Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

sábado, 23 de febrero de 2008

Sara Tavares, la larga búsqueda de la propia voz



En la biografía de Sara Tavares (1978) la desgracia y la fortuna parecen asociadas de un modo tan fatal como paradójico. Nació en Portugal, hija de padres lusocaboverdianos, y era una niña cuando su progenitor abandonó a la familia para irse a Estados Unidos. Su madre, a continuación, la dejó al cuidado de una mujer portuguesa para viajar al sur del país con sus hijos pequeños. Esa sucesión de hechos desgraciados fue, sin embargo, positiva. Al menos ella lo ve así, en la medida en que recibió una educación y disfrutó de una estabilidad e integración de la que su familia carecía.

Con quince años ganó el concurso televisivo ‘Chuva de Estrelas’: con 16 venció la competición de la TV portuguesa para representar a Portugal en el Festival de Eurovisión de 1994, lo que hizo con la canción ‘Chamar a musica’. Un éxito tan precoz -y volvemos a lo paradójico- es generalmente positivo para quien esté dispuesto a asumir las exigencias de las discográficas, que si casi siempre rozan el abuso en el caso de una menor se convierten fácilmente en una dictadura anuladora de la personalidad.

Sara ha logrado salir indemne de los riesgos, pero sólo lo ha conseguido tras un prolongado silencio y una búsqueda exigente de su propia voz y de su personal mundo musical. Su disco de 1999 ‘Mi ma bô’, coproducido con el congoleño afincado en París Lokua Kanza, comienza a apuntar en la dirección correcta, aunque mantiene cierto grado de compromiso con el estilo ‘pop’, intentando probablemente alcanzar un éxito de ventas que sólo logra en Portugal.

Han de pasar aún siete años para que en su disco ‘Balancé’ Sara Tavares encuentre el vehículo de expresión de su voz, su talento y su inspiración. Ahí está ya una cantante y compositora madura, que no sólo funde las influencias africanas de la música del Cabo Verde de sus padres, cuyo máximo exponente es Cesaria Evora, con las portuguesas y europeas, sino que pone en evidencia las consecuencias del ya remoto maridaje euroafricano que tiene en Brasil una auténtica factoría de talento y fuerza y en el Caribe, un potente crisol de creatividad.

Ha sido un largo viaje de vuelta a las raices, pero el periplo ha valido la pena. La joven africana, educada sin otras referencias que las portuguesas, ha hallado finalmente el camino para sacar fuera de sí todo el talento natural que tiene como cantante y compositora. Esperemos que un próximo disco confirme esa realidad. Como ella gusta de decir, “un cocodrilo que se duerme acabará siendo un bolso a la venta en alguna tienda”. ¡Balancé!

Bom feeling

miércoles, 20 de febrero de 2008

Luigi Tenco, el rebelde melancólico

La vida no fue justa y mucho menos generosa con Luigi Tenco. Había algo de melancolía incurable en él , de irredento inconformismo, de rebeldía incandescente contra el mundo que tal vez tuvo su origen en su irregular nacimiento. Su padre legal, el que le dio el apellido, murió algunos meses antes de que Luigi viniera al mundo. A su padre auténtico nunca le conoció.

A los diez años se traslada junto a su madre y su hermano mayor a Génova y ya desde los quince sintió pasión por la música y fue el jazz lo que primero le atrajo. Tocó el clarinete en la 'Jelly Roll Morton Jazz Band' y cuando el rock and roll hizo su espectacular aparición formó junto a su gran amigo Gino Paoli el grupo 'I diavoli del rock'. Con veinte años realiza una gira por Alemania junto a Adriano Celentano y Giorgio Gaber. Comienza a cantar y a componer, pero sus primeros discos ven la luz con pseudónimos. Ya en 1961 aparece su primer sencillo con su propio nombre, aunque no alcanza un éxito digno de mención.

