Sólo la música que, por alguna razón, me gusta, me llega, me parece necesaria. Nada que ver con listas de éxitos ni productos de marketing. Sólo música que dice 'algo'. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en dificultar que escuchemos.

Recomendación

Si tienes una conexión lenta o hay problemas en la línea los vídeos pueden interrumpirse o funcionar
a saltos. Una solución que suele ser útil es pulsar pausa inmediatamente después del play y permitir
que se cargue el buffer total o casi totalmente. Si pulsas play entonces seguramente el problema habrá desaparecido. El mismo procedimiento es aplicable a los reproductores de canciones.

martes 20 de mayo de 2008

El 'gran éxito' de María (Dolors) Laffitte

Dona, la genser qu’om veya

María (Dolors) Laffitte (ver biografía) falleció el pasado febrero a los 58 años de edad, tras una carrera artística regida por la inquietud y el eclecticismo y plena de interés para los amantes de la música.

Estuvo, con apenas 17 años, en los inicios de la ‘Nova Cançó’. Con 19, defendió junto a otro jovencísimo Lluis Llach (20 años), la canción ‘A cara o creu’ en el Festival de la Canción del Mediterráneo, en un intento de repetir el éxito que Raimón y Salomé habían alcanzado con 'S’en va anar’. A nivel de de difusión y defensa de la lengua catalana en el terreno nacional e internacional aquellos fueron intentos de notable eficacia, sorprendentemente tolerados por el franquismo.

La suya, en aquel momento, era una carrera prometedora dentro de las vías de la cançó. Fue, hasta la llegada y consolidación de María del Mar Bonet, ‘la veu’ por excelencia, pese a Nuria Feliú o Guillermina Motta, entre otras. En cierta medida era la niña mimada, pero no era su propósito convertirse en la ‘prima donna’ de la ‘nova cançó’. Su inquieta curiosidad y la plasticidad de su voz no tardaron en explorar otros caminos.

En su impagable ‘Diccionari de la cançó’, el también cantautor Miquel Pujadó abre la referencia a ella dedicada en términos de una contundencia acaso excesiva, aunque no exentos de verdad. “El caso más evidente -escribe- de cómo una excelente intérprete puede ver su carrera perjudicada por un repertorio inadecuado, excesivamente heterogéneo y cambiante”.

Es evidente que Pujadó, como otros muchos, lamenta el ‘desvío’ de Laffitte hacia la canción tradicional y otras experiencias que le apartaron de la vanguardia de la canción de autor. Pero ese desvío, que nunca fue definitivo, no es tan extraño si se tiene en cuenta que María Dolors no era (aunque excelente) más que una cantante. No componía y por lo tanto dependía permanentemente de otros autores de letras y músicas para ofrecer un repertorio.

Su encuentro con Alfons Encinas, padre de sus hijos, fue decisivo en la reconducción de su carrera, primero con ‘L’Arc en cel’, dedicado a la canción infantil, y luego en ‘Els Trobadors’, grupo de extraordinaria calidad que llegó a alcanzar el éxito internacional (significativamente más que el nacional) con el disco ‘Et ades será l’alba’.

Tras la ruptura de su relación, quien era hasta entonces conocida como Dolors prescindió de este nombre para adoptar el primero, María, con el que se le identifica desde 1996. La radical decisión, especialmente rara en una artista ya bien conocida, la explicó en su día con elocuente simplicidad y contundencia: “Quise quitarme de encima todos los dolores de mi vida, comenzando por el del nombre”.

Ecologista (a su muerte en febrero formaba parte de una candidatura de Els Verds), interesada en la filosofía oriental y en el misticismo, María fue una persona apasionada e intensa, de extraordinaria sensibilidad, que trasladó ese ‘yo’ inquieto y polifacético a todo lo que hizo con un nivel de excelencia que sólo alcanzan los grandes artistas.

Nunca se preguntó tanto qué le gustaría a la gente que hiciera como qué puedo hacer yo que me guste y me enriquezca. Esa, de hecho, es la diferencia entre un auténtico artista vocacional y un artesano funcional, exitoso o no.

