Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos, pese a que, con mucha frecuencia, es la más valiosa.
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lunes, 24 de marzo de 2014

Sobresaliente 'cum laude' para Pedro Ruy-Blas por 'El americano'



Con "El americano" Pedro Ruy-Blas ha cumplido un sueño personal largamente acariciado y nos ha hecho a cuantos amamos el 'jazz', o simplemente la buena música, un gran regalo. Estamos ante un disco 'made in Spain' que no tiene nada que envidiar a los firmados por John Hendricks, Al Jarreau o Kurt Elling, y supera en enjundia a los de 'nuevos valores', como Michael Bublé, José James o Sachal Vasandani, apoyados por una promoción de la que Pedro Ruy-Blas carece.


Los aciertos del disco empiezan en la propia selección de los temas. Se trata de 'standards', pero no necesariamente de 'jazz',  tampoco de los más manidos, y sí de los más interesantes. Es evidente que Pedro ha elegido algunas de las piezas que más le gustan, y que, al mismo tiempo, mejor cuadran a su forma de interpretar, con feeling, intensidad y margen para que su poderosa voz exhiba todo su rango. Es un disco hecho desde el corazón,  con pasión y placer. Y se nota. De ahí procede en gran medida la atracción que produce escuchar "El americano", una obra antológica, que sitúa en el mapa global al modesto 'jazz' español, generalmente falto de adeptos, pero no de una nómina -reducida pero sólida- de grandes músicos, que, con el viento en contra, intentan siempre hacer la música que más aman.


Algunos de esos músicos colaboran en "El americano", como Jorge Pardo, compañero de fatigas y amigo de Pedro desde el grupo Dolores, declarado Mejor Músico Europeo por la Academia Francesa de Jazz en 2013; Pepe Robles, Israel Sandoval, Kike Perdomo, Miguel Ángel Egido o Antonio Serrano. El grupo-base, con presencia en casi todos los temas, está formado por Luis Guerra al piano (coautor también de los arreglos) Reinier Elizarde "Negrón” al contrabajo y Noah Shaye a la batería.


Los arreglos, en los que Pedro Ruy-Blas ha colaborado con el pianista Luis Guerra, son un punto muy importante, de hecho decisivo, a favor del disco. Ellos marcan la distinción y la distancia respecto a las versiones precedentes y le dan al conjunto el carácter 'vivo', casi de directo, que transmite, imprescindible o (al menos para mi) preferible cuando se trata de 'jazz'. Este es un disco de sobresaliente 'cum laude' dentro de la música, tantas veces ramplona, que se hace y escucha en este país. Y su protagonista es casi un héroe de película, superviviente al ostracismo y a la derrota de las tentaciones fáciles. La música española le debe mucho, y, como siempre, no lo sabe. 'El americamo' es un recuerdo de ello para cuantos ignoran que siempre ha estado ahí, en la mejor música, en lo suyo, con constancia y sacrificio.


Hay mucho sentimiento y mucha vida metidos en este disco, con el que Pedro Ruy-Blas ha decidido celebrar sus 50 años en la música (empezó a los 15). Mediante el título, evoca el apodo que le daban los chavales de su barrio cuando él también lo era y, gracias a un cuñado estadounidense, llevaba una ropa y escuchaba una música que no estaba al alcance de casi nadie. Fue entonces cuando empezó a nacer el gran músico que hoy es. Hay también dos sentidos recuerdos y homenajes a dos amigos músicos recientemente desaparecidos: el fabuloso pianista y arreglista Horacio Icasto (*), con el que interpreta 'You are gonna hear from me' y el batería Larry Martin, que iba a intervenir en 'Lonely town lonely street' cuando le sorprendió la muerte.  


A falta de vídeos para ilustrar los posts de este blog, como es habitual, me he tomado la licencia de convertir al formato mp3 algunos de los temas del disco. Lamentablemente, tras subirlos a Goear, Blogger no me permite incrustarlos, por lo que he tenido que ponerlos mediante enlaces, con las molestias previsibles para los lectores, que expero me perdonen.  No se trata, de modo deliberado de las piezas más ortodoxamente jazzisticas del disco (menos en el caso de 'You are gonna hear from me', de los Previn). A destacar el hallazgo que supone la versión de 'A whiter shade of pale', cuyo tratamiento refuerza el 'misterio' y la melancolía de la hermosa canción de Procol Harum. Los otros dos temas se mueven en territorios fronterizos: 'Lonely town, lonely street', de Bill Withers (Mr. 'Ain't no sunshine') es deudor del soul y el funk y posee en la versión de Pedro Ruy-Blas una potencia extraordinaria, reforzada por el vibrante saxo de Miguel Ángel Egido. 'Only in it for the money' es uno de los mejores productos salidos de la fecunda factoría del ecléctico Dr. John y constituye la canción más instrumentada y marchosa del disco, con un importante papel del coro.

