Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

jueves, 30 de junio de 2011

Jacques Canetti, el padrino de 'la chanson' (y V)

Habría sido injusto cerrar esta serie sin proponer algún tema de los 'ahijados' de Jacques Canetti que no han tenido cabida en los posts anteriores. Especialmente los cuatro pirmeros que aquí se reproducen tuvieron un papel destacado en la edad de oro de la 'chanson'. Algunos de los citados en los diversos capítulos de esta serie ya habían sido objeto de atención en 'Toda esa música', otros lo serán en el futuro.


Serge Reggiani - Votre fille a vingt ans



Claude Nougaro - Paris Mai



Mouloudji - Tout fout le camp



Anne Sylvestre - Les gens qui doutent



Michel Simon - L'herbe tendre (con Serge Gainsbourg, autor de la canción)



Boby Lapointe - Le tube de toilette

miércoles, 29 de junio de 2011

Jacques Canetti, el padrino de 'la chanson' (IV)



Cuando, en 1963, Jacques Canetti inicia su carrera como productor independiente tiene ya 54 años, de los cuales 34 los ha dedicado infatigablemente a su pasión por la música. Otro en su lugar estaría cansado, además de desencantado por el signo de los nuevos tiempos, pero él es, por naturaleza, un entusiasta, un creyente apasionado en el principio –cada vez más discutible- de que la calidad se impone tarde o temprano.

El trabajo de un productor discográfico independiente estaba entonces aún por inventar, pero el tenía su infalible olfato, su conocimiento profundo del medio y los contactos necesarios para salir adelante. En la medida en que todos sus 'descubrimientos' precedentes tenían ya contratos con casas discográficas él debe seguir su búsqueda de talentos. Y ya no es tan fácil. No sólo están cambiando los gustos del público (cada día más mayoritariamente integrado por los jóvenes del 'baby boom' de la posguerra), sino que los nuevos creadores francófonos se mimetizan también con la onda anglosajona.



Adamo o Michel Polnareff tienen un incuestionable talento, pero lo que escriben ya en nada se parece, ni en la forma ni en el fondo, a aquella simbiosis mágica entre el music hall y la 'cave' existencialista que había dado a luz a una generación asombrosa de cantautores. Ni el valor literario, ni el musical ni el ideológico de las canciones de los nuevos talentos logra conmover al hombre que había apadrinado la genialidad de Brel, Vian o Brassens, entre otros. Pese a ello, Canetti alcanza a descubrir y dar su primera oportunidad a dos artistas de genio, como Brigitte Fontaine o Jacques Higelin.



En su búsqueda afanosa descubre un filón casi inexplorado, el de los actores/actrices que cantan y cantan muy bien. Fichajes como el magistral Serge Reggiani o la ecléctica Jeanne Moreau constituyen un éxito muy importante. Y no son los únicos: Simone Signoret, Michel Simon o Pierre Brasseur son algunos de los nombres relevantes del cine y el teatro francés que graban para 'Les productions Jacques Canetti'.
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Jacques Canetti murió en 1997, a los 88 años de edad, pero sus hijos, Françoise y Bernard, que la venían apoyando en los últimos años, recogeron la antorcha. Hoy 'Les productions Jacques Canetti' sigue siendo un ente vivo y su catálogo constituye no sólo una elocuente referencia de la fecunda actividad de su fundador sino también una tentación para los amantes de la 'chanson', dado que atesora grabaciones 'históricas' descatalogadas y recoplilaciones de poemas musicados de Prévert, Eluard y otros poetas.


Por alguna razón, Francia, tan halagüeña con las figuras de la cultura propia y ajena y tan generosa con su 'Legion de honor', no ha reconocido nunca a este hombre su contriibución decisiva a crear un momento histórico único para la canción francesa. Tal vez ello se deba a la discreción y la modestia que caracterizaron siempre a Canetti, que prefería quedar en segundo plano. Ciertamente ´él no fue el creador del talento que poseían aquellos a los que apoyó, pero muchos de ellos no habrían podido evidenciarlo ni madurarlo sin su ayuda. Canetti apadrinó a una promoción de ACI (Autores Compositores Intérpretes) excepcional porque fue el primero en reconocer la excepcionalidad de cada uno. Figuras como la suya son impagables. Todos los países necesitarían su Canetti.