Sin duda María Laffitte perjudicó su propia carrera (si es que el fin de una carrera es el éxito popular) con esa actitud, pero a cambio aportó cosas muy valiosas a la cultura catalana, interpretando a su cantautores y poetas, recuperando la canción tradicional y dando prioridad casi absoluta a la lengua catalana. Contemplar a estas alturas su impar trayectoria mueve a la admiración y el aprecio más que al desconcierto. Ese fue, justamente, su grande y definitivo éxito.

Su muerte reveló, además del injusto olvido que le rodeaba, la deuda impagable que Cataluña tiene con esta artista de extraordinario talento y personalidad.

Cançons tradicionals

Los vídeos de directo que aquí se ofrecen son debidos a Lluna de Pau, quien me remitió en su día el de canciones tradicionales que reproduzco y me dio noticia de la muerte de Maria Dolors Laffite, de quien yo tenía un remoto y ligero conocimiento de los tiempos de la ‘nova cançó. Su canal en Youtube es una de las mejores referencias de buena música (especialmente de intérpretes femeninas) que allí pueden encontrarse.

- Página en Myspace (pueden escucharse cuatro canciones, entre ellas una extraordinaria versión del ‘Coloquio amoroso’ de Teresa de Jesús).

- Enlace a otro tema en Youtube (imagen estática).

Lamentablemente, no he encontrado nada en vídeo del que probablemente es su mejor disco en la cançó: 'Varietat de varietats'.


domingo 11 de mayo de 2008

Souad Massi, un corazón entre dos mundos

Raoui (El cuentacuentos)



Traducción:
Cuenta, cuentacuentos,/ cuenta una historia, una leyenda./ Háblanos de la gente de antaño,/ de Loundja, la hija de la ogresa, y del hijo del sultán.
Comienza por “érase una vez”,/ ofrécenos sueños./ Comienza por “érase una vez”,/ Cada uno de nosotros tiene una historia en el fondo del corazón.
Cuenta, olvida que somos mayores./ Como si fuéramos niños,/ queremos creer en todas las historias./ Háblanos del paraíso y del infierno,/ del pájaro que jamás ha volado./ Danos el sentido de la vida.
Cuenta como te han contado,/ sin añadir, sin quitar./ Ten cuidado, existe una memoria./ Cuenta, haz que olvidemos nuestra realidad./ Abandónanos en ese “érase una vez”.


Souad Massi (1972), argelina de la etnia kabil (bereber), nació en Argel en el seno de una familia modesta y amante de la música. Sus oídos estuvieron abiertos desde la infancia a toda la música que sonaba en su entorno, desde el popular ‘chaabi’ argelino hasta el rock, sin poder evitar el gusto por la música árabe-andalusí, que estaba en la base de toda la música argelina auóctona. Las sonoridades del flamenco y el fado tampoco le fueron ajenas. Su primer grupo, a los 16 años, se llamaba, significativamente, “Los Trianas de Argel”. No es sorprendente, en consecuencia, que en algunas de sus canciones se detecten familiares afinidades con la rumba.

Los turbulentos años 90, sin embargo, encuentran a Souad -por difícil que resulta imaginarlo, dado el país que habitaba- al frente de un grupo de rock duro, ‘Atakor’, que graba una cassette saludada por un éxito considerable. Souad se entrega a la música, pese a haber logrado el título de ingeniero en la especialidad de urbanismo, pero la cruenta guerra civil no declarada que estalla a partir de 1991, con el habitual toque de queda y la persecución islamista a los artistas ‘profanos’ dificulta todo progreso. Los músicos de rai son incluso asesinados.

Deb


Traducción:
Si fuera un pájaro volaría en los cielos./ si fuera un pequeño pájaro o un palomo
[Estribillo]
Atravesaría montañas y ríos./ Quizás en ese momento llegaría a olvidar/ mis penas./ Mi corazón se ha deshecho,/ mi corazón, el mío.

Si fuera una ola errante de mares en mares,/ si fuera un pez no dejaría de viajar
[Estribillo]
Si fuera una hoja errante de un lugar a otro/ me dejaría llevar adelante por el viento./ En otoño abandonaría este jardín.
[Estribillo y fin]


En enero de 1999 Souad participa, en París, en el festival ‘Mujeres de Argel’, donde la descubre la discográfica Island-Mercury (Grupo Universal). Adiós a la inquietante Argelia. Su primer disco, ‘Raoui’ (Cuentacuentos), ve la luz en 2001 y logra el aplauso de la crítica. El segundo, ‘Deb’ (2003), la consolida como un valor seguro y con el tercero, ‘Mesk Elil’ (Madreselva) llega el éxito popular un año más tarde, confirmado con un premio de ‘Victoires de la Musique’ al mejor disco de ‘world music’.

