Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Esbjörn Svensson Trio, abriendo caminos




La primera vez que escuché al Esbjörn Svensson Trio tuve una una agradabilísima y deslumbradora sensación de descubrimiento. Aquello era radicalmente diferente, nuevo en el inmenso territorio del jazz. Las subsiguientes escuchas me han confirmado que no se trataba de algo casual; que el EST ha traido una brisa fresca de aire renovador y ha abierto nuevos caminos a un género que daba signos de estancamiento, como si el jazz, siempre explorador e innovador, hubiera tocado la dura pared a partir de la cual todo paso adelante conduce a perder el contacto y la apreciación del público.

El secreto, como siempre, es la libertad creativa. que -por excelencia- constituye la esencia de la creatividad. El talento musical extraordinario del pianista y compositor Esbjörn Svensson bebe sin prejuicios en las fuentes fecundas de toda la música que se ha escrito a lo largo de la historia para crear unas líneas que tan pronto tienen resonancias de la música clásica como del jazz clásico, sin desdeñar las referencias pop, el minimalismo o la world music.

Singularmente, sus interpretaciones no esclavizan a los otros dos integrantes del trío a un papel servil al piano. Dan Barglund, contrabajista, es un gigante del instrumento y Magnus Óstrom no le va a la zaga en la batería. EST es, en el sentido estricto de la palabra, un grupo, una engrasada y sensible máquina de hacer música en la que cada elemento resulta imprescindible para alcanzar el resultado deseado. A ellos hay que sumar, last but not least, al ingeniero de sonido Ake Linton, presente en casi todas sus grabaciones y habitual en sus jiras de los últimos tiempos. Él es quien, puntualmente, introduce los efectos que consiguen que EST supere las limitaciones típicas de un trío.

El tema que aquí interpretan, 'Behind the Yashmak (*)' ('Tras el velo'), interpretado en el festival de jazz de Juan les Pins (Francia), es un buen ejemplo de lo que EST es y, para quien no conozca al grupo, espero que sea también una invitación a descubrirlo.

Y no digo más. Casi todo lo que pudiera añadir podéis encontrarlo aquí. Mi agradecimiento y felicitación personal al anónimo auntor de esa entrada de Wikipedia. Creo que es la primera vez que encuentro en ese valiosísimo recurso de la red que la referencia más extensa y útil a un tema internacional está escrita precisamente en castellano. Una excepción a celebrar.

(*) Velo que cubre el rostro de muchas mujeres musulmanas.

2 comentarios:

xavi dijo...

Esbjörn ha muerto este fin de semana :(

Seneca Mood dijo...

Gracias por la información. Ya he visto que lo publicó ayer 'El País', pero no me había enterado. Es una noticia bien triste la muerte de un artista tan especial y prometedor a los 44 años, con tantas cosas por hacer y tanta creatividad y placer musical por comunicar.

Lamentablemente, ese suele ser el destino de los mejores.