Continuará.

Nota: Lo que publicaré mañana será, básicamente, un apéndice en el que intentaré dar su sitio a algunos de los 'ahijados' de Canetti cuyas creaciones no he podido incluir hasta ahora por falta de espacio.

lunes, 27 de junio de 2011

Jacques Canetti, el padrino de 'la chanson' (III)

Lo que se puede considerar la 'edad de oro' de Jacques Canetti, que coincide casi exactamente con la de la canción de autor francófona, se extiende entre 1948 y 1962. En ese periodo pasan por su pequeño teatro 'Les trois baudets' las principales figuras, cuya nómina esencial he enumerado al `principio de la primera entrega de esta serie, Esa exposición pública les depara a todos ellos contratos discográficos, presencia en las emisoras de radio y finalmente las bendiciones de los grandes templos del espectáculo, como el Olympia y el Bobino.



Para Canetti, la promoción de los ACI es una prioridad a la que se entrega con un enorme entusiasmo, convencido de la necesidad de dignificar y llenar de contenido un género anquilosado y banal, El éxito acompaña casi todas sus empresas, sus 'descubrimientos' se consagran y muchos de ellos vuelan alto con sus propias alas, a favor del viento nacido en un pequeño teatro de Pigalle, pero la actividad como productor, promotor y agente de Canetti no cesa. 'Les trois baudets' da apoyo al surgimiento de una nueva generación de humoristas, como Pierre Dac, Francis Blanche, Robert Lamoureux, Fernand Raynaud, Darry Cowl, Raymond Devos, Philippe Noiret, Jean-Pierre Darras o Jean Yanne. Produce asimismo los primeros espectáculos de Yves Robert, Raymond Queneau, Pierre Daninos y Francois Billetdoux.



Figuras ya consagradas sin su ayuda actúan en 'Les trois baudets', como Juliette Gréco, Catherine Sauvage, Isabelle Aubret, Philippe Clay, o los Frères Jacques, en un claro reconocimiento a la importancia alcanzada por la iniciativa de Canetti. Éste, mientras tanto, hace girar por toda Francia a 'sus' artistas, lo que, en el caso de Brel, consigue que éste saque de dentro al formidable intérprete, intenso y gestual, que hará rugir de admiración al público. No conforme con eso se traslada a Estados Unidos y Japón con figuras como Yves Montand y Maurice Chevalier, a cuyo éxito en esos países contribuye de modo decisivo.



Los tiempos, sin embargo, están cambiando cuando se inicia la década de los 60 y Canetti, que se ha mudado de Polydor a Philips, se declara incompatible con el nuevo rumbo en 1962. El marketing sustituye a los criterios artísticos en los planteamientos de las discográficas, que, de la mano de una incipiente sociedad de consumo, declara a los jóvenes como objetivo. El éxito espectacular de Françoise Hardy, a sus 17 años, con 'Tous les garçons et les filles' es el pistoletazo de salida. Se imita hasta el ridículo el sistema 'teenager Idol' del otro lado del Atlántico y hacen su aparición toda una cohorte de chicos y chicas jóvenes, superficiales, dispuestos a aceptar todo lo que le proponga un montón de advenedizos en la industria discográfica que creen -y en algunos casos con razón- que un 'superventas' se fabrica, como un detergente o una pasta para sopa.



Nace así 'Les Productions Jacques Canetti', primer ejemplo de la producción discográfica independiente. Para Canetti la música no es un negocio, sino una pasión; la canción no es un producto, sino una pequeña obra de arte y los intérpretes son tanto mejores y más interesantes cuanto sean los autores de sus propias canciones. Para sostener esto no necesita otras evidencias que las que proporciona el fenómeno ye-yé, muchos de cuyos representantes dan muy bien en las fotos a todo color de 'Salut les copains' pero no dan la talla ante el micrófono.

