Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos, pese a que, con mucha frecuencia, es la más valiosa.
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jueves, 6 de marzo de 2008

Mina Mazzini, ¡bravissima!

Brava


Mina Mazzini (Cremona, 1940) es la más famosa y genial de las en su día despectivamente denominadas 'urlatricce' (gritadoras, o gritonas) italianas, junto a Milva, de quien hablaremos en otra oportunidad. Tras considerar -inevitablemente- el papel de 'hada madrina' que ha jugado en la biografía de algunos de los grandes cantautores italianos a los que vengo refiriéndome últimamente, he creido que era el momento justo y apropiado para dedicarle un post a una de las figuras más personales y brillantes que ha dado la música popular italiana.

Mina no sólo tiene una voz extraordinaria (su tesitura abarca cuatro octavas más dos tonos), sino también una personalidad poderosa, firme carácter y coherencia. Si su voz ha sido decisiva para su éxito, no lo fue menos su personalidad. Y no sólo a la hora de definir su particular 'look', sorprendente para la época, o elegir su repertorio.

Sólo transigió dos veces con las intrigas del Festival de San Remo, que trajo por la calle de la amargura a Gino Paoli y condujo al suicidio de Luigi Tenco. Amargada por su experiencia en la edición de 1961 hizo cruz y raya. Y no volvió, pero no dejó de afrentar a los organizadores de un evento de limpieza siempre cuestionada que dominaba los destinos de los cantantes y compositores italianos.

Su revancha fue grabar en cada uno de sus discos una o dos de las canciones que habían competido en cada edición, con independencia del puesto que hubieran ocupado en el palmarés. Cuando en 1965 convierte en un gran éxito 'E se domani', una canción que había pasado desapercibida en el certamen, su mensaje de desprecio queda claramente establecido y su venganza cumplida.

Mina nunca se llevó bien con la Italia truculenta e hipócritamente puritana de los años 60, la que le condena durante dos años a no aparecer en la televisión y la radio estatal (RAI) por estar embarazada del actor Corrado Pani, ya separado de su esposa. Tal vez fue esa experiencia traumática la que le condujo, en 1966, a trasladar su residencia a Suiza (Lugano), lejos de la voracidad agresiva de los tristemente famosos paparazzi y de la inclinación al linchamiento de tantos de sus compatriotas. Allí sigue viviendo, nacionalizada desde 1989. Allí tiene una lujosa residencia y un estudio de grabación en el que graba un doble disco cada año. Mina no perdona.

En 1978, veinte años después del inicio de su carrera, la gran diva de la canción popular italiana se retiró irreversiblemente de los escenarios, que no de la música. Sus discos siguen dando testimonio de su extraordinaria calidad artística y de su exquisito olfato para las buenas canciones. El último de ellos, 'Todavía' (2007), está cantado en español y cuenta, entre otras colaboraciones, con las de Joan Manuel Serrat y Diego el Cigala.

La canzone di Marinella (duo con el autor, Fabrizio de André)


Se stasera sono qui (de Luigi Tenco)


Il cielo in una stanza (de Gino Paoli)

domingo, 2 de marzo de 2008

Fabrizio de André, el más poeta de los 'cantautori'


Fabrizio De André (1940-1998) es seguramente uno de los cantautores italianos con mayor y más sólido y constante aliento poético. Como Gino Paoli y Luigi Tenco pertenece a la influyente ‘Escuela Genovesa’, que no fue tal, al menos expresamente, pero cuyos integrantes estuvieron unidos por la amistad y se ayudaron e influyeron mutuamente. Estudiante de Derecho, genera un interés creciente por la música, la poesía y el teatro y escribe sus primeras canciones bajo la influencia de Georges Brassens y también –como éste- de la canción tradicional de juglares y trovadores.

La música hubiera podido ser una anécdota en su vida, en el camino hacia la abogacía, si no hubiera mediado (una vez más, como en el destino de tantos cantautores italianos) la voz extraordinaria de Mina, la gran diva entre quienes los puristas de la música denominaban entonces ‘urlatricce’ (gritadoras). Mina convirtió en un gran éxito ‘La canzone di Marinella’, compuesta por De André, y puso a éste en el mapa de la música popular italiana.