(*) Siempre están en mi memoria las horas de placer musical que Horacio Icasto y su esposa Connie regalaban hace muchos años en el desaparecido club ‘La Bohemia’ de Santander. Me sentí beneficiario de un raro lujo.


miércoles, 14 de agosto de 2013

Térez Montcalm: Extraordinaria


Térez Montcalm nació en Quebec (Canadá) en 1963 y hasta hace apenas siete años fue uno de los secretos mejor guardados y más valiosos del jazz internacional. Sus tres primeros discos fueron grabados en francés; el primero de ellos , 'Risque' (1994), obtuvo un éxito notable, pero su difusión y las giras consecuentes se limitaron principalmente a países de habla francesa. En 2006, su disco 'Voodoo', en inglés, mostró ya, sin lugar a dudas, su enorme potencial, lo que condujo a la grabación de dos discos en el mismo año (2009), seguidos hasta ahora por el dedicado en homenaje a Shirley Horn ('Here's to you') en 2011. 

Su actividad, siempre deliberadamente muy dosificada, con largas pausas para componer,  aprender y descansar, se ha tornado torrencial en los últimos tiempos, lo cual es de agradecer, pues nos da la oportunidad de conocer a una cantante, compositora y músico extraordinaria. En esta actuación, en Séte (patria chica de Georges Brassens) cuenta entre sus músicos con la notable saxofonista de jazz francesa Geraldine Laurent, otra figura emergente que vale la pena por sí sola.

 

viernes, 5 de abril de 2013

Sivuca: 'Céu e mar'


Sivuca (Severino Dias de Oliveira) es un multinstrumentista y cantante brasileño, albino, que fusiona la música de su país con el jazz y especialmente apreciado en los países nórdicos, con cuyos jazzmen ha colaborado con frecuencia. En 'Céu e mar' hace una buena demostración de su gran talento mezclando acordeón y voz. Sivuca falleció el 14 de dicembre de 2006 a causa de un cáncer de laringe.

domingo, 7 de octubre de 2012

Pedro Ruy-Blas: Único

Pedro Ruy-Blas (Pedro Ample, Madrid, 1949) empezó en la música a los quince años, en grupos de su barrio, pero cuatro años más tarde ya sustituyó a Teddy Bautista al frente de 'Los Canarios', cuando éste tuvo que hacer el servicio militar, buena prueba de que a temprana edad su voz y estilo descollaban netamente en el panorama musical de Madrid, aunque aún estaba lejos de desplegar todo el talento y la versatilidad que le han hecho único dentro y fuera de España.

A los que hirió el amor


A los veinte años. bajo la férula de Alain Milhaud, ya obtiene un gran éxito nacional con la canción 'A los que hirió el amor', versión española de un tema interpretado por Johnny Halliday bajo el título 'Ceux que l'amour a blessé'. Durante cinco años más el productor-manager francojudío, considerado por entonces como un genio y un rey Midas de la música pop española (con 'Los Canarios' y los 'Pop Tops', especialmente), intenta inútilmente hacerle repetir la experiencia con versiones de temas extranjeros. Algunas de las canciones, por otra parte, serían censuradas por la paranoia franquista.

Pedro no es el tipico cantante-marioneta tan del gusto de las discográficas entonces y ahora. Además de una gran voz tiene personalidad y criterio. Es un músico (cosa no tan común en los cantantes)y es creativo. Su gran ambición es musical, no pura ansiedad de éxitos a cualquier precio. En 1975 ficha con Polydor, donde graba, como compositor y productor, el disco 'Luna Llena', en el que, precursoramente, se rodea de jóvenes músicos destinados a marcar una honda huella de calidad en la música española, como Tomás San Miguel, Jorge Pardo o José Antonio Galicia. 'Luna Llena' es editado también en Estados Unidos por 'Miami Records'.

La niña de los Montoya


En 1976, con casi el mismo 'núcleo duro' musical de 'Luna llena' (Pardo y San Miguel. especialmente) pero reforzado con instrumentos de viento, nace 'Dolores', que con su título anuncia la creación del grupo que firmará los dos discos siguientes. Aquí Pedro Ruy-Blas aporta sólo tres de los siete temas del disco, uno de ellos ('La niña de los Montoya') en colaboración con el malogrado Hilario Camacho. El siguiente, 'La puerta abierta' (1977) registra la ausencia de Tomás San Miguel y la aparición de Jorge Pardo como compositor. El tercer y último disco de 'Dolores', 'Asa Nisi Masa' (1978), es un mano a mano entre Pedro y Jorge Pardo, que se reparten a medias la composición de los títulos del disco, grabado con una formación reducida, sin piano ni teclados, en la que destaca la participación del percusionista Rubem Dantas y la colaboración de Paco de Lucía.

En 1979, cuando se da por concluído el proyecto 'Dolores', Pedro Ruy-Blas tiene 30 años y una trayectoria envidiable. El grupo -sin duda precisamente por su calidad y originalidad- no ha logrado calar a nivel popular, pero todos los amantes no superficiales de la música le reconocen su extraordinario mérito; ha participado en festivales de jazz y su música progresiva se ha hecho escuchar y reconocer en lugares tan alejados como Estados Unidos o Japón y tan inasequibles como Gran Bretaña. Consecuentemente, queda en la historia contemporánea de la música española como una de las cimas más altas.