La fortuna le sonríe un poco tras firmar en 1966 un contrato con la RCA. El tema 'Un giorno dopo l'altro' se convierte en tema musical de la serie de televisión 'Il commissario Maigret'. Sin llegar a ser espectaculares, Tenco alcanza algunos éxitos con canciones como 'Lontano lontano', 'E se ci diranno' y 'Ognuno è libero'. También conoce los efectos devastadores de la censura italiana de la época, que le prohíbe al menos tres canciones por razones que hoy resultan irrisorias.

El espíritu libertario de Tenco le lleva a explorar las fronteras de la restringida tolerancia vigente entonces con composiciones conflictivas para una sociedad que considera que una canción debe ser algo ligero, pegadizo y superficial. 'Cara maestra' (1), una canción en la que sucesivamente ironiza sobre el concepto de libertad e igualdad en la enseñanza, la Iglesia y la política italiana es un claro ejemplo de ese espíritu rebelde.



El sentimiento de frustración se hace compañero inseparable de Luigi Tenco y las cosas se complican por razones sentimentales. Mantiene una relación con la cantante Dalida mientras está enamorado de otra mujer llamada Valeria, que le exige la ruptura con la franco-italiana. En una carta, Tenco intenta explicarle la situación a Valeria: "Lo he intentaod de todas las maneras, he parado noches enteras bebiendo, buscando hacerle comprender quién soy, qué quiero y luego he acabado por hablarle de ti, de cuánto te amo".

Es en ese contexto en el que se produce el polémico suicidio de Tenco en 1967 en un hotel de Sanremo, en cuyo festival 'Cia amore, ciao', la canción presentada por el cantautor -precisamente defendida también en el concurso por la interpretación de Dalida- no logra pasar a la final. Las circunstancias que rodean el suicidio son esperpénticas. Primero se conduce el cadáver a la morgue, luego se vuelve a trasladar a la habitación del hotel para que se puedan tomar fotografías. La escena que registran esas fotos están sin duda compuestas, escenografiadas. En la mano del cantautor hay una nota en la que asegura haberse quitado la vida en protesta por el resultado de la votación que ha rechazado su canción.

Dalida asegura que el suicidio no tiene como causa el fracaso de la canción, "Creo que la verdad de esta muerte injusta -asegura en declaraciones- la saben Dios y esa muchacha que no supo cuan enamorado estaba Luigi de ella". Quienes conocen a Luigi rechazan de plano la posibilidad de que se haya suicidado y las fotografías compuestas en el hotel dan motivos para creer que hay algo irregular y que se está tratando de ocultar. Lo más extraño para quienes le conocen es que el disparo mortal aparece en la sien izquierda del cantautor mientras que el presunto suicida es diestro. En cualquier caso, Luigi es inhumado sin un examen forense y sin que se realizase la preceptiva prueba de la parafina que habría aclarado si las sospechas eran fundadas.

La presión popular para que se aclarasen las circunstancias de su muerte han sido permanentes. Los seguidores de Tenco, convertido objeto de culto precisamente por su muerte, han formado un club y un festival de la canción lleva su nombre. En 2005, 38 años después, un fiscal decide reabrir el caso y autoriza la exhumación del cadáver. El examen forense no descubre nada que pueda confirmar las sospechas y el caso es definitivamente archivado. Pese a ello muchos mantienen las dudas y sugieren que fue asesinado por razones desconocidas, otros creen que efectivamente se suicidó; unos piensan que por el fracaso en Sanremo, otros por una hipotética ruptura con Valeria e incluso hay quien sostiene que ambas razones pudieron pesar en el ánimo de Luigi Tenco.

El caso es que a los 29 años de edad desapareció un sólida promesa de la canción italiana, un cantautor honesto e interesante al que la la experiencia de la vida habría defraudado y que no sobrevivió a una depresión que hubiera podido ser transitoria.