Bladi

Traducción:
Mi páis, allí donde he vivido y crecido./ Mi país, allí donde he tomado conciencia./ Mi país, allí donde he amado tantas cosas./ Mi país, cuántas veces he llorado por ti.
La Tierra se ha convertido en un infierno,/ el fuego ha quemado la primavera./ Hacéis la guerra a los niños./ No quedará más que la verdad.
Mi país, tu estado desgarra los corazones./ Mi país, tu has desafiado a los extremos./ Mi país, del fuego no quedarán más que cenizas. Mi país, no quedarán más que piedras en el río.


Souad Massi, coherente con sus múltiples influencias originales, es una cantautora ecléctica, que transita sin conflicto entre diversos estilos y canta en árabe, bereber, francés o inglés. La capacidad de transmitir emociones y sentimientos con un acento incuestionable de sinceridad y sin aspavientos escénicos es tal vez el mayor de sus méritos artísticos. Muy querida por los emigrados argelinos, para cuya juventud hace la función de portavoz, no desdeña la oportunidad de colaborar con otros artistas, como Marc Lavoine, Ismael Lo o Florent Pagny.

Achidawi

domingo 4 de mayo de 2008

Lucio Dalla, cantautor ma non troppo


Caruso


Un gran músico con una notable y muy acusada personalidad. Ese es Lucio Dalla (1943). Bajito, calvo, miope; siempre con algo sobre la cabeza, con frecuencia un sombrero panamá. Cantar como solista no entraba inicialmente entre sus planes. Apenas adolescente, tocó el clarinete con varias bandas de jazz para pasar posteriormente el grupo "I Flippers", donde comenzó a desarrollar el histrionismo que caracteriza gran parte de su trayectoria. Gamberreaba y actuaba descalzo, pero la música era su pasión, algo que se tomaba absolutamente en serio. Ya entonces demostraba estar dotado para el scat (improvisación vocal) y se convirtió en un hábil imitador del estilo de James Brown.

Es Gino Paoli, que coincide con el grupo en el Cantagiro (caravana de cantantes que recorría Italia y cuyos participantes se sometían al voto del público) de 1963, quien le convence de iniciar una carrera como solista e incluso le cede una canción suya para su primer disco. No pasa absolutamente nada. Su participación en el Cantagiro de 1964, además, le enfrenta al rechazo del público, que no acepta ni su estilo musical innovador ni su 'look' particular. Dalla se lo toma con filosofía. La música es su mundo y no lo va a abandonar. Sanremo -como a tantos- le espera para bien y para mal. Se va haciendo conocer y respetar e incluso, en el 67, actúa en una película de los hermanos Taviani, 'I sovversivi', por la que a punto estuvo de alcanzar el premio al mejor actor en el Festival de Venecia.

L'anno che verrà (Versionada en su día por Patxi Andión en castellano)


Como tantos de los que serán citados al final, en este capítulo que quiere ser el último de la serie dedicada a los cantautores italianos, Lucio Dalla no es en sentido estricto un cantautor (lo mismo, pero al revés -respecto a la paternidad de la música-, podría decirse de nuestro Joaquín Sabina). Sólo una minoría de las letras de Dalla son obra suya, aunque están impregnadas profundamente de su personalidad y responden a su eclecticismo musical, capaz de lidiar con éxito con el rock o el rythm and blues tanto como con la balada romántica o la canción de tono humorístico.

Tras pasar por los préstamos o las colaboracionesd iniciales de Paoli y Tenco, entre otros, los textos se deben en gran parte a Sergio Bardotti o Gianfranco Baldatti hasta 1973. Luego, durante cuatro años, colabora con el poeta Roberto Roversi, abriendo uno de los periodos más brillantes para su carrera y para la canción de autor italiana. Estamos ante años tremendamente convulsos en la política italiana. Roversi quiere llevar los problemas y el lenguaje político a las canciones y Dalla rechaza el riesgo de distanciarse o dividir al público. La entente se rompe en 1977 y Lucio publica un disco, 'Come è profondo il mare' que defrauda e incluso indigna a buena parte de sus seguidores y a la crítica pero le gana nuevos fans.

