Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

domingo, 12 de octubre de 2008

Jackson Browne en estos días

The load out/stay


Es curioso. Había caído en la cuenta de que Jackson Browne tiene las mismas iniciales que Jacques Brel, pero no en el hecho de que nació el mismo día del año (9 de octubre) en que Brel murió, pero 30 años antes, en 1948. Es decir, que hoy (cuando empiezo a escribir sobre él) cumple años. Sesenta, para ser exacto. Estamos ante una de las figuras más señeras de la canción de autor estadounidense. Una de las más respetadas entre sus propios colegas y una de las más respetables por su coherente trayectoria.

Aunque por la influencia de su amigo Bruce Springsteen está desde hace cuatro años en el Salón de la Fama del Rock and Roll, Browne no es precisamente un rockero. Tampoco es un folk singer, pese a que en su día formó un grupo con esa orientación y siempre ha estado interesado en las raíces populares de la música. Las etiquetas no le definen por la misma razón que no le interesan ni preocupan. Jackson Browne es, esencialmente, un escritor de canciones extraordinariamente dotado para transmitir ideas, emociones, vivencias... con la música que considera más adecuada en cada tema.

For a dancer


Desde finales de los 60 sus canciones están presentes, en su propia voz y en la de otros tan diversos como Eagles, Byrds, Joan Baez, Tom Rush o Linda Ronstadt y constituyen una muestra de talento y versatilidad nada corriente. Browne no se rige por modas o estilos, sino por la necesidad de comunicación que define al auténtico artista frente al 'producto musical' destinado -generalmente de modo deliberado- al consumo masivo.

Su mano maestra está ya, precozmente, en el disco de la singular Nico 'Chelsea Girl' (1967) con la canción 'These days'. Por esa época Browne toca en la banda de Linda Ronstadt, donde coincide con quienes habrán de ser no mucho más tarde los motores de Eagles, Don Henley y Glenn Frey, con el que compone la mítica 'Take it easy'. Pero es en 1972 cuando el cantautor se situa en primer plano de la música estadounidense con su primer disco y da un indicio claro de todo su potencial con la exitosa 'Doctor my eyes' y un variado muestrario de temas relevantes, como 'Song for Adam' o 'Rock me on the water'.

Take it easy


A lo largo de los años 70 sucesivos álbumes de éxito desigual generan y consolidan la admiración hacia un autor que se afirma progresivamente en su independencia de los criterios mercantiles, postura que mantiene hasta la fecha. En 'For everyman' (1973) recupera 'Take it easy' y 'These days' y subraya su interés por hablar de lo que sucede en torno. 'Late for the sky' (1974) contiene algunas canciones ejemplares, como 'For a dancer', 'Before the deluge' o la que da título al álbum, utilizada por Scorsese en su film 'Taxi driver'. 'The Pretender' (1976), compuesto bajo el demoledor impacto del suicidio de su primera esposa, es quizás la cumbre de su pulso lírico, un disco en general amargo y sincero en el que marca la pauta la canción que lo títula. 'Running on empty' (1977) es el mayor éxito de su carrera, con temas como el que sirve de título o el extraordinario 'The load out/Stay'.

A los 30 años de edad (es decir, hace 30) Jackson Browne había logrado el tipo de éxito que garantiza una vida sin sobresaltos (si se es el autor de las canciones). Siendo ajeno, en fondo y forma, a los modos y técnicas de la 'corriente principal' de la industria discográfica ha cosechado un buen puñado de éxitos y conquistado el respeto y la admiración en una profesión en la que el baremo es 'vales tanto como vendes'.

These days


Jackson Browne ha seguido escribiendo canciones y grabando discos todo este tiempo, aunque distanciando la aparición de éstos tres o cuatro años como media. Sus grabaciones, sin batir récords mercantiles, se venden bien gracias a la fidelidad de una legión de seguidores en todo el mundo. Ahora mismo se halla embarcado en una gira mundial, que se prolongará al menos hasta mayo y en la que no está incluida España (su actuación en Málaga fue anulada por "motivos logísticos"). El músico celebra y divulga de este modo su primer disco de estudio en seis años, 'Time the conqueror', aparecido en septiembre.

Especialmente desde los años 80 Jackson Browne se ha implicado en un buen número de causas de carácter ecologista y político y una cantidad significativa de sus canciones han ilustrado a lo largo de estos años su inquietud por un mundo más humano, seguro y justo. En 'Time the conqueror' ese aspecto está especialmente subrayado, pero sin recurrir nunca a un lenguaje específicamente político y mucho menos panfletario.

También se ha tenido que defender de los intentos de rentabilizar partidistamente su música. El pasado mes de agosto demandó al Partido Republicano por utilizar sin permiso su canción 'Running on empty' contra Obama.

Como advierto tantas veces, este texto no quiere ni puede ser -por razones de espacio- otra cosa que una invitación a profundizar en el conocimiento del artista. Queda en manos del lector investigar y profundizar en su conocimiento. Dicen los expertos que en Internet los lectores no resisten los textos largos y no me queda otro remedio que crerlo. Peor para ellos.