Una canción


'Puente aéreo' es el nombre que recibe el siguiente proyecto de Pedro Ruy-Blas, que no tiene -lamentablemente- dimensión discográfica. Se trata de una gran banda que reúne a algunos de los mejores músicos de Madrid y Barcelona (de ahí su denominación) y en la que se va pergeñando el que será su siguiente disco, 'Madre ciudad' (1984). Pedro compone solo o en colaboración seis de los siete temas que lo integran y es ,sin duda, uno de los discos más 'suyos', en el que sedimentan las experiencias de 25 años de carrera, que fueron otros tantos de aprendizaje y autodefinición.

Habrán de pasar quince años para que sea posible disfrutar un nuevo disco bajo la signatura de Pedro Ruy-Blas. Se trata de 'Teatro, circo y variedades' (1999), de cuyo contenido, lamentablemente, apenas  trascendió al público otro tema que 'Batuque bebé', homenaje a la música afrobrasileña en el que contó con la colaboración de Ana Belén.

Goya


Erraría quien dedujera de esa sequía discográfica la inactividad profesional. La comedia musical y el jazz han llenado con intensidad esa supuesta laguna. Su Judas en 'Jesucristo Superstar', su Jean Valjean en 'Los miserables', su Menelao en 'La bella Helena' o su Goya en 'La maja de Goya' están, junto a otras actividades suyas similares, en los anales de la música española con un subrayado que nadie más merece hasta la fecha en el terreno de la música popular. Cantando sus propias composiciones o las de otros, Pedro Ruy-Blas está siempre a la altura necesaria, como el gran profesional que es. El suyo no es un éxito de relumbrón, de superventas o llenaplazas, sino el de un talento, una versatilidad y una coherencia que no tiene parangón en este país.

Take five


Finalmente, quiero llamar la atención sobre sus dos últimos discos: 'De todo corazón' (2003), interesante reinterpretación de éxitos de los años 60 y algunos anteriores a la luz del jazz, y 'Ample' (2008), conjunto de homenajes regidos por el sentimiento y la admiración. Ambos retratan al mejor de nuestros músicos-artistas (muchos se dicen tales, pero pocos lo son) más allá de lo que puedan expresar las palabras. Todavía son encontrables y merecen mucho la pena.


sábado, 29 de septiembre de 2012

Trío de ases del jazz francés en el festival de Marciac



El festival de Marciac de 2010 reunió a las tres figuras más importantes del jazz francés en sus respectivos instrumentos: Biréli Lagrène (guitarra), Richard Galliano (acordeón) y Didier Lockwood (violín). La excelencia por triplicado es una infrecuente coincidencia y en Europa casi exclusivamente el jazz francés, que tuvo entre sus fundadores a Django Reinhardt y Stéphane Grapelli, puede permitírsela. Los alumnos han superado ya a sus maestros. El placer, en cualquier caso, es todo nuestro.

viernes, 27 de julio de 2012

Youn Sun Nah: tres mundos unidos en una voz espléndida





De formación clásica en su propio país, Corea del Sur, a los 26 años(1995),Youn Sun Nah se traslada a París para introducirse en el jazz y en la canción francesa. Desde entonces bascula entre tres mundos musicales: los ya citados y la canción en su propia lengua materna. A su virtuosismo vocal añade una gran sensibilidad y expresividad, por lo que el resultado es siempre sobresaliente. Sus versiones de 'Ne me quitte pas' o 'Avec le temps', por ejemplo, son memorables.

Su creatividad y sus extensos recursos vocales y estilísticos parecen hallarse más a gusto, más libres y espontáneos, en una pequeña formación, como la que ha formado en los últimos tiempos con el guitarrista sueco de jazz Ulf Wakenius (Oscar Peterson, Ray Brown, Bill Evans o Jack De Johnette, entre sus compañeros), con el que ha protagonizado más de 60 conciertos, que con grupos más extensos y convencionales.

 

Su discografía no es muy extensa ni tiene una distribución global, lo que no ha facilitado su conocimiento por parte del público, pero la firma de un contrato con la prestigiosa discográfica alemana ACT (que lanzó al malogrado Esbjörn Svensson) ha tenido como resultado una mayor proyección y un creciente número de giras, actuaciones y premios.


Las grabadoras de bucles han seducido en los úiltimos años a muchos músicos con vocación de experimentación y autosuficiencia. Me vienen a la memoria en este momento innovadores como Andrew Bird o la franco-camerunesa Sandra Nkaké y artistas más convencionales, como KT Tunstall, pero lo que logra la coreana Youn Sun Nah en esta pieza es algo muy especial.

 

domingo, 19 de diciembre de 2010

Pardo, Benavent y Di Geraldo, por bulerías



Cuando estos tres grandes músicos se juntan - y afortunadamente lo han hecho con frecuencia - el resultado inevitable es una música excelente. Su exploración de los compases y los aires flamencos desde el jazz, con él o hacia él, alcanza siempre un nivel de calidad vedado a muchos que no conocen tan en profundidad como ellos los secretos de esa radical expresión del sentimiento nacida en este país y hoy universal.

lunes, 18 de octubre de 2010

Eska Mtungwazi, figura emergente





Eska Mtungwazi, más conocida como sólo Eska, dada la dificultad de su apellido, nació en Zimbabue y se crió en Reino Unido, donde hoy es una de las figuras más respetadas del panorama musical. Vocalista talentosa, compositora, pianista y productora, ha colaborado con grandes figuras y lidera ahora un grupo de músicos magníficos con los que logra sacar lo mejor de sí misma. Así lo demostró en el festival de jazz de Vienne (Francia) de 2008.