Consciente de sus limitaciones, inicia a continuación una fase de colaboración con Francesco de Gregori, con el que realiza la gira 'Banana Republic', llenando los estadios de Italia. Decepciones puntuales aparte, ya nadie puede cuestionar superficialmente que Dalla es uno de los grandes de la canción en Italia. Con una sólida carrera detrás, los 80 serán su década prodigiosa, logrando conciliar finalmente a crítica y público. Su canción 'Caruso' supone la cúpula de un edificio -su carrera- construido con los materiales más diversos e incluso contradictorios, pero de extrema solidez.

Tutta la vita


Para Lucio Dalla terminan los complejos. Mejor o peor, es un letrista autosuficiente, con un mundo personal que ilustrar en sus canciones. Sus letras, con un lenguaje cotidiano y en gran medida lúdico, no están formalmente a la altura de los más grandes pero le bastan para expresarse y llevar al público los sueños y las emociones que pretende comunicar. Ya es un cantautor completo y tiene, además, la vida resuelta, así que hace lo que le da la gana y sus pasos más recientes se orientan hacia la música clásica y la ópera, en la que su vocación teatral-musical parece realizarse de la manera más completa.

Il fiume e la città


No quisiera terminar esta serie sin hacer justicia a algunos de los 'cantautores' que no han tenido un capítulo aparte en ella. Las motivaciones para esa ausencia han sido variadas, desde el hecho de que, como Dalla, no son autores de la mayor parte de las letras o músicas que cantan hasta la evidencia de que no han alcanzado el nivel artístico o de popularidad de los hasta ahora reseñados. La generación a la que pertenecen ha sido, asimismo, un criterio de selección. También -factor importante- cuenta de modo concluyente el hecho de que no me gusten o me parezcan empalagosamente (e inverosimilmente) románticos, estrategia comercial tan despreciable como manida.

- Claudio Baglioni: Videos
- Nicola di Bari: Videos
- Lucio Battisti: Videos
- Riccardo (Richard) Cocciante: Videos
- Giorgio Conte: Videos
- Sergio Endrigo: Videos
- Bruno Lauzi: Videos
- Mia Martini: Videos Vivamente recomendada la canción 'Gli uomini non cambiano'
- Roberto Vecchioni: Videos

lunes 28 de abril de 2008

Battiato, en busca permanente del centro de gravedad

Centro di Gravità Permanente


Plantearse hablar (en este caso escribir) sobre Franco Battiato (1945) conduce ineludiblemente a preguntarse "¿sobre qué Battiato?" A lo largo de su carrera -43 años ya- ha pasado de la canción romántica a la de protesta, de ahí al rock progresivo y la vanguardia, de la música ligera a la ópera lírica... ¿Quién es realmente Franco Battiato? Esa sería la pregunta del millón. Y la respuesta inevitable es que es un cantante y compositor que ha hecho todo eso como una expresión de sus propias inquietudes y gustos. Él es todo lo que ha hecho.

Y más, porque también es pintor y cineasta, lo que -sólo muy provisionalmente- nos lleva a pensar en nuestro Luis Eduardo Aute. Ambos comparten, además de polifacetismo, cierta inquietud filosófica, pero Battiato es una expresión acabada de la postmodernidad y Aute habita otra esfera existencial, mucho menos dilettante y snob. Cuando Battiato canta "busco un centro de gravedad permanente, que no me haga ya cambiar de idea sobre las cosas, sobre la gente" expone de hecho un elocuente retrato-robot sobre su ego y su obra.

Yo quiero verte bailar


La búsqueda de Battiato no parece alcanzar hallazgos definitivos sino afirmaciones provisionales, generalmente en forma de negación. Su asociación artística con el filósofo italiano Manlio Sgalambro (una especie de E. M. Cioran italiano) es en este sentido elocuente. Pero si el nihilismo es una tentación desde luego no es la única. A Battiato le interesa mucho el mundo esotérico, la meditación trancendental, las culturas orientales... Es vegetariano militante y un alma inquieta que se retrata fugazmente, a fogonazos, en sus canciones. La imagen nunca es clara ni unívoca, pero pese a todo ha obtenido éxitos masivos que han superado con mucho a los de sus coetáneos.