Continuará.

viernes, 24 de junio de 2011

Ovidi Montllor: 'La fera ferotge'


Me entero a través del amigo Miquel Pujadó, cantautor catalán y toda una autoridad en el tema de la canción de autor (autor del 'Diccionari de la Cançó') que el 4 de julio el Teatro Romea de Barcelona será escenario de un homenaje a Ovidi Montllor, cantautor y actor poco y mal conocido fuera de Cataluña y la Comunidad Valenciana, que se merece este tributo y muchos más. 
'La fera ferotge' (la fiera feroz) es una irónica parábola política sobre las alarmas infundadas y exageradas por las que tanta inclinación tiene el poder. En este caso la 'fiera' sólo quería hablar con el alcalde para que le dieran una jaula más grande y mejor alimentación, lo cual no impidió que finalmente le dieran con todo y la volvieran a encerrar en su exigua jaula.

jueves, 23 de junio de 2011

Jacqueline François: 'Mon oncle'



El tema musical del film 'Mon oncle' ('Mi tío'), de Jacques Tati, logró mucha más popularidad, con una letra y la interpretación de Jacqueline François, que el exclusivamente instrumental de la película y que la propia película en sí - genial, sin embargo - en la que el director rendía homenaje al cine mudo, al cine puro. La elaboración de la serie sobre Jacques Canetti me ha dado la oportunidad de 'redescubrir' a esta cantante que, de la mano del empresario, se convirtió en una gran figura de la canción francesa que actuó por todo el mundo. El autor de la música, Frank (François) Barcellini, un desconocido, dejó de serlo.
 

lunes, 20 de junio de 2011

Adriana Varela: 'Garganta con arena'



Adriana Varela empezó tarde (a los 38 años) pero golpeó fuerte con su voz singular y su estilo personalísimo, inconfundibles ambos. Con esta canción de Cacho Castaño rinde tributo a su descubridor, el mítico Roberto 'Polaco' Goyeneche, la voz por excelencia del tango, sucesor aventajado de Gardel.

Jacques Canetti, el padrino de 'la chanson' (II)

La segunda guerra mundial sorprende a Jacques Canetti en París, donde es director artístico de Polydor, discográfica para la que, en 1933, había logrado que Marlene Dietrich -famosísima entonces, tras el éxito de 'El ángel azul'- grabase sus dos primeras canciones en francés (Polydor era filial de Deutsche Grammophon). La ocupación alemana, con la implantación de las leyes antijudías, fuerza a Canetti a trasladarse a la zona 'libre' (1), ayudado por la actriz Françoise Rosay.



En Toulouse encuentra a sus amigos Pierre Dac (humorista y actor) y Raymond Souplex (actor y cantante), entre otros, con los que decide organizar una cooperativa para montar espectáculos bajo las siglas ACPA (Artistes Chansonniers Parisiens Associés). Más tarde acompaña a la Rosay en una gira por Argelia y Túnez y a continuación realiza un extenso periplo por el norte de Africa con el fin de recaudar fondos para la red de resistencia 'Combat'. En Argel, la Opéra de Quatre Sous (Ópera de cuatro cvuartos), rebautizada Théâtre des Trois Ânes (Teatro de los Tres Asnos), llama a Canetti y el éxito es inmediato, convirtiéndose el teatro en una especie de institución local.