lunes, 23 de agosto de 2010

Melody Gardot: 'Your heart is as black as night'



Melody Gardot sobrevivió a un gravísimo accidente - fue atropellada por un coche - que le dejó durante un año tendida de espaldas en la cama de un hospital y del que conserva importantes secuelas. A raiz de aquel suceso empezó a componer música (y a cantarla), con tal éxito que hoy es una de las figuras emergentes del jazz vocal femenino A raíz de su trágica experiencia colabora activamente en estudios de musicoterapia.

domingo, 15 de agosto de 2010

Abbey Lincoln: 'Throw it away'



El mundo del jazz está de luto por la muerte de una de sus últimas grandes damas. Abbey Lincoln ha fallecido a los 80 años. Felizmente, cuando se va un gran músico nunca se va del todo. Siempre se queda su música. Inspirada por la vena más sensible y emocional del jazz cantado, la que procede de Billie Holyday, Abbey nos dejó en su último disco, "Abbey sings Abbey" (2007), lo mejor de si misma: su propia inspiración. 'Throw it away' se ha convertido, apenas en tres años, en un 'standard' clásico: "Despréndete de esto./ Despréndete de esto./ Da tu amor, vive tu vida/ todos y cada uno de los días./ Y mantén tu mano plenamente abierta./ Deja al sol brillar a través/ porque nunca puedes perder una cosa/ si te pertenece a ti". Magnífico consejo.

domingo, 25 de enero de 2009

Esperanza Spalding, esperanza de la música

I know you know


Esperanza Spalding es muy joven (23 años), muy guapa, alegre y virtuosa (entiéndase en el sentido musial de la expresión, que otras virtudes no hacen al caso). A los 20 ya era profesora de contrabajo en el mítico Berklee College (Boston), donde estudió pese a su resistencia innata a las regulaciones y exigencias académicas (hizo casi todos sus estudios elementales en su propia casa).

Bendecida con un talento extraordinario para la música y una extremada brillantez para tocar el contrabajo, que resulta obvia incluso para el profano, fue sin duda la vocación de aprender y mejorar en un contexto abierto y muy estimulante lo que le mantuvo en Berklee. Nacida en Nyeva York en una familia monoparental, sabe que siempre puede contar con la aprobación de una madre libertaria y de fuerte personalidad, de la que seguramente procede su notable confianza en sí misma y su invariable determinación de ser ella misma digan lo que digan.

She got to you


Y el caso es que dicen y dicen mucho. Mucho bueno y algo menos bueno. Su eclecticismo e independencia de estilo molesta a los restos de una cohorte superviviente de estreñidos críticos de jazz, que, resignados a admitir su incuestionable virtuosismo, le regatean la nota de sobresaliente y la juzgan con severidad por su 'inmotivada' seguridad en si misma y su 'aventurerismo' en la elección de repertorio.

"Ladran, luego cabalgamos", parece responder Esperanza, que se siente más que recompensada con el invariable aplauso del público en todas sus actuaciones. Sabe que debe afrontar las reticencias academicistas en su triple condición de compositora, contrabajista y cantante. Asume que siempre tendrá críticos en algún aspecto concreto de su triple vertiente artística y sigue adelante, impulsada por un motor interior que es pura síntesis de talento, energía y decisión.

Ponta de areia (de Milton Nascimento)


Ciertamente, se puede coincidir con algunas críticas sobre la colisión que en ocasiones sucede cuando canta mientras toca una extraordinaria sucesión de notas al contrabajo. Tal vez eso perjudica en cierta medida la interpretación cantada, pero esa no sólo es su faceta más espectacular y deslumbrante para la audiencia sino que también el canto puede ser mejorado a través del ensayo y la actuación. Esperanza Spalding está todavía aprendiendo -abierta a la música y receptiva al talento ajeno- y es de esperar que no deje de hacerlo nunca.

Los grandes músicos, como la buena madera, mejoran con los años. Eso sí, a condición de que se hagan resistentes a la polilla de la comercialidad fácil e invulnerables al cuestionamiento de quienes viven en el pasado y se pierden cuando vuelven la vista hacia el presente.

Volveremos a hablar de Esperanza, seguro. Precisamente porque ella es una esperanza de la música, un pequeño genio que va a su aire sin intentar volar tan alto como para perder de vista el suelo.

Cantora de Yala (Zamba argentina)


Santa Leoncia de Farfán,
de la Quebrada de Reyes,
baja a las carpas de Yala
con setenta años que tiene.

La harina del Carnaval
le pensamienta las sienes
cuando sobre el mujerío
su canto finito crece.

(Estribillo)
Alegre como pocas
doña Santa se amanece,
el manantial de sus coplas va
por senderos viejos,
el manantial de sus coplas va
despenando su soledad.

No hay una pena de amor
que por su boca no queme
ni hay en la carpa baguala
que por ella no se queje.