También ha sido una excepción respecto a sus compatriotas cantautores en lo que respecta a su difusión en el área del castellano. Nueve albumes en nuestra lengua y algunos éxitos nada desedeñables así lo atestiguan. Esa es una de las razones que justifican, pese a su inclasificabilidad, su presencia en la serie que vengo dedicando a los cantautores italianos. La otra es precisamente su originalidad, su mundo peculiar, sus experimentos musicales, esa inquietud vital y artística que ha hecho de 'Napiato' (así lo rebautizó el cachondeo 'made in Spain' a la vista de su descomunal apéndice nasal) una de las figuras más interesantes y controvertidas del panorama musical internacional.

La Stagione dell'amore


Hay quien le adora y hay quien le odia. Yo no puedo incluirme en ninguna de esos bandos extremos. Hace veinte años por lo menos que sorprendí a quienes me conocen con la afirmación de que prácticamente sólo Sting y Battiato estaban realizando una tarea de innovación en la música popular. Creo que, a mediados de los 80, eso era básicamente cierto, lo cual no me convierte en un incondicional de ninguno de ellos.

Los videos que aquí se proponen no pretenden en absoluto dar una visión de la característica multiplicidad estilística de Franco Battiato. Con la excepción del último, correspondiente a su disco más reciente, 'Il vuoto' (el vacío) se trata de algunas de sus canciones más populares. A destacar el ridículo impagable del primer video, con un Battiato convertido en escalador con corbata, bailando de una manera tan extraña como él mismo.

Il vuoto


Tres enlaces para fans o muy interesados: 1, 2, 3

sábado 12 de abril de 2008

Francesco de Gregori: Pese a todo, la esperanza



Nacido en 1951, Francesco De Gregori podría ser el paradigma del cambio sin ruptura respecto a la tradición de la canción de autor italiana generada por los nacidos en los años 40, de la que venimos tratando. La suya es la Italia que ya desde la adolescencia contempla un sistema político corrompido e impotente y vive una convulsión casi diaria protagonizada por un terrorismo enloquecido (en gran medida manipulado por intereses estratégicos ajenos en connivencia con oscuras fuerzas internas, según se ha podido saber después).

Para esa generación ya no son una referencia válida Modugno o Paoli; bebe directamente en fuentes extranjeras, como Dylan, Cohen o Brassens, pero mantiene en gran medida la tradición melódica que está en su propio folklore y la concilia con la guitarra eléctrica y el compás 4/4. De Gregori comienza precisamente cantando temas de Dylan y Cohen adaptados al italiano, pero no tarda en componer sus propias canciones y beneficiarse del magisterio y la amistad de Fabrizio de André.

He elegido el día de hoy para escribir sobre él porque pertenece a una generación que ha vivido como una tragedia la trayectoria de su país en mayor grado que las precedentes y posteriores, entre la esperanza y la desesperación, entre la indiferencia y la ira. Precisamente hoy los italianos reflexionan (o eso se supone) sobre la votación que, a partir de mañana, puede devolver al poder a Berlusconi, con una nueva cabellera injertada, pero con las mismas ideas y el mismo desgarrado cinismo bajo ella.

Por ello también encabeza este post la canción ‘Viva l’Italia’, que está lejos de ser un himno patriótico pero no deja de ser un canto de amor y de esperanza. Esta es la traducción de la letra:

Viva Italia, la Italia liberada,/ la Italia del vals, la Italia del café,/ la Italia robada y golpeada en el corazón,/ viva Italia, la Italia que no muere.
Viva Italia, la Italia cogida a traición,/ la Italia asesinada por los diarios y por el cemento,/ la Italia con los ojos secos en la noche oscura,/ viva Italia, la Italia que no tiene miedo.
Viva Italia, la Italia que está en medio del mar,/ la Italia olvidada y la Italia a olvidar,/ la Italia mitad jardín y mitad cárcel,/ viva Italia, la Italia entera.
Viva Italia, la Italia que trabaja,/ La Italia que se desespera, la Italia que se enamora,/ la Italia mitad deber y mitad azar,/ viva Italia, la Italia sobre la luna.
Viva Italia, la Italia del 12 de diciembre (*),/ la Italia con las banderas, la Italia desnuda como siempre,/ la Italia con los ojos abiertos en la noche triste,/ viva Italia, la Italia que resiste.


