Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

lunes, 26 de marzo de 2007

Lluis Llach dijo adiós




Lluis Llach (7-5-1948) puso oficialmente fin a su densa y brillante carrera artística de 40 años el sábado pasado con un concierto en su localidad natal de Verges (Gerona). Cumplía así el anuncio que recordábamos aquí -no sin incredulidad- el pasado 17 de Febrero (ver La Espiral correspondiente). Seguramente su despedida culminó, como en tantos conciertos, con L’Estaca, canción de libertad e himno generacional que compuso en 1968 -año crucial por tantas razones para una generación- y que ha dado la vuelta al mundo, hasta el punto de ser considerado patrimonio local en muchos lugares.

"No tengo demasiado idea de dónde voy. He vivido siempre como una locomotora, relacionado con la música, y creo que una persona, cuando es un viejo joven, aun tiene la energía para intentar otras aventuras, quizá no tan notorias".

Esto es lo que afirmaba el pasado noviembre, en vísperas de su despedida del Olympia de París. Es comprensible su deseo de tomar distancias de la canción tras haberle dedicado las dos terceras partes de su vida, pero ese “no tengo demasiado idea de dónde voy” deja en cierta medida entreabierta la puerta a la esperanza de un regreso, al menos discográfico.

La creatividad no es algo que pueda guardarse en un cajón y olvidarlo largamente. Cuando Llach habla de “otras aventuras” seguramente apunta a una actividad creativa diferente. De hecho las actuaciones entorpecen con frecuencia la dedicación original del creador: su obra.

Esperemos. Mientras tanto, hasta pronto Lluis.


L'avi Siset em parlava de bon matí al portal
mentre el sol esperàvem i els carros vèiem passar.

Siset, que no veus l'estaca on estem tots lligats?
Si no podem desfer-nos-em mai no podrem caminar!

Si estirem tots, ella caurà
i molt de temps no pot durar,
segur que tomba, tomba, tomba
ben corcada deu ser ja.

Si jo l'estiro fort per aquí
i tu l'estires fort per allà,
segur que tomba, tomba, tomba,
i ens podrem alliberar.

Però, Siset, fa molt temps ja, les mans se'm van escorxant,
i quan la força se me'n va ella és més ampla i més gran.

Ben cert sé que està podrida però és que, Siset, pesa tant,
que a cops la força m'oblida. Torna'm a dir el teu cant:

Si estirem tots, ella caurà…

L'avi Siset ja no diu res, mal vent que se l'emportà,
ell qui sap cap a quin indret i jo a sota el portal.

I mentre passen els nous vailets estiro el coll per cantar
el darrer cant d'en Siset,
el darrer que em va ensenyar.

Si estirem tots, ella caurà…

Traducción:

El abuelo Siset me hablaba al amanecer, en el portal,/ mientras al sol esperábamos y los carros veíamos pasar ./
- ”Siset: ¿No ves la estaca a la que estamos todos atados?/ Si no podemos deshacernos de ella nunca podremos andar”.
- “Si tiramos todos caerá./ y mucho tiempo no puede durar./ Seguro que cae, cae, cae/ bien carcomida debe estar ya./ Si yo tiro fuerte por aquí/ y tú tiras fuerte por allá/ seguro que cae, cae, cae/ y nos podremos liberar.
- “Pero, Siset, ha pasado mucho tiempo ya. Las manos se me están desollando/ y cuando la fuerza se me va ella es más gruesa y más grande.”/
”Bien cierto sé que está podrida. Pero es que, Siset, pesa tanto/ que a veces la fuerza me olvida, vuelve a decirme tu canto”.
(Estribillo)
El abuelo Siset ya no dice nada, se lo llevó un mal viento,/ quién sabe hacia qué lugar y yo sigo bajo el portal./
Y cuando pasan los nuevos jóvenes estiro el cuello para cantar/ el último canto del Siset, el último que me enseñó.
(Estribillo)