; cuántos, cuáles y cómo van a ser sus vídeos; a dónde ir de gira, etc.

Todo ello, unido a experiencias muy desagradables en su vida privada, le ha llevado a una crisis que ha precisado tratamiento psicológico. La premisa mayor de ese tratamiento es la de anteponer el yo personal, la voluntad propia y la vocación de felicidad a los condicionamientos profesionales que absorben, asfixian y agotan tanto si estás dentro de la burbuja que crean las discográficas como si logras situarte fuera a costa de afrontar o supervisar personalmente todas las tareas, además de las estrictamente artísticas.

La entrevista que hoy publica La Vanguardiano deja lugar a dudas acerca de lo que Alejandro piensa sobre las responsabilidades de la situación actual de la música en España y en el mundo. “Más avaricia que talento y amor al arte”. Eso es lo que hay. Ese es el mayor de los males de la industria discográfica y no la piratería. Mucho marketing, mucho ‘gasto inconfesable’ (¿la innombrable payola?) y falta absoluta de interés por la música y quienes la hacen. Esos, los artistas, los músicos, los auténticos protagonistas del negocio, junto a los aficionados, son ‘el producto’ que los ‘mariscales’ desechan o venden con técnicas de marketing que tienen como base la idea de que siempre se puede dar gato por liebre porque lo han hecho con éxito (al menos económico) muchas veces en el pasado.

¡Chapeau para Alejandro! Eso es hablar claro. A ver si cunde el ejemplo y la música se libra de tanto ‘pasao’ de listo ocupando despachos tan grandes como pisos y sin saber ‘de qué va la película’.

- Usted ha sido crítico sobre la coyuntura musical española. Denunció la piratería, cuestionó la industria, vaticinó el final de un modelo; ¿cuál es su diagnóstico actual?

- En España lo que no falta es creatividad, que la hay y por un tubo. Lo que sí ha fallado, de manera muy grave y con poca capacidad de reacción, es la industria discográfica. Lo de la crisis musical, que es cierta para la mayoría de músicos, no tiene que ver tanto con fenómenos como la piratería sino con que los que durante años han vivido como mariscales no se han enterado de qué va la película.

- Se refiere a las multinacionales, ¿no?

- La gran industria discográfica española se ha devorado a sí misma, y eso suele pasar cuando hay más avaricia que talento y amor al arte. Quienes decidían se dedicaban a pulirse unos presupuestos brutales con promociones absurdas y gastos inconfesables; todo menos invertir en producto nuevo, todo menos arriesgarse. Y eso coincide en un momento en que el modelo del negocio va cambiando radicalmente y los hábitos de consumo ya no tienen nada que ver con los del pasado. Me da la sensación de que todos esos grandes ejecutivos jamás tuvieron una relación directa con el consumidor, no tenían ni idea de lo que la gente quería.


martes, 28 de agosto de 2007

Luz, más Luz...

El pasado día 9 Luz Casal renovó contrato con EMI-Capitol, confirmando así su retorno a la actividad tras la pausa obligada que supuso el tratamiento del cáncer de mama que padecía. Se cumplen este año 25 del lanzamiento de su primer disco y, a estas alturas de su carrera, Luz Casal es una figura consolidada, uno de los valores más firmes de la música española.

Quien debutó en los escenarios como extraoficial reina del rock español, telonera de Miguel Ríos y de grupos cañeros, es ahora -sin que haya abandonado de modo definitivo las canciones ‘marchosas’- una de las mejores expresiones de la balada en castellano. Temas como el bolero ‘Piensa en mi’ o ‘Negra sombra’, el poema musicado de Rosalía de Castro, han sacado de ella lo mejor, nos la han redescubierto y redefinido como una fuente de sensibilidad hasta no hace mucho inexplorada.

Nacida en Galicia y crecida en Asturias, Luz posée una voz y un sentimiento que envuelve los temas lentos y sentimentales como en una norteña y melancólica neblina. No es sorprendente que haya logrado vender en Francia nada menos que 400.000 discos o que sea una de las figuras de la música española más apreciadas en Portugal.

Su proyección internacional es cada vez mayor y más firme y algo debe tener que ver en ello su colaboración con Pedro Almodóvar, ese Rey Midas del cine español cuyos filmes son objeto de expectación y admiración internacional.