La chicha al amanecer
en los ojos se le duerme
hasta que un golpe de caja
cantando la reverdece.

martes, 25 de noviembre de 2008

Sandra Nkaké. 'Mansaadi'


I miss my land


Sandra Nkaké (*) es un animal de escenario, una 'performer' superdotada y -sobre todo- un músico. Su escuela, a lo largo de los últimos quince años, no ha sido un conservatorio sino el directo en compañía de grupos e individualidades de variadas tendencias que se han rendido a su divismo vocal, a su versátil creatividad y a su extraordinaria capacidad de comunicar en escena.

Poner a la cantante franco-camerunesa en sus proyectos equivalía a añadirles una nota poderosa de brillantez y atractivo. Por eso la presencia discográfica de Sandra Nkaké se ha producido antes en discos ajenos que en productos propios. Hace tiempo que era ya hora de que esto cambiase y finalmente el cambio se produjo hace un mes. Sandra se ha sometido al 'tercer grado' de pasar largas horas en el estudio, en un frío entorno carente del estímulo de la audiencia directa, y ha dado a luz un disco ambicioso y brillante: 'Mansaadi'.

La grabación no da una idea exacta de lo que es Sandra Nkaké cuando es más ella misma (en directo), pero sí constituye una muestra en cierta medida antológica de sus variadas capacidades y talentos, así como de las numerosas referencias e influencias absorbidas durante una carrera de intérprete que ya se puede calificar de dilatada. Ha entendido a la perfección el medio discográfico y lo ha aprovechado para construir un producto en el que cada canción es un mundo, cuidado hasta la minucia, sofisticado y no poco genial.

A new shore


Decía al principio que Sandra Nkaké es sobre todo un músico y es esa cualidad la que en mayor grado se pone en evidencia en 'Mansaadi', exposición abrumadora de una talento ecléctico y proteiforme, inetiquetable, único. "Hace tres años me dije que quizás no estaría mal crear mi propio universo", ha declarado la artista hablando de la génesis de 'Mansaadi'. Tres años de constancia, de trabajo, de contención y análisis para alguien que vive en el 'groove', en el impulso y la alegría de darse artísticamente con prodigalidad a los más diversos auditorios.

Como todo universo digno de tal nombre el que contiene el disco de Sandra Nkaké no es uno que se conozca y asuma en un cuarto de hora. Hay que sumergirse en él, abandonarse y dejarse atraer por su poderoso centro magnético. Cada canción -como decía antes- es un mundo y todos ellos y muchos más están en Sandra Nkaké. Este disco no es uno más, es un viaje que merece la pena para todo aquel que ame la música.

Stay true


- Myspace de Sandra Nkaké
- Blog
- Web
(*) Desde hace días hay un nuevo 'jukebox' (arriba, derecha) con todos los temas de 'Mansaadi'.

lunes, 16 de junio de 2008

Adiós y hasta siempre a Esbjorn Svensson



Un lector de este blog (gracias Xavi) me ha dado la triste noticia de la muerte de Esbjorn Svensson, compositor y pianista sueco que era el alma del trío que lleva su nombre. Esbjorn, de 44 años, falleció el pasado sábado como consecuencia de un accidente de buceo en aguas próximas a Estocolmo. Rescatado del mar por quienes le acompañaban y trasladado a un hospital, nada pudo hacerse por su vida.
Svensson deja mujer y dos hijos; deja a sus dos compañeros y amigos, Dan Berglund y Magnus Öström, con los que llevaba nada menos que 18 años de carrera, sin la guía luminosa de su música y nos deja a todos cuantos admirábamos su obra inconsolables ante la idea de que ya no podemos esperar las deslumbrantes variaciones de su estilo ecléctico y sumamente personal.


Os dejo con este hermoso tema, con un tempo cercano al adagio en gran parte de su duración. Creo que pertenece a su album de 2005 'Viaticum' (título premonitorio). Os remito también al post publicado en su día en 'Toda esa música' (aquí). Finalmente, os propongo la escucha (aquí) de todo lo que hay en Youtube sobre este trío en gran medida revolucionario.
No quiero demorarme en consideraciones lúgubres. Esbjorn Svensson nos ha dejado prematuramente, pero nos lega un patrimonio musical extenso y estimulante, al que volveremos con frecuencia. Eso es mucho más de lo que queda detrás de tantos que mueren antes o después de la edad a la que él se ha ido.

viernes, 28 de marzo de 2008

Dianne Reeves: Lo mejor del pasado hecho presente

Love for sale


Dianne Reeves entró hace ya mucho tiempo en el palmarés de las grandes voces de solistas femeninas de raza negra de Estados Unidos, que son, a su vez, las mejores del mundo, si exceptuamos el área de la denominada música culta (cuyos valedores dan por sentado que las otras no lo son).

Pertenece Dianne Reeves a una estirpe en la que se inscriben voces gigantes, como la de la contralto Marian Anderson (que sí canto música culta, y con gran éxito), la de Mahalia Jackson, que elevó el gospel a la categoría de arte, la de Ella Fitzgerald, genial en sus improvisaciones a la altura del mejor instrumentista y la de Sarah Vaughan, de extensa tesitura y bellísimo timbre.