Terminada la guerra, de vuelta en París y en su trabajo en Polydor, Canetti descubre un buen día, en Pigalle, un local de baile semirruinoso y decide convertirlo en teatro, pequeño (250 plazas) pero suficiente para crear el gran banco de pruebas de la canción de autor francófona. En homenaje a su experiencia argelina lo bautiza 'Theatre des trois baudets' (Teatro de los tres burros') y llama a sus amigos de Argel para que lo inauguren (2). Su capacidad de convocatoria es prácticamente nula y la prensa se desentiende de la nueva sala. Tendrán que pasar cuatro largos meses para que los tres burros alcen el vuelo, en marzo de 1948.
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Artistas como Henri Salvador o Jacqueline François son responsables del incio del éxito, pero también es decisiva la participación, por primera vez, de dos ACI (autores compositores intérpretes), Jean-Roger Caussimon y Francis Lemarque. Para el teatro de Canetti termina la era de los 'chansonniers' y se inicia la de los cantautores, para quienes 'Les trois baudets' se convertirá en catalizador, pista de pruebas y lugar de encuentro. Las tertulias en 'Le chat noir', un establecimiento cercano, reunirán con el tiempo a la flor y nata de los ACI, con Boris Vian, Georges Brassens y Jacques Brel como grandes referencias y punto de atracción. De su 'troupe' de cantautores dijo Canetti: "no todos tenían voces particularmente bellas y ricas, pero todos decían bien lo que tenían que decir".



Mientras tanto, en Polydor, como director artístico llevaba incansablemente adelante una tarea que en una década permitiría a la discográfica exhibir en su catálogo el muestrario más prestigioso de artistas. Allí conoce a Aznavour, que en sus comienzos formó un duo muy eficaz e inseparable con el pianista Pierre Roche. También allí escucha las canciones de éxito que Louis (Loulou) Gasté compone para la que será su esposa, Line Renaud, de la que se convirtió en Pygmalión desde que ella tenía 16 años. Casi toda la nómina de la canción francesa pasó por las manos de Jacques Canetti, que también tuvo un papel decisivo en el descubrimiento de Michel Legrand.




Continuará.

(1) Entiéndase la parte de Francia 'entregada' al Gobierno de Vichy tras el armisticio firmado por el gfeneral Petain.

(2) El local estuvo hasta 1967 en manos de Canetti y posteriormente fue un sex shop y un cabaret erótico, acorde con el carácter que se atribuye a Pigalle, pero en 2009 reabrió sus puertas como teatro (cuenta también con dos bares y un restaurante), con apoyo de la Alcaldía de París y otros 'sponsors'. Por su sala Jacques Canetti pasan en la actualidad nuevos artistas de la música y la escena, como entonces.

sábado, 18 de junio de 2011

Jacques Canetti, el padrino de 'la chanson' (I)


Cuando se repasa la biografía de las figuras más interesantes e importantes de la música francesa de los años 50 y 60 -en los que 'la chanson' brilló en todo su esplendor- de modo inevitable se encuentra una referencia crucial, un hombre llamado Jacques Canetti. Él convenció a Georges Brassens, que sólo pretendía ser un compositor de canciones, de que cantase sus creaciones; él logró que Jacques Brel abandonase Bruselas y la gris seguridad del negocio de cartonería familiar para iniciar en París su extraordinaria aventura.


Jacques Brel ~ Quand on n'a que l'amour por FairPlayOnly

Jacques Canetti no sólo tenía un olfato extraordinario para detectar el talento allí donde se encontraba, incluso semioculto bajo la timidez y la autocrítica de sus portadores, sino que poseía la fe, el entusiasmo y la tenacidad necesarias para convertir sus corazonadas en evidencias incontestables, subrayadas generalmente por el éxito popular. Esa es la razón por la que constituye una figura ineludible a la hora de hablar del mejor momento histórico del que llegaría a ser un género de culto en todo el mundo: la Chanson, que, entre lo popular y lo literario, mostró que la canción popular no tiene por qué ser necesariamente estúpida y/o frívola.

Jacques era el hermano pequeño del escritor Elias Canetti, ganador del Nobel de Literatura de 1981. Como él, junto a su madre, vivió el extrañamiento de su Bulgaria natal para trasladarse sucesivamente a Austria, Suiza, Alemania, Gran Bretaña y Francia tras la muerte del padre, comerciante acomodado de origen sefardí (1).