En cualquier caso, cuesta asimilar cómo era posible en aquella Italia de la censura y la libertad vigilada que personas aparentemente normales, como Luigi Tenco o Gino Paoli poseyeran armas de fuego, que, como se dice, las carga el diablo. Quien las dispara, en última instancia, es la desesperación. Basta un segundo para que lo que pudo ser una anécdota pasajera se convierta en una tragedia.


(1) Traducción de 'Cara maestra'
Querida maestra, un día me enseñaste/ que en este mundo nuestro somos todos iguales/ pero cuando entraba en clase el director/ nos hacías a todos ponernos en pie/ y cuando entraba en clase el bedel/ nos permitías quedarnos sentados.

Mi buen cura, decías que la iglesia/ es la casa de los pobres, de la pobre gente/ pero has revestido tu iglesia/ de cortinas de oro y mármoles de colores/ ¿Cómo puede ahora un pobre que entra/ sentirse como si estuviera en su casa?

Egregio alcalde, me han dicho que un día/ gritabas a la gente ¡Vencer o morir!/ Ahora quisiera saber cómo ya/ vencido no estás todavía muerto/ y en tu lugar ha muerto tanta gente/ que no quería ni vencer ni morir.




Traducción de 'Ciao amore, ciao'
La calle de siempre, blanca como la sal/ el grano que crece, los campos que se aran./ Mirar cada día/ si llueve o hace sol/ para saber si mañana/ se vive o se muere/ y un buen día decir basta y largarse/ Ciao amore, ciao amore, ciao amore ciao.

Marcharse lejos/ a buscar otro mundo/ decir adiós al patio/ alejarse soñando/ y luego mil calles/ grises como el humo/ en un mundo de luces/ sentirse nadie/ saltar cien años en un solo día/ de los carros en el campo/ a los aviones en el cielo/ y no comprender nada/ y tener ganas de volver a tu lado/ Ciao amore, ciao amore, ciao amore ciao.

No saber hacer nada/ en un mundo que sabe todo/ y no tener un duro/ ni siquiera para volver/. Ciao amore, Ciao amore, ciao amore ciao...


viernes, 15 de febrero de 2008

Gino Paoli: Una vida muy intensa



Gino Paoli, que en septiembre cumplirá 74 años, es una de las figuras de más largo recorrido y mayor calado en la música popular italiana. Pertenece a lo que se ha dado en llamar la ‘Escuela Genovesa’ de cantautores, que ha dado figuras tan importantes como Paolo Conte, Luigi Tenco o Fabricio de André, unidos por la amistad y ciertas convicciones más o menos anarquistas.

La de Paoli es una biografía apasionante, llena de intensidad y también de altibajos, con sorprendentes desapariciones y reapariciones en la escena, con grandes éxitos y notables indiferencias. Su mejor época fue, sin duda, los años 60 y primeros 70, cuando dió a la luz canciones que han alcanzado la categoría de inolvidables, como ‘Sapore di sale’, ‘Senza fine’, ‘Il cielo in una stanza’, Quatro amici’...

A lo largo de su vida el cantautor ha tenido problemas con el alcohol y las drogas, pero tal vez los mayores hayan sido los que sufrió como consecuencia de su incapacidad para resistir el atractivo femenino. En aquellos primero años 60 Gino era un hombre casado, pero estableció una apasionada relación con la cantante Ornella Vanoni, que le inspiró algunas de sus canciones, como ‘Senza fine’. No asi ‘Il cielo in una stanza’, que, contra lo que se creía, él ha acabado atribuyendo a una experiencia prostibularia.




Dice un famoso bolero, “¿cómo es posible querer dos mujeres a la vez y no estar loco?" Gino Paoli llevó aún más lejos su desafío a la lucidez, intentando repartirse -si ello es posible- entre tres mujeres, al sumar a la actriz Stefania Sandrelli al duo ya referido. El escándalo en Italia es impresionante porque Stefania es menor de edad. Apenas tiene 16 años, aunque, según su propia confesión, fue ella quien sedujo al adulto cantautor.