Afro Blue


Algo tiene Dianne Reeves de todas ellas, o al menos eso me parece a mi. Tal vez es a Vaughan a la que más recuerda por la extensión y la belleza de su voz, pero también nos hace evocar a Ella en su sentido del ritmo y su habilidad para el ‘scat’. De Mahalia y Anderson tiene, cuando es precisa, la emoción y profundidad de una y la nítida justeza en cada nota de la otra.

I got it bad and that ain't good


Cabría decir que Dianne Reeves es la cantante más completa que haya existido nunca en el jazz y el rythm and blues (aquí en discusión con Aretha Franklin) en la medida en que es un compendio de las virtudes de las mayores divas, aunque no supere a ninguna de ellas en las cualidades que les eran más características. Es, en cualquier caso, extraordinaria y eso no hace falta que nadie lo subraye. Basta con escucharla.

In your eyes (Peter Gabriel)


La selección de videos que he hecho pretende precisamente evidenciar la enorme versatilidad que caracteriza a esta cantante. En cierta medida sigue también un orden cronológico ascendente, desde su interpretación del clásico ‘Love for sale’, junto a Dizzie Gillespie, Marcus Miller y David Sanborn, entre otros, hasta la singular y vibrante ‘Do I move you?' con la que cerró su actuación en el “New Morning” de París en 2003 en cordial complicidad con un público entregado.

Las últimas palabras de la letra de esa canción son:

PEACE
LOVE
LIGHT
JOY
STRENGHT
AND NO MORE WAR

Un programa absolutamente suscribible.


Do I move you?

viernes, 21 de marzo de 2008

Richard Bona & Bobby McFerrin: Una delicia



Estaba en otras cosas (concretamente seleccionando videos de Dianne Reeves, sobre la que trataré próximamente) cuando, por casualidad, descubrí esta pequeña joya, cuya existencia desconocía.

Cuando dos músicos de talento extraordinario coinciden suceden con frecuencia cosas como esta: una conjunción de magia, belleza, espectáculo y diversión nada frecuente. El video, grabado en el Festival de Montreal, evidencia que ellos se lo pasan muy bien tocando y ese placer se contagia a la audiencia, cómplice de su juego improvisatorio, que en este caso parte de un precioso tema del bajista camerunés Richard Bona: 'Dina Lam'.

He aquí diez minutos de música que por sí solos justifican todo un día.

Los intérpretes:

Richard Bona
Bobby McFerrin

miércoles, 12 de marzo de 2008

Lockwood por el violín

Lockwood & Grappelli - Pent up house


Mientras en el resto de los países del mundo el jazz se extiende durante la primera mitad del siglo XX en forma de imitación de las fuentes originales, en Francia se reinventa y reedita merced a la poderosa influencia de dos extraordinarios talentos musicales, el del guitarrista gitano Django Reinhardt y el del violinista Stéphane Grappelli. Ambos, junto al contrabajista Louis Vola, son el alma y el motor del quinteto ‘Hot Club de France’, que revoluciona el concepto del jazz, especialmente en su concepción instrumental, y logra el aplauso incluso de los propios padres del invento. Hasta entonces el violín estaba prácticamente ausente del jazz y la guitarra tenía un papel modesto, merced fundamentelmente a Charlie Christian y Les Paul.

El deslumbramiento que Reinhardt y Grappelli causan en aquellos momentos (años 30) no será meramente anecdótico. Y menos en Francia que en ninguna parte. Hoy la escuela que ambos formaron sin pretenderlo tiene representantes tan relevantes en el violín como Didier Lockwood -en el que me centraré de modo especial- y Jean-Luc Ponty, mientras en la guitarra destacan poderosamente, entre otros, Biréli Lagrène y Stochelo Rosenberg, solista del trío del mismo nombre. Los viejos y desaparecidos maestros han sido en gran medida superados por sus brillantísimos y laboriosos discípulos.

'Nuages' - Didier Lockwood & BireliLagrene (Vitoria 2010)


Didier Lockwood, nacido en una familia de músicos, iba camino de convertirse en un virtuoso del violín clásico, con premio extraordinario incluido, cuando se cruzó en su camino el jazz, o el jazz-rock para ser más exactos, merced a la influencia de su hermano Francis, pianista. Así, a los 17 años, abandonó los estudios superiores y empezó a tocar allí donde tenía oportunidad, primero junto a su hermano en el grupo ‘Magma’ y luego, reconocida su valía por el oído experto de los grandes, en la big band de Michel Colombier, junto a su maestro nunca desmentido, Grappelli, o con el pianista Dave Brubeck.

Con sólo 23 años se impone el inicio de una carrera como solista que no ha dejado de ser premiada con el éxito desde entonces. Desde 1979 hasta la fecha se han venido sucediendo sus discos con las más diversas formaciones y en tipos de música diferentes, incluida la clásica. Al menos uno al año. Su talento, unido a sus dotes para el espectáculo, ha deslumbrado en todos los rincones del mundo.

Lockwood es una hombre de su tiempo, inquieto y curioso, con los oídos siempre abiertos a todas las posibilidades de explorar y explotar las capacidades expresivas del violín, un instrumento que en sus manos llega a adquirir dimensiones extraordinarias. El uso de la electrónica (efectos y secuenciadores sobre todo) y la experimentación con armonías ajenas a la disciplina occidental no sólo consolidan la presencia del violín en el jazz, sino que le dan carta de naturaleza en cualquier otra música que decida abordar.

