Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos.

lunes, 29 de agosto de 2011

ZAZ: Un éxito imprevisto y saludablemente 'anormal'

ZAZ (Isabelle Geffroy, Tours, 1-5-1980) ha sido y continúa siendo la gran sensación de la canción francesa desde el verano de 2010. Medio millón de discos vendidos en apenas unos meses, una enorme energía y carisma en las actuaciones en vivo y una voz inconfundible han hecho el milagro de convertir a una desconocida, que se conformaba con cantar casi cualquier cosa y vivir de la música -a veces con apuros-, en una estrella que tiene dificultades para asumir ese papel.

Je veux


Todo empezó con una sola canción, 'Je veux' (1), que es una declaración de principios suscribible por buena parte de los jóvenes conscientes de hoy, atenazados por una realidad inaceptable y conscientes de que el futuro puede ser aún peor. Su autor, el productor Kerredine Soltani, buscaba en 2007 una voz femenina "ronca, un poco rota" a través de Internet e Isabelle fue la respuesta más convincente que halló. Tras escribirle la canción le encontró una sociedad de producción y una editorial, pero ella no buscaba un sueño improbable sino un trabajo 'serio' en la música. De este modo su éxito se aplaza tres años.

Hija de un trabajador y de una profesora de español, Isabelle Geffoy tuvo un contacto precoz con la música al entrar a los cinco años en el conservatorio de Tours, en el que permaneció hasta los once, pero su adolescencia es marcada por la separación de sus padres y el fracaso escolar se hace costumbre. Su pasión por la música, sin embargo, se reafirma y consolida y a los quince años, ya en Burdeos, recibe clases de canto. A los veinte, una beca del Consejo Regional le permitirá acceder al CIAM bordelés.

Les passants


Hasta 2006, año en el que se traslada a París, la futura ZAZ hará sus 'tablas' profesionales con un criterio obligadamente ecléctico. En provincias la fidelidad a un estilo limita las posibilidades de actuar y de vivir de la música. Su debut como cantante lo hace con el grupo de blues 'Fifty fingers', al que seguirá un quinteto de jazz; luego será una de las cuatro cantantes de la orquesta vasca 'Izar adatz' ('Estrella fugaz') de variedades, en la que permanecerá dos años, tras lo cual cantará con el grupo 'Don Diego', que mezcla influencias francesas, españolas, árabes, andaluzas, africanas...

Una vez en París las cosas no serán muy diferentes. Tras un año y medio cantando sin amplificación y con éxito en el cabaré 'Aux trois mailletz' del Barrio Latino y esporádicamente en otros cafés. piano-bares y cabarés, elige el aire libre y se pasa a la orilla derecha del Sena para cantar en las calles de Montmartre, Nace así el calificativo de 'la nueva Piaf' que todavía arrastra infundadamente, pues ni su voz ni su estilo tienen nada que ver con 'la môme', aunque sí el hecho de cantar en la calle e interpretar las canciones del viejo mito.

En las alturas de Montmartre no le va mal. 450 euros es -según su propia confesión- el récord de recaudación en una hora (a repartir normalmente entre tres), aunque lo normal era entre 60 y 90 euros. En cualquier caso, cantar en la calle no está mal con buen tiempo y es rentable en temporada turística alta, pero el otoño y el invierno lo desaconsejan, salvo en caso de extrema necesidad. No tardará en llegar la oportunidad de sumarse a la corriente del rap, colaborando con los 4P y Miliaouech, para unirse después al grupo 'Sweet Air', con el que grabó un disco en vivo que no se ha difiundido. En esa época viaja nada menos que a Vladivostok, en el extremo oriente ruso, invitada por el director de la Alianza Francesa local, que la había escuchado cantar en París.

Prends garde à ta langue


En enero de 2009 gana el concurso 'Le Tremplin Génération France Bleu/Réservoir', que implica la grabación de un disco, pero mientras ésta se sustancia vuelve a Rusia y actúa de nuevo en Vladisvostok, sumando a su 'gira' rusa Nijni Novgorod. Luego acompaña en su gira por Egipto a una bailarina, actúa durante un mes en en el restaurante 'Papagayo' de Casablanca y se desplaza a Japón para participar en el Fuji Rock Festival. De regreso deja oir de nuevo su voz especial en las calles de Montmartre.