Demasiadas cuerdas para un violín. Demasiada presión. Tal vez como consecuencia de ello y a pesar de encontrarse en la cima del éxito gracias a ‘Sapore di sale’ (inspirada por la Sandrelli) Gino Paoli decide poner fin a su vida disparándose un tiro en el corazón. Afortunadamente falla en su propósito, pero de aquella locura conserva una bala alojada en el pericardio, que nadie se ha atrevido a extraer. De su relación con la Sandrelli, que quedó embarazada cuando la propia mujer de Gino ya lo estaba, tiene una hija: la también actriz Amanda Sandrelli (en la foto, los tres).



Pocos años después, en 1967, la tragedia reaparece en su vida. Esta vez es Luigi Tenco, el mejor de sus amigos, quien se suicida tras no pasar a la final de Sanremo su canción 'Ciao amore ciao’. Tenco deja un mensaje de amarga crítica al mundo musical, en el cual Paoli ha acumulado ya, pese a su éxito, elocuente experiencia. El ‘shock’ aleja de la música al autor de ‘Senza fine’ hasta 1971, año en el que regresa con un nuevo album que sólo es bien acogido por sus admiradores.

Gino Paoli había reflexionado profundamente durante su retiro, lo que no sólo aporta más madurez a sus canciones, sino que se proyecta en unos planteamientos vitales más prácticos. Quien se vio forzado a lanzar sus primeras canciones bajo la firma de terceros por no estar aún inscrito en la SIAE (Società Italiana degli Autori ed Editori) ha descubierto el mundo de la edición musical y la adquisición de los derechos para Italia de las de los Bee Gees le llena los bolsillos.

Terminaré esta ya largo texto –que podría serlo mucho más- con algunos apuntes. Para los españoles puede resultar interesante saber que en 1974 grabó un disco dedicado exclusivamente a algunos de los temas más célebres de Joan Manuel Serrat por aquella época, entre ellos ‘Mediterráneo’. Para los aficionados al jazz tal vez sea un dato de interés que flirteó con este género, aunque en mi opinión no es lo suyo. Y finalmente es importante subrayar que siempre ha ayudado a cuantos creyó que merecían ser conocidos y reconocidos, como hizo en sus inicios con Lucio Dalla y Fabricio de André, de los cuales –como de Luigi Tenco- me ocuparé próximamente.

'Senza fine' (Sobre escenas del filme 'Mi vida sin mi' (2002) de Isabel Coixet, que lo utilizó como leitmotiv).




Senza fine
Tu trascini la nostra vita
Senza un attimo di respiro
Per sognare
Per potere ricordare
Cio che abbiamo gia vissuto

Senza fine
Tu sei un attimo senza fine
Non hai ieri
Non hai domani
Tutto e ormai nelle tue mani
Mani grandi
Mani senza fine

Non m'importa della luna
Non m'importa delle stelle
Tu per me sei luna e stelle
Tu per me sei sole e cielo
Tu per me sei tutto quanto
Tutto quanto ivoglio avere

Traducción:

Sin fin/ tu eternizas nuestra vida/ sin un instante de respiro/ para soñar/ para poder recordar/ lo que ya hemos vivido.

Sin fin/ tu eres un instante sin fin/ no tienes ayer/ no tienes mañana/ todo es por ahora en tus manos/ manos grandes/ manos sin fin.

No me importa la luna/ no me importan las estrellas/ tu para mi eres luna y estrellas/ tu para mi eres sol y cielo/ tu para mi eres todo lo que/ todo lo que quiero tener.



miércoles, 13 de febrero de 2008

Ha muerto Henri Salvador



A los 90 años de edad ha muerto en París el cantante, guitarrista y compositor Henri Salvador tras una densa carrera profesional de la que se despidió el pasado mes de diciembre con una actuación en el Palacio de Congresos de la capital francesa, aparentemente en una forma física envidiable para su edad. Había nacido en 1917 en Cayenne, capital de la Guayana francesa, hijo de un padre antillano de origen español y una madre nativa.