Before the deluge


Traducción:

Algunos de ellos eran soñadores/ y algunos de ellos eran bobos/ que estaban haciendo planes y pensando en el futuro/. Estaban reuniendo las herramientas/ que necesitarían para hacer su viaje de vuelta a la naturaleza/ mientras la arena se deslizaba a través del agujero/ y sus manos querían llegar al anillo de oro. Con sus corazones se volvieron hacia el corazón de cada uno/ en los inquietos años que vinieron antes del diluvio.

Algunos de ellos conocieron el placer/ y algunos de ellos conocieron el dolor/ y para algunos de ellos era sólo el momento lo que importaba/ y en las valientes y locas alas de la juventud/ se fueron rodeando la lluvia/ y sus plumas, otrora tan buenas, se rompieron y destrozaron/ y al final vendieron sus cansadas alas/ por la resignación que la vida trae/ y cambiaron el fulgor frágil y brillante de los amores/ por el centelleo y el carmín/ en el momento en que fueron barridos antes del diluvio.


Ahora dejad que la música mantenga elevados nuestros espíritus/ y dejad que los edificios mantengan secos a nuestros niños./ Dejad a la creación revelar su secretos gradualmente,/ gradualmente/ cuando la luz que está perdida dentro de nosotros alcance el cielo.

Algunos de ellos estaban furiosos/ por el modo en que la tierra era maltratada/ por los hombres que aprendieron cómo convertir su belleza en energía/ y lucharon para defenderla de ellos/ sólo para ser confundidos por la magnitud de su furia en la hora final./ Y cuando la arena se fue y llegó el tiempo/ en el amanecer desnudo sólo unos pocos sobrevivieron/ y en sus intentos de comprender una cosa tan simple y tan grande/ creyeron que fueron creados para vivir después del diluvio.

Ahora dejad que la música mantenga elevados nuestros espíritus/ y dejad que los edificios mantengan secos a nustros niños./ Dejad a la creación revelar su secretos gradualmente,/ gradualmente/ cuando la luz que está perdida dentro de nosotros alcance el cielo.


Off of Wonderland (De ''Time the conqueror')

jueves, 9 de octubre de 2008

Jacques Brel: 30 años de supervivencia en la memoria

Le plat pays (*)




Nunca he sido fan de nada ni de nadie, tal vez porque la incondicionalidad es un concepto que no barajo entre mis opciones vitales e intelectuales. Si lo hubiera sido, con toda probabilidad a estas alturas de la historia sólo quedaría un ídolo en el altar de mi hipotética devoción: Jacques Brel. Nadie como él conjugó la triple vertiente de escritor de canciones, compositor de sus músicas e intérprete de ellas con tal nivel de perfección y con tal grado de emoción y verdad como este cantautor belga, que no francés como creen tantos.

Hoy hace treinta años que murió en un hospital de París, a los 49 años, víctima de un cáncer de pulmón, el hombre que conmovió a las audiencias, arrastrándolas, como en un vertiginoso tobogán, de la exaltación hasta las lágrimas, de la ternura a la amargura, de la sonrisa a la melancolía. Y hoy, como entonces (cuando falleció llevaba algunos años retirado y tenía un solo pulmón), su recuerdo vive a través de la admiración de varias generaciones, que sucesivamente han hecho, deslumbradas, su descubrimiento.

Este breve texto no quiere ser otra cosa que una propuesta de exploración para quienes no conozcan (o quieran revisitar) la obra de este artista genial. En mi web podéis leer un ensayo sobre Jacques Brel y la traducción al castellano de un buen número de sus canciones.

Para un extenso repaso de sus interpretaciones en video pulsad aquí.

(*) Traducción de 'Le plat pays'
Con el mar del Norte como último terreno vago/ Y oleadas de dunas para detener las olas/ Y vagas rocas que las mareas desbordan/ Y que para siempre tienen el corazón en marea baja/ Con brumas infinitamente por venir/ Con el viento del este escuchadlo aguantar/ El llano país que es el mío
Con catedrales como únicas montañas/ Y negros campanarios como mástiles de cucaña/ Donde diablos de piedra descuelgan las nubes/ Con el hilo de los días como único viaje/ Y caminos de lluvia como único "buenas noches"/ Con el viento del oeste escuchadlo querer/ El llano país que es el mío
Con un cielo tan bajo que un canal se perdió/ Con un cielo tan bajo/ que hace la humildad/ Con un cielo tan gris que un canal se colgó/ Con un cielo tan gris que hay que perdonarle/ Con el viento del norte escuchadlo crujir/ El llano país que es el mío
Con Italia que bajaría por el Escalda/ Con Frida la Rubia cuando se convierte en Margot/ Cuando los hijos de noviembre nos vuelven en mayo/ Cuando la llanura está humeante y tiembla bajo julio/ Cuando el viento está en la risa cuando el viento está en el trigo/ Cuando el viento está al sur escuchadlo cantar/ El llano país que es el mío.