Esto es un “hola, bienvenida de nuevo, enhorabuena” para esta artista cuyo próximo disco es esperado con ansiedad por sus numerosos admiradores.

Y aquí van los dos temas a los que había aludido y de propina…¡Ritmo!:





viernes, 17 de agosto de 2007

Muere Max Roach, revolucionario del jazz

A los 83 años de edad ha muerto Max Roach, uno de los nombres mayores del jazz, esa música que sobrevive precisamente gracias al talento y el genio de músicos apasionados y brillantes como este batería.

Autodidacta, heterodoxo, experimentador libérrimo, Max Roach redescubrió en cierta medida la batería, ese conjunto de instrumentos de percusión que exige el uso intensivo de las cuatro extremidades y precisamente tuvo su origen en el jazz. Buena parte de la historia del jazz desde los años 40 se entremezcla con la biografía de este hombre, nacido sin duda para coprotagonizar la gran revolución musical que supuso el ‘bebop’.

Os dejo un par de videos de solos y una apabullante demostración con el hi-hat, que por estas tierras llamamos charles o chaston, imagino que por apócope o corrupción del término ‘charleston’. Lamentablemente, hoy no tengo más tiempo para poder extenderme sobre la figura de este gran músico, esposo de otra de las figuras musicales más extraordinarias, la cantante Abbey Lincoln, que le sobrevive.






jueves, 16 de agosto de 2007

Un año sin Hilario Camacho



Hoy hace un año que, a los 58 de edad, el cantautor madrileño Hilario Camacho tomó su vida y nos dejó. No hay detalles de cómo ni por qué, ni son precisos. La noticia escueta de la agencia EFE daba cuenta de que había sido hallado muerto en su casa y de que había dejado una carta denunciando que el mundo de la música está lleno de estafadores.

Los escasos amigos y compañeros que se dieron cita en el tanatorio para despedirle en un día del desierto agosto madrileño se mostraron golpeados por la sorpresa y la tristeza y describieron a un Hilario Camacho melancólico, depresivo y frustrado. El más sorprendido de todos pareció el productor del disco que acababa de grabar, Alain Milhaud, que habló de un Hilario ilusionado, que había estado ensayando con normalidad su actuación para la presentación del disco.

Sin embargo, fue el propio Milhaud quien -sin duda de modo involuntario- aportó una clave importante para ilustrar el porqué de la denuncia que contenía la carta de despedida del difunto. Queriendo ilustrar y subrayar la ilusión y energía que, según él, Hilario Camacho había puesto en la grabación de su último disco, inédito en la fecha de su fallecimiento, dijo que había grabado los quince temas del disco en una sola sesión.

Lo que Milhaud describió como “un record” es pura y simplemente un despropósito y cabe preguntarse hasta qué punto no fue ese ‘tour de force’, seguramente no deseado por el artista, lo que, metafóricamente, le mató.

El disco, un recopilatorio ideado precisamente por Milhaud, que aparentemente se hallaba jubilado, y que contenía dos canciones nuevas, fue financiado por la Fundación Autor, de la SGAE. ¿Tan escaso era el presupuesto como para ahorrar de modo tan drástico los gastos en el estudio o a alguien se le quedó entre los dedos parte sustancial de lo presupuestado?

Sí, el mundo de la música está lleno de estafadores , de ratas de alcantarilla incapaces de ver en un autor, un cantante o una canción otra cosa que un producto a vender.

Sí, el éxito no depende tanto de la calidad como del marketing.

Sí, las casas discográficas pagan a las radiofórmulas cantidades fabulosas de dinero para que programen de modo continuo los ‘productos’ que han decidido promocionar.

Sí, una canción, un cantante o un autor son cosas de usar y tirar en estos días.

Jugando a ganar por última vez, a los 58 años, Hilario Camacho sabía que había vuelto a perder en el juego cruel al que había dedicado toda su vida. Solo, defraudado y deprimido, decidió apagar su vida tal día como hoy. Nadie pareció haber percibido los mudos gritos de auxilio que profirió durante años.


Hace tiempo era un niño
buen cazador de nubes
y es que al cielo subía
por sumas de escaleras,
trepando por la hierba de luz
del arcoiris
o por los hilos de sol
de mis cometas.