Tras sus inicios como instrumentista (discípulo y más tarde acompañante del genial guitarrista de jazz Django Reinhardt), Salvador fue el primero en grabar en Francia un 'rock and roll' (con letra de Boris Vian) y es considerado el precursor de la bossa nova precisamente a través de 'Dans mon île', aquí reproducida. Según el propio Henri, el tempo, la armonía y la melodía de este tema habrían mostrado el camino a Tom Jobim.

Hoy carezco de tiempo material para escibir un texto más extenso, como el que se merecería este hombre cordial y polifacético, por lo que os remito a la semblanza realizada por Carlos Galilea hace cuatro años en 'El País'.


Letra de 'Dans mon île'

Dans mon île
Ah comme on est bien
Dans mon île
On n'fait jamais rien
On se dore au soleil
Qui nous caresse
Et l'on paresse
Sans songer à demain
Dans mon île
Ah comme il fait doux
Bien tranquille
Près de ma doudou
Sous les grands cocotiers qui se balancent
En silence, nous rêvons de nous.

Dans mon île
Un parfum d'amour
Se faufile
Dès la fin du jour
Elle accourt me tendant ses bras dociles
Douce et fragile
Dans ses plus beaux atours
Ses yeux brillent
Et ses cheveux bruns
S'éparpillent
Sur le sable fin
Et nous jouons au jeu d'Adam et Eve
Jeu facile
Qu'ils nous ont appris
Car mon île c'est le Paradis.

Traducción:
En mi isla/ Ah, qué bien se está./ En mi isla/ nunca se hace nada./ Nos doramos al sol/ que nos acaricia/ y se vaguea/ sin pensar en mañana./ En mi isla/ Ah, que tiempo agradable/ junto a mi 'dudulce' (*)/ Bajo los grandes cocoteros que se balacean/ en silencio, soñamos con nosotros.

En mi isla/ un perfume de amor/ se desliza/ desde el final del día/ Ella se apresura tendiéndome sus brazos dóciles/ dulce y frágil/ con sus más bellos atuendos/ Sus ojos brillan/ y sus cabellos morenos/ se esparcen/ en la arena fina/ y juganos al juego de Adán y Eva/ Juego fácil/ que nos han enseñado/ porque mi isla es el paraiso.

(*) 'Doudou' -de la repetición de dulce: doux-doux- es el epelativo que en las Antillas francesas se emplea para referirse a la persona con la que se mantiene una relación amorosa.


Víde0 de 'Chambre avec vue'

domingo, 10 de febrero de 2008

Domenico Modugno, padre de la canción de autor italiana


Letra de 'Volare'

Penso che un sogno così non ritorni mai più;
mi dipingevo le mani e la faccia di blu,
poi d’improvviso venivo dal vento rapito
e incominciavo a volare nel cielo infinito…

Volare… oh, oh!…
Cantare… oh, oh, oh, oh!
Nel blu, dipinto di blu,
felice di stare lassù.
E volavo, volavo felice più in alto del sole ed ancora più su,
mentre il mondo pian piano spariva lontano laggiù,
una musica dolce suonava soltanto per me…

Volare… oh, oh!…
Cantare… oh, oh, oh, oh!
Nel blu, dipinto di blu,
felice di stare lassù.

Ma tutti i sogni nell’alba svaniscon perché,
quando tramonta, la luna li porta con sé.
Ma io continuo a sognare negli occhi tuoi belli,
che sono blu come un cielo trapunto di stelle.

Volare… oh, oh!…
Cantare… oh, oh, oh, oh!
Nel blu, dipinto di blu,
felice di stare quaggiù.
E continuo a volare felice più in alto del sole ed ancora più
su,
mentre il mondo pian piano scompare negli occhi tuoi blu,
la tua voce è una musica dolce che suona per me…

Volare… oh, oh!…
Cantare… oh, oh, oh, oh!
Nel blu, dipinto di blu,
felice di stare quaggiù.
Nel blu degli occhi tuoi blu,
felice di stare quaggiù,
con te!

