Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

sábado, 3 de febrero de 2007

Silencio, canta Dayna Kurtz



Dayna Kurtz es más apreciada en Europa que en su propio país, Estados Unidos, pese a que sus méritos como letrista fueron reconocidos durante tres años consecutivos (1996, 1997, 1998) por la Asociación Nacional de Letristas estadounidense. Con el simple acompañamiento de su guitarra (y más aún con su grupo), su gran voz y su evidente personalidad sumergen inmediatamente en su mundo a quienes la escuchan.

Tal vez porque su estilo es exclusivamente suyo, por su deliberada ausencia de concesiones a lo fácil y por su empeño en la calidad y la verdad artística, Dayna, que lo tiene todo para ello, no es una estrella rutilante del panorama musical. Es mucho más. Sus canciones contienen poesía, su voz transmite sinceridad, su música se nutre de profundas raíces, entrecruzada de folk, blues y jazz.

Perdón por no traducir la letra. No tengo tiempo. “Another black feather” (Otra pluma negra) es un tema de su ultimo disco (2006), al que da título, fruto de dos semanas de solitaria introspección en el desierto de Sonora.

Actualmente se encuentra de gira por Europa y recalará en España a partir del día 23, sucesivamente en Zaragoza, Barcelona, El Puerto de Santa María (Cádiz), Mallorca, Tenerife y Las Palmas. Enhorabuena a quienes puedan disfrutarlo. Yo no podré hacerlo.

I’m lonely today
but in a good way.
I’ve let my heart lead
without mercy sometimes.

I’m faithful to you
and i know i will be
and i’m not always kind,
but i’m trying.

There’s a zydeco band
in the last sticky light
and i’m dancing with strangers,
one after another.

And the only thing left
to want from this night
is you’re dancing with me
as my own sweetest lover.

You’re in the city
and you’re looking for desert.
Then you’re in the desert
and you’re wishing for rain.

You’re in his arms
looking for comfort.
He’s given you comfort
and you’re wishing for pain.

Not another dark waltz.
I dream these too often
out in the back
digging holes for our dinner.

Another brass tack
for the lid of my coffin,
another black feather
for the wings of a sinner.

You’re in the city
and you’re looking for desert.
Then you’re in the desert
and you’re wishing for rain.

You’re in his arms
looking for comfort.
He’s given you comfort
now you’re begging for pain.

Hey the next time i see you
could you act like a stranger
and kiss me like you
don’t know love has a chance.

Remember that first time
in my old apartment.
Whenever our feet
touch the ground
let ‘em dance.