Ahora quiero volar,
sé que antes del silencio,
antes del bien y el mal,
del cruel y del tirano
pasaba por el mundo
sobre ángeles y cosas.
Un hombre libre
con alas en las manos.

Ahora vuelvo a volar,
tengo unas alas blancas
con que abrazar el aire,
rasgar el horizonte,
llegar hasta ciudades
lejanas como sueños
y enseñarles a todos
que es posible la vida,
que es posible la vida,
que es posible la vida,
que es posible la vida.

Suben a mi ventana
gritos alucinados
chirridos de sirena
arañándome entero
y gritos de 'estás loco,
volar es para pájaros',
pero extiendo mis alas,
miro hacia el cielo y salto.

Miro hacia el cielo y salto,
miro hacia el cielo y salto,
miro hacia el cielo y salto,
miro hacia el suelo y caigo.

‘Volar es para pájaros’ es una hermosa canción -no un producto- fruto de la colaboración entre Hilario Camacho y Pablo Guerrero, otro ilustre ignorado por el mercado. La interpretan los hermanos Joaquín y Héctor Lera, pertenecientes también a la inmensa lista de los injustamente marginados por el mercado de usar y tirar. La actuación se produjo en el homenaje dedicado a Hilario Camacho dos meses después de su muerte.

Miro hacia el suelo y caigo, concluye la canción. Como una premonición.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Silvio, único (y V): Vivir sin tener precio




Para no hacer de mi icono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares,
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
me vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda...
Yo no sé lo que es el destino
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda mas que diestro,
yo quiero hacer un congreso de lo unido,
yo quiero rezar a fondo un 'Hijonuestro'.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
más yo partiré soñando travesuras,
acaso multiplicar panes y peces.
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios que será divino.
Yo me muero como viví.

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas,
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca
y me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio,
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.
Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios que será divino.
Yo me muero como viví.

El disco titulado simplemente 'Silvio', de 1992, significa una ruptura radical con la línea predominantemente introspectiva, íntima, personal, lírica, que el cantautor había seguido en los años precedentes. El mundo que le rodea está, aparentemente, cayéndose a pedazos en esos momentos, en coincidencia con el derrumbe de la Unión Soviética, en cuyos brazos se arrojó Cuba para eludir el cerco, el boicot, el embargo, las mil formas de acoso permanente a que le sometiío Estados Unidos tras el triunfo de la revolución castrista.

Es en ese contexto crítico, en medio de la tentación derrotista y de un aumento considerable de la presión sobre su país y su propia persona, cuando Silvio Rodríguez escribe esta canción. En ella no deja lugar a dudas respecto a su posición. Como en un testamento anticipado, asegura y repite: "Yo me muero como viví". Frente a la invitación a desertar, a arrepentirse, a indefinirse, el artista se 'redefine' con absoluta claridad, sin temor a las consecuencias, que algunos imaginan inminentes.

Frente al convite 'a tanta mierda' que se le plantea él defiende "la necedad de asumir al enemigo", "la necedad de vivir sin tener precio". Donde dice irónicamente 'necedad' léase 'necesidad'. Es una necesidad moral, ética y existencial la que Silvio Rodríguez siente y expresa en esta canción: la de permanecer junto a los suyos, que no son tanto unos responsables políticos o un determinado régimen como un pueblo, el de Cuba, que quiere un destino sin las interferencias, ni las servidumbres pretéritas; sin las diferencias hirientes entre la opulencia del palacio y las carencias dramáticas del bohío.

He aquí otra de las grandes razones por las que Silvio Rodríguez es único. Como tantos artistas cubanos, entre los que se incluyen miembros de la orquesta 'Irakere', que tantas veces le acompañó, pudo elegir un exilio dorado, entre mimos, halagos, comodidades y éxitos. No lo ha hecho poroque sabe cuál es su lugar. Sus viajes le han permitido, entre otras cosas, constatar las realidades exteriores a su acosada y paupérrima isla. Conoce los 'logros' de las 'democracias' caribeñas, centroamericanas y latinoamericanas en las que se pretende inscribir a su país una vez 'liberado'. Elige y sabe por qué lo hace. Sabe de qué lado está.

Incluso aquellos que odian lo que representa le deben un respeto. El que merece toda persona que ha elegido serlo por encima de consideraciones egoístas y del miedo al futuro que a tantos paraliza o rinde.