Traducción:
Pienso que un sueño así ya no vuelve más;/ me pinto las manos y la cara de azul/ luego de improviso soy raptado por el viento/ y comienzo a volar en el cielo infiniito.
Volar… oh, oh!/ Cantar… oh, oh, oh, oh!/ En el azul, pintado de azul/ feliz de estar allí arriba/ Y volaba, volaba feliz más a la altura del sol y todavía más arriba/ Mientras el mundo poco a poco desaparecía allá abajo/
una musica dulce sonaba solamente para mi…
Volar… oh, oh!/ Cantar… oh, oh, oh, oh!/ En el azul, pintado de azul/ feliz de estar allí arriba...
Pero todos los sueños al alba se desvanecen porque/ cuando la luna se va los lleva consigo./ Pero yo continuo soñando en tus ojos bellos/ que son azules como un cielo tejido de estrellas.
(No se reproducen las repeticiones)

Antes de quedar 'colgado' de la fabulosa voz de Sandra Nkaké era mi propósito -a raíz de evocar las canciones de Nico Fidenco- hacer un breve repaso de la canción de autor italiana, la única que puede competir con cierto éxito con los mitos de su homóloga francófona. Y ahora recupero ese propósito.

Iniciar ese repaso con Domenico Modugno es inevitable, pues él está en el origen de todo. Antes de su deslumbrante irrupción en los escenarios la canción popular italiana estaba en gran medida anclada en las grandes voces, como si no pudiera sacudirse la tradición operística, y sólo ocasionalmente hacía concesiones a cancioncillas simpáticas interpretadas por voces mediocres. El gran Domenico, como autor, introdujo en la canción novedad y calidad, tanto en letras como en músicas, y aportó su particular concepción lírica e interpretativa. Así, de modo instantáneo, se hizo perdonar una voz que ahora nos sorprende que pueda haber sido cuestionada, pero entonces lo fue.

Quien acabaría siendo el cantautor italiano paradigmático, reconocido como el padre de un fenómeno de largo recorrido y notable calidad en su trayectoria, no había pensado, sin embargo, ser cantante ni compositor. Casi desde su infancia lo que Domenico Modugno quería era ser actor. Y a lo largo del tiempo lo fue, pero su éxito en el teatro o el cine nunca fue comparable con el que alcanzó como cantante y autor inolvidable. Su 'Volare' (Nel blu dipinto di plu') fue un éxito mundial que sólo han alcanzado hasta la fecha muy pocas canciones del área latina europea.

Muchas otras de sus creaciones han conocido versiones internacionales de éxito, singularmente en Estados Unidos. No es de extrañar que, tras su muerte en 1994, a los 66 años, su mito siga presente en una Italia que sigue recordándole a través de sus grandes canciones, ajenas a los gustos generacionales, como parte de un patrimonio cultural envuelto en el afecto y la nostalgia. El estado italiano editará este año (si no lo ha hecho ya) un sello dedicado a Modugno y su canción 'Volare', coincidiendo con el 50 aniversario de su éxito con ese tema en el Festival de San Remo de 1958. Si eso no es lo que convencionalmente se llama 'inmortalidad', se le parece.

Siguen tres vídeos que tratan de resumir el estilo y las habilidades interpretativas del cantautor. En primer lugar 'L'uomo in frack', una fantasía poética centrada en un improbable personaje herido de amor, que interpreta sólo con una guitarra. A continuación 'La lontananza', uno de sus grandes éxitos, y finalmente 'Che me ne importa a me', en la que despliega su capacidad histriónica interpretando, disfrazado de 'hippy' y en tono de farsa, una canción de fondo dramático, pues el protagonista es un amante despechado.


viernes, 8 de febrero de 2008

Sandra Nkaké. Extraordinaria


El canal musical de TV francés ‘Mezzo’ es una fuente de descubrimientos muy interesantes para mi, como creo haber comentado ya en alguna ocasión. Una de estas noches hice el hallazgo de una voz de mujer impresionante, de las que quitan el aliento y se hacen inolvidables. Cantaba en el festival de jazz de Vienne junto al guitarrista camerunés Franck Biyong y al grupo Massak un largo e intenso tema en homenaje al genial nigeriano desaparecido Fela Kuti, creador del ‘Afrobeat’.