En la selección de temas que he realizado, dentro de la no muy variada oferta de Youtube, he optado por el criterio restrictivo que supone la interpretación de ‘standards’ de jazz y dos de los videos ilustran precisamente la vigencia de la herencia fecunda de Reinhardt y Grappelli, mientras el tercero, está coprotagonizado por el admirado guitarrista de jazz Mike Stern
. Didier Lockwood, Mike Stern, Dave Weckl & Tom Kennedy



GLOBE-TROTTER, un solo extraordinario

viernes, 8 de febrero de 2008

Sandra Nkaké. Extraordinaria


El canal musical de TV francés ‘Mezzo’ es una fuente de descubrimientos muy interesantes para mi, como creo haber comentado ya en alguna ocasión. Una de estas noches hice el hallazgo de una voz de mujer impresionante, de las que quitan el aliento y se hacen inolvidables. Cantaba en el festival de jazz de Vienne junto al guitarrista camerunés Franck Biyong y al grupo Massak un largo e intenso tema en homenaje al genial nigeriano desaparecido Fela Kuti, creador del ‘Afrobeat’.

El nombre de esa mujer no aparecía convenientemente registrado en los créditos (S. Nk era todo lo que ponía), de modo que inicié una no poco laboriosa búsqueda que finalmente me condujo a la figura de Sandra Nkaké, una cantante francesa con raices en Camerún, como Biyong, casi desconocida internacionalmente pero no así entre los seguidores del funk, el soul y en cierta medida el jazz en el área francófona.

Desde los últimos años 90 Sandra viene colaborando con diversas bandas e individualidades -algunas muy dignas de destacar- de esos estilos de música y se ha ganado un merecido prestigio como figura vocal capaz de dar la fuerza y la altura necesaria a ciertos proyectos que, sin embargo, raramente tienen en cuenta sus prodigiosas facultades, pero en los que se las arregla para brillar igualmente.

Ahora parece que Sandra Nkaké se siente suficientemente madura para encabezar su propio proyecto, un disco que se titulará ‘Mansaadi’, integrado por sus propias canciones y en el que le acompañarán algunos de los músicos con los que ha colaborado. Ella describe su disco, que aún carece de casa que lo comercialice y promocione, como una mezcla de soul y jazz. Habrá que esperar para saber si supone su lanzamiento definitivo al marco internacional, en el que, sin duda, puede ocupar un papel estelar.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Esbjörn Svensson Trio, abriendo caminos




La primera vez que escuché al Esbjörn Svensson Trio tuve una una agradabilísima y deslumbradora sensación de descubrimiento. Aquello era radicalmente diferente, nuevo en el inmenso territorio del jazz. Las subsiguientes escuchas me han confirmado que no se trataba de algo casual; que el EST ha traido una brisa fresca de aire renovador y ha abierto nuevos caminos a un género que daba signos de estancamiento, como si el jazz, siempre explorador e innovador, hubiera tocado la dura pared a partir de la cual todo paso adelante conduce a perder el contacto y la apreciación del público.

El secreto, como siempre, es la libertad creativa. que -por excelencia- constituye la esencia de la creatividad. El talento musical extraordinario del pianista y compositor Esbjörn Svensson bebe sin prejuicios en las fuentes fecundas de toda la música que se ha escrito a lo largo de la historia para crear unas líneas que tan pronto tienen resonancias de la música clásica como del jazz clásico, sin desdeñar las referencias pop, el minimalismo o la world music.

Singularmente, sus interpretaciones no esclavizan a los otros dos integrantes del trío a un papel servil al piano. Dan Barglund, contrabajista, es un gigante del instrumento y Magnus Óstrom no le va a la zaga en la batería. EST es, en el sentido estricto de la palabra, un grupo, una engrasada y sensible máquina de hacer música en la que cada elemento resulta imprescindible para alcanzar el resultado deseado. A ellos hay que sumar, last but not least, al ingeniero de sonido Ake Linton, presente en casi todas sus grabaciones y habitual en sus jiras de los últimos tiempos. Él es quien, puntualmente, introduce los efectos que consiguen que EST supere las limitaciones típicas de un trío.

El tema que aquí interpretan, 'Behind the Yashmak (*)' ('Tras el velo'), interpretado en el festival de jazz de Juan les Pins (Francia), es un buen ejemplo de lo que EST es y, para quien no conozca al grupo, espero que sea también una invitación a descubrirlo.

Y no digo más. Casi todo lo que pudiera añadir podéis encontrarlo aquí. Mi agradecimiento y felicitación personal al anónimo auntor de esa entrada de Wikipedia. Creo que es la primera vez que encuentro en ese valiosísimo recurso de la red que la referencia más extensa y útil a un tema internacional está escrita precisamente en castellano. Una excepción a celebrar.

(*) Velo que cubre el rostro de muchas mujeres musulmanas.

domingo, 14 de octubre de 2007

Paolo Conte: Un poeta de voz rota con un piano


No es fácil hablar de alguien tan excepcional, tan escasamente convencional, tan único como Paolo Conte. Se corre el riesgo de caer en la simplificación, en el lugar común, en el tópico siempre tentador sin llegar al tuétano de lo que este hombre singular, que apenas canta -en el sentido estricto del término-, es y significa dentro de la música.