Su pasión era la música y la primera manifestación de esa inclinación fue el jazz. Con apenas 20 años ya organiza giras de 'jazz hot' (2) por las ciudades universitarias y poco después es el primero en hacer actuar en Francia a figuras de la talla de Louis Armstrong, Duke Ellington o Cab Calloway.

Cuando en 1935, de regreso de un viaje a Alemania, el publicista Marcel Bleustein-Blanchet, por igual seducido e inquieto ante el rumbo que la radio ha tomado en el país gobernado por Adolf Hitler, decide crear Radio Cité nombra a Canetti director artístico. El nuevo concepto radiofónico, que incluye por primera vez en Francia un informativo diario, encuentra en las iniciativas de Canetti su necesario contrapeso de entretenimiento, especialmente a través de un programa-concurso de intérpretes de canciones que concentra la atención de la audiencia.



En Radio Cité, de la mano de su director artístico, lograrán al conocimiento y el reconocimiento popular dos figuras de la talla de Edith Piaf y del autor, compositor e intérprete (ACI) Charles Trenet. La Chanson despegaba.



En 1967, alcanzada la cima del éxito, Jacques Brel expresó su agradecimiento a Canetti, que le había apoyado sin desmayo durante sus primeros tres duros años de inicio en París de este modo: irónico: «Usted ha tenido el mérito de sacarme de mi agujero, pero, en suma, usted me ha dicho lo que era probablemente evidente y, como usrted era Canetti, eso me ha dado el impulso necesario para hacer lo que yo tenía ganas de hacer en mi fuero interno. ¡Es usted quien debe decirme gracias! Yo he hecho honor a su reputación de descubridor"

Aparte de los ya citados, la nómina de los descubiertos por Elías Canetti es tan extensa como brillante: Guy Béart, Serge Gainsbourg, Boris Vian, Francis Lemarque, Félix Leclerc, Mouloudji, Boby Lapointe, Anne Sylvestre, Maurice Fanon, Leny Escudero, Claude Nougaro, Jacques Higelin, Henri Salvador, Brigitte Fontaine, Serge Reggiani...

Continuará.

Pie de foto: Conjunción de talentos en casa de Canetti en 1970: De izquierda a derecha, Georges Brassens, Jacques Brel, el escritor Jean-Pierre Chabrol y Guy Beart.

Nota: Escribir sobre Jacques Canetti era un viejo propósito, aplazado siempre hasta ahora por la extensión que imaginaba que habría de tener. Lo inicio hoy sin una previsión aproximada de la extensión que alcanzará, pues no sólo tratará de Canetti, sino también de los artistas -algunos poco conocidos en Españas- que se beneficiaron de su labor entusiasta e incansable.

(1) La estirpe de los Canetti tiene su origen (y debe su apellido) en la judería de Cañete (Cuenca), población de la que Elías fue declarado Hijo Adoptivo.

(2) Jazz anterior a 1930

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lunes, 13 de junio de 2011

Nilsson: 'Everybody's talking'



Nilsson, también conocido como Harry Nilsson en sus principios, fue un cantautor estadounidense, que tuvo especial éxito con esta canción incluida en el filme 'Midnight cowboy', pero no sólo. A los 22 años compuso un tema para Little Richard; a los 23 colaboró en tres canciones con Phil Spector y su talento no tardó en ser reconocido y admirado. Su carrera se truncó a los 53 años a causa de un ataque cardiaco.

viernes, 10 de junio de 2011

Peter Gabriel: 'Big time'



No por casualidad esta canción inicia el filme 'Inside job', que pone al descubierto la génesis criminal de la crisis financiera que sacude el mundo desde hace casi tres años. En ella Peter Gabriel satiriza el espíritu y la codicia de quienes quieren ser más grandes y que todo lo suyo lo sea. "Más grande que la vida". Y que lo pagen los demás, por supuesto, comoestá sucediendo.