El nombre de esa mujer no aparecía convenientemente registrado en los créditos (S. Nk era todo lo que ponía), de modo que inicié una no poco laboriosa búsqueda que finalmente me condujo a la figura de Sandra Nkaké, una cantante francesa con raices en Camerún, como Biyong, casi desconocida internacionalmente pero no así entre los seguidores del funk, el soul y en cierta medida el jazz en el área francófona.

Desde los últimos años 90 Sandra viene colaborando con diversas bandas e individualidades -algunas muy dignas de destacar- de esos estilos de música y se ha ganado un merecido prestigio como figura vocal capaz de dar la fuerza y la altura necesaria a ciertos proyectos que, sin embargo, raramente tienen en cuenta sus prodigiosas facultades, pero en los que se las arregla para brillar igualmente.

Ahora parece que Sandra Nkaké se siente suficientemente madura para encabezar su propio proyecto, un disco que se titulará ‘Mansaadi’, integrado por sus propias canciones y en el que le acompañarán algunos de los músicos con los que ha colaborado. Ella describe su disco, que aún carece de casa que lo comercialice y promocione, como una mezcla de soul y jazz. Habrá que esperar para saber si supone su lanzamiento definitivo al marco internacional, en el que, sin duda, puede ocupar un papel estelar.

domingo, 3 de febrero de 2008

Nico Fidenco ¿Te suena?



Lo sé. Esto es puro 'vintage' con olor a naftalina, nostalgia confesa de las melodías de los 60. Nico Fidenco tuvo una pequeña época de popularidad en España con estas dos canciones y luego prácticamente se esfumó. No así en Italia, donde su presencia y su evocación persisten.

A subrayar la excelencia del arreglo de 'Legata a un granello di sabbia', especialmente en lo que respecta al uso sobresaliente de la sección de cuerdas y los coros. Italia era entonces una auténtica potencia musical al gusto europeo. Y a todo esto, ¿qué habrá sido del gusto europeo?

Creo que este ataque de nostalgia me va a durar un buen rato. ¡Va por Italia!

Mi vuoi lasciare e tu vuoi fuggire
ma sola al buio tu poi mi chiamerai.

Ti voglio cullare, cullare
posandoti su un'onda del mare, del mare
legandoti a un granello di sabbia
così tu nella nebbia più fuggir non potrai
e accanto a me tu resterai.

Ti voglio tenere, tenere
legata con un raggio di sole, di sole
così col suo calore la nebbia svanirà
e il tuo cuore riscaldarsi potrà
e mai più freddo sentirai.

Ma tu, tu fuggirai
e nella notte ti perderai
e sola, sola
sola nel buio
mi chiamerai.
(A partir de aquí la letra se repite)

Traducción:
Quieres dejarme y quieres huir/ pero sola en la oscuridad después me llamarás.

Te quiero mecer, mecer/ posándote en una ola del mar, del mar/ atándote a un grano de arena/ así tu en la niebla ya no podrás huir/ y junto a mi te quedarás.

Te quiero tener, tener/ atada con un rayo de sol, de sol/ así con su calor la niebla desvanecera/ y tu corazón calentarse podrá/ y ya más frío no sentirás.

Pero tu, tu huirás/ y en la noche te perderás/ y sola, sola/ sola en la osocuridad/ me llamarás.


Video de 'A casa d'Irene', un directo en Brasil en los años 80.