El éxito del single 'Je veux' es tan apabullante que sorprende no sólo a ZAZ, sino también a todo el equipo que la rodea. Tras un periplo vertiginoso por diversas localidades y festivales de Francia así como apariciones en Montréal (Canadá) y en varias capitales europeas, su manager decide frenar la vorágine. Cuando creía que, tenía entre manos tan solo una cantante prometedora, ésta se ha transformando en una estrella internacional, que centra la atención del gran público. El problema es que una estrella debe ofrecer un espectáculo estelar y éste no se improvisa. Como consecuencia ZAZ pasa a presentarse en salas pequeñas mientras sus 'vendedores' preparan un envoltorio adecuado al 'producto'.

Lo cierto es que ZAZ no ha parado apenas un momento y que los diversos singles aparecidos de su disco han confirmado el éxito, pese a ofrecer facetas diferentes de su polivalente talento. Es su eclecticismo lo que supone un problema para la esclerotizada industria discográfica, que busca estilos y tendencias musicales muy definidas para hacer su marketing con mayor facilidad. La parte más estreñida y reaccionaria de la crítica también ha abundado en el contenido heterogéneo del primer disco de Isabelle y se ha entretenido en criticar su 'look' y sus posiciones altermundialistas y anticonsumistas.

Eblouie Par La Nuit


Sería triste que la industria lograse empaquetar y etiquetar a una artista natural, inquieta, comunicativa y creíble, que precisamente se siente a gusto en la variedad, tan pronto revisando un tema de Piaf o de Brel como interpretando jazz manouche, groove, canción latina... Zaz es precisamente eso, una artista de amplios gustos y registros interpretativos que puede satisfacer simultáneamente a diversos tipos de público y hacerle conocer una oferta músical a la que suelen permanecer ajenos a causa de los designios del mercado.

(1) Traducción de 'Je veux'
Dadme una suite en el Ritz, ¡yo no la quiero!
Unas joyas de Chanel, ¡yo no las quiero!
Dadme una limusina, ¿qué haría con ella?
Ofrecedme servidumbre, ¿qué haría con ella?
Una mansión en Neuchatel, no es para mí.
Ofrecedme la torre Eiffel, ¿qué haría con ella?


[Estribillo]
Yo quiero el amor, la alegría, el buen humor,
no es vuestro dinero lo que hará mi felicidad,
yo quiero morir con la mano en el corazón.
Vamos juntos a descubrir mi libertad,
olvidad pues todos vuestros cliché,
bienvenidos a mi realidad.

Estoy harta de buenos modales, ¡demasiado para mí!
Yo como con las manos, yo soy así.
Hablo alto y soy franca, perdonadme.
Basta de hipocresía, yo me aparto de ahí.
Estoy harta de palabras insinceras.
Miradme de todos modos.
Nada os reprocho y soy así.

6 comentarios:

Dunia /* dijo...

Hola amigo,

Pasaba casualmente por tu blog y me detuve un buen rato. Es emocionante encontrar ésta calidad de canciones..¡Te felicito!
Volveré..seguro

Gemma Cruz dijo...

La descubrí hace un año y me encanta. Tiene ese "algo" diferente a lo que estamos acostumbrados a escuchar, o por lo menos yo. Me gusta su espontaneïdad, su frescura, su naturalidad, su música y su manera de cantar, su voz distinta. Me gustó tu entrada, enhorabuena.

Anónimo dijo...

Amigo: Zaz es una pequeña maravilla con su voz increíble. Para mi tiene mucho en común con la Môme. Pero impresiona esa voz... Je ne regret y Eblouie par la nuit me recuerdan tanto!!! Saludos
Mario Argentina

Anónimo dijo...

Un artista encantadora.

Waldo dijo...

Me parece excelente que surja una seguidora de la celebre chanson francaise surgida en las poesia gala siglos atras y continuada con la Piaf, Trenet, Becaud y la Juliette Greco que ha tenido seguidores en muchos paises..

juan daniel dijo...

buscando mi apellido,con la Z, se cruzaron las teclasy salio zaz.. la vi, la escuche y con ella me enganche.