La storia siamo noi


La historia somos nosotros, nadie se sienta ofendido,/ somos nosotros este prado de agujas bajo el cielo./ La historia somos nosotros, atención, nadie se sienta excluido./ La historia somos nosotros, somos nosotros esta ola en el mar./ este rumor que rompe el silencio,/ este silencio tan duro de relatar.
Y luego te dicen "Todos son iguales,/ todos roban de la misma manera"./ Pero es sólo un modo de convencerte/ de que te quedes encerrado en casa cuando llega la tarde./ Pero la historia no se detiene ciertamente ante un portón,/ la historia entra dentro de las habitaciones, las incendia,/ la historia da error y da razón.
La historia somos nosotros, somos nosotros quienes escribimos la carta,/ somos nosotros quienes tenemos todas las de ganar, todas las de perder./ Y luego la gente (porque es la gente la que hace la historia)/ cuando se trata de elegir y de caminar,/ te la encuentras a a toda con los ojos abiertos,/ que saben muy bien qué hacer.
Los que han leído millones de libros/ y los que no saben ni siquiera hablar,/ y es por esto que la historia da escalofríos,/ porque ninguno la puede parar./ La historia somos nosotros, somos nosotros padres e hijos,/ somos nosotros, bella ciao, que partimos./ La historia no tiene escondrijos,/ la historia no pasa la mano.
La historia somos nosotros, somos nosotros este plato de trigo.


Sempre e per sempre


Lluvia y sol cambian la cara a las personas,/ Ponen patas arriba el corazón y pasan y vuelven/ Y ya no las paramos./ Siempre y por siempre tu/ recuerda allá donde estés, si me buscas/ siempre y por siempre del mismo lado me encontrarás.
He visto a gente andar, perderse y volver y perderse todavía/ Y tender la mano a manos vacías/ Y con los mismos zapatos caminar por diferentes vías/ O con diferentes zapatos sobre una sola vía.
Tu no creas si alguno te dice que no soy el mismo ya./ Lluvia y sol ladran y muerden pero dejan, dejan el tiempo que encuentran/ Y el verdadero amor puede esconderse, confundirse pero ya no puede perderse.
Siempre y por siempre del mismo lado me encontrarás.
Siempre y por siempre del mismo lado me encontrarás.


Deliberadamente los videos seleccionados no reflejan la parte más poética y acaso la más valiosa de la producción de De Gregori. En muchos casos sus canciones eluden mediante metáforas nada obvias la significación directa e incluso algunas son en sí mismas metáforas difíciles de desentrañar. Ese hecho le ha valido algunas críticas, pero también las admiraciones más incondicionales. En cualquier caso, Francesco de Gregori, el hombre que camina “sobre trozos de cristal” según su propia expresión, rechaza siempre que se le cuestiona que sus canciones sean tan complejas o misteriosas como algunos las consideran.

Como he escrito en diversas ocasiones, estos posts no pueden ni intentan ser exhaustivos acerca de los personajes de los que tratan. La pretensión fundamental es formular una incitación a conocer a figuras dignas de interés y en muchos casos desconocidas para la mayoría. Siempre que es posible se aportan en el texto enlaces que permiten ampliar la información. En este caso podéis contar además del que inicia el texto, con los siguientes:

- Web oficial

- Letras

(*) El 12 de diciembre de 1969 fue una de las fechas más traumáticas de la historia de Italia. Ese día varios atentados se sucedieron en Roma y Milán. El más grave de ellos, en el Banco Nacional de la Agricultura de esta última ciudad, causó 17 muertos y 88 heridos. Atribuidos inicialmente al grupo anarquista ‘Círculo 22 de marzo’, nunca hasta la fecha se ha determinado su autoría. Miembros de los servicios secretos italianos estuvieron bajo sospecha por intoxicar la investigación y varios ultraderechistas vinculados a estos servicios (Stefano delle Chiaie entre ellos) que habían hido al extranjero fueron extraditados y procesados.