De entrada hay que decir que uno se pierde más de la mitad de la belleza que Conte es capaz de comunicar si ignora lo que dicen sus letras. Es un poeta quien, sentado ante el piano, recita con su voz ronca nostalgias, pequeñas historias íntimas o generacionales, instantáneas frecuentemente tintadas de color sepia, con ironía, con ternura y, sobre todo, con fortuna y originalidad expresiva.

Paolo Conte (1937, Asti, Italia) era abogado en una familia de abogados. Componer canciones fue durante cierto tiempo una afición que compartía con su hermano Giorgio, con el que colaboró inicialmente. Progresivamente, los temas que compone para otros cantantes, especialmente los que firma junto al profesor de música Michele Virano, residente también en Asti, van logrando éxito tras éxito en la voz de artistas como Adriano Celetano, Caterina Caselli o Patty Bravo.

Pero sólo en 1974, con 37 años, Conte decide plegar definitivamente la toga y convertirse en cantautor, el más singular e interesante de un país pródigo en ellos y que ‘patentó’ la expresión resultante de la fusión de los términos ‘cantante’ y ‘autor’. No es el éxito inmediato, por supuesto. Sus canciones son definitivamente suyas y ya no hará concesiones a la comercialidad. Asume que no es un cantante de multitudes y busca sólo disfrutar y vivir de la que es su auténtica pasión: la música. Naturalmente, lo consigue.

Para ese fin su ya manifiesta creatividad cuenta con un bagaje de cultura musical muy extenso y nada común:

- El ‘jazz’, su amor de adolescencia que nunca le abandonará, es la sólida base armónica y rítmica de la que parte.

- La propia canción italiana con toda su extraordinaria riqueza, en la que Domenico Modugno había introducido una revolución estilística de largo alcance.

- La canción de autor francesa, con Jacques Brel como principal referencia.

- La música Latinoamericana, fundamentalmente la argentina, con el tango y la milonga en vanguardia.

De modo progresivo Paolo Conte se transforma en un cantautor de culto, una especie de Tom Waits a la europea que, pese a sus obvias limitaciones vocales, seduce a los auditorios, primero en Francia, luego en Holanda y hoy en todas partes, incluso en Estados Unidos.

Este mes, quien quiera y pueda tiene la oportunidad de gozar de la experiencia de escucharlo en directo. Actuará el día 28 en Gerona y el 30 en Barcelona. Yo, lamentablemente, no podré disfrutar de tal privilegio.

‘Azzurro’, la canción que interpreta en el primer vídeo fue un éxito popular en la voz de Adriano Celentano en 1968 y ha llegado a convertirse en el himno extraoficial de la ‘squadra azzurra’, la selección italiana de fútbol. Para Conte es un final de actuación típico, ineludible, pues si la olvida el público se la exige invariablemente, como ocurrió en esta actuación en Ámsterdam.




Cerco l'estate tutto l'anno
e all'improvviso eccola qua.
Lei è partita per le spiagge
e sono solo quassù in città,
sento fischiare sopra i tetti
un aeroplano che se ne va.

Azzurro,
il pomeriggio è troppo azzurro
e lungo per me.
Mi accorgo
di non avere più risorse,
senza di te,
e allora
io quasi quasi prendo il treno
e vengo, vengo da te,
ma il treno dei desideri
nei miei pensieri all'incontrario va.

Sembra quand'ero all'oratorio,
con tanto sole, tanti anni fa.
Quelle domeniche da solo
in un cortile, a passeggiar...
ora mi annoio più di allora,
neanche un prete per chiacchierar...

[Estribillo]

Cerco un pò d'Africa in giardino,
tra l'oleandro e il baobab,
come facevo da bambino,
ma qui c'è gente, non si può più,
stanno innaffiando le tue rose,
non c'è il leone, chissà dov'è...

[Estribillo y final]


TRADUCCIÓN

Busco el verano todo el año/ Y de repente aquí está./ Ella se ha largado a la playa/ Y estoy solo aquí arriba en la ciudad,/ Siento zumbar sobre el tejado/ Un aeroplano que se va.

[Estribillo] Azul,/ La tarde es demasiado azul/ Y larga para mi./ Me noto/ como carente ya de recursos/ sin ti/ y entonces/ yo casi casi tomo el tren/ y voy voy hacia ti/ pero el tren de los deseos/ En mis pensamientos en sentido contrario va.

Parece cuando estaba en el oratorio,/ Con tanto sol, hace tantos años./ Aquellos domingos solitarios/ En un patio, paseando…/ Ahora me aburro más que entonces/Ni siquiera un cura para charlar…

[Estribillo]

Busco un poco de África en el jardín/ Entre el laurel y el baobab,/ Como hacía de pequeño,/ Pero aquí hay gente, ya no se puede,/ están regando tus rosas,/ No está el león, quién sabe dónde está…

[Estribillo y final]



En el segundo vídeo interpreta ‘Sotto le stelle del jazz’ ('Bajo las estrellas del jazz), una evocación de su pasión adolescente por una música que, como él relata, las chicas rechazaban y que causaba la misteriosa desaparición de la cubertería de plata doméstica.