En 1965 Fabrizio publica la primera recopilación de sus canciones en un LP (eran tiempos en que los singles y los EP de vinilo dominaban el mercado y un disco de larga duración significaba un reconocimiento a un valor considerado sólido). Los últimos años 60, con sus convulsiones protagonizadas por los movimientos obrero y estudiantil, encuentran en De André, anarquista, la voz poética idónea para expresar su espíritu, su voluntad de cambio, su visceral rechazo a un mundo autoritario y reaccionario que, todavía traumatizado por las consecuencias atroces de la segunda guerra mundial, se resiste a abandonar el espíritu de los viejos tiempos y a asumir la voz de los más jóvenes, que es la voz de la protesta, en muchos casos con voluntad revolucionaria.

De esos años son los discos ‘Volume I’, ‘Tutti morimmo a stento’ y ‘Volume III’, con canciones que quedan grabadas profundamente en la memoria colectiva de una generación y siguen surgiendo aún hoy en día (De André es uno de los cantautores italianos más versionados), en permanente homenaje. Y es significativo que así sea, pues, a diferencia de tantos otros autores, no se deja seducir por la tentación del éxito rápido, pegadizo y vacío.

Por el contrario, en los años 70, su década más fecunda, profundiza en la vía iconoclasta y desafía al mercado con discos conceptuales, difíciles de asumir para un público adocenado, que, además, está siendo seducido crecientemente por la música anglosajona, que se adueña de los mercados nacionales europeos mientras sus multinacionales cortocircuitan cada vez más la comunicación entre ellos. Seguramente consciente de que ha captado la atención de un público minoritario pero nada desdeñable numéricamente ni en su influencia, plantea discos como ‘La Buona Novella’ (1970), basada en los polémicos evangelios apócrifos, o ‘Non al denaro. non all'amore né al cielo’ (‘No al dinero, no al amor ni al cielo’), inspirada en ‘Spoon river anthology’, del poeta estadounidense Edgard Lee Masters, publicado en 1971.

En 1973 publica ‘Storia di un Impiegato’ (‘Historia de un empleado’), al que seguirá ‘Canzoni’, un álbum en el que homenajea a Georges Brassens, Leonard Cohen y Bob Dylan. En 1975, fruto de su colaboración con Francesco de Gregori (del que hablaré en su momento), nace ‘Fabrizio De André Vol. 7’. Simultáneamente, se plantea el alejamiento del “mundanal ruido”, actitud bastante característica de aquellos años, influidos por la utopía ‘hippy’. Compra una finca en Cerdeña y comienza a dedicarse a la agricultura y la cría de animales. La isla, sin embargo, había sido una mala elección. En 1979, junto a su compañera, la también cantante Dori Ghezzi, es secuestrado por bandidos sardos, en cuyas manos permanecen ambos durante cuatro largos y angustiosos meses. De esa traumática experiencia surgirá dos años más tarde su hermoso disco sin título en el que reflexiona sobre las realidades de los isleños.


Fiume Sand Creek


Como digo en ocasiones, estos posts no pretenden ser exhaustivos. Sólo persiguen interesar a quienes mantienen abiertos los oídos y despierta la sensibilidad en la obra de personajes cuya existencia tal vez ignoren o de la que tengan un conocimiento superficial. Dejo aquí, pues, plantada la semilla para quienes quieran y puedan profundizar más en el árbol feraz y frondoso de la obra de Fabrizio de André, el más poeta de los cantautores italianos; un hombre que es ejemplo de honestidad personal, artística e intelectual. Vosotros mismos…

Los videos:

- El que encabeza esta entrega reproduce una de las canciones más valoradas de su autor. En un texto extenso y poético, como tantos de los suyos, De André trata un asunto aparentemente anecdótico y privado, en el que el coprotagonista es una mujer que le llama “querido amigo frágil” y se declara dispuesta a dedicarle “una hora al mes” para ayudarle. Ajuste de cuentas íntimo cuyos planteamientos musicales están, de modo bastante obvio, bajo la influencia de Leonard Cohen.

- El segundo, ‘Fiume Sand Creek’ está inspirado por una masacre sufrida en 1864 por miembros de las naciones indias cheyenne y arapahoe a manos de las milicias de Colorado, en el marco caótico de la guerra civil en Estados Unidos. El número de muertos inocentes y desarmados (en su mayor parte ancianos y menores) difiere según las fuentes, pero se cree que fueron varios centenares.

- El tercero, ‘Don Raffae’, reproduce una canción eminentemente sarcástica, que, a través del relato admirativo y cómplice de un sargento de la cárcel de Poggio Reale, pone de relieve la buena vida y el estatus de respeto que rodea en prisión a un ‘Don’ de la mafia.

Don Raffae