Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos, pese a que, con mucha frecuencia, es la más valiosa.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Frankie y el tiempo

Frank Sinatra, que habría cumplido hoy cien años, murió en 1998, a los 83. Diecisiete años después su memoria sigue vigente y su patrimonio musical es frecuentemente recuperado desde y por una considerable variedad de estilos e intérpretes. Mi propósito hoy no es tanto glosar su personalidad o su influencia, indiscutibles ambas y suficientemente conocidas, como evocar su pasión por los buenos textos de canciones.

Desde su posición podía permitirse interpretar y grabar lo que le diera la gana, pero siempre seleccionó minuciosamente lo mejor. Una buena letra era, fundamentalmente, lo que siempre buscó y generalmente encontró. Lo más cercano a lo poético - según su propia afirmación - era lo que en mayor grado le seducía y mejor si, como en algunos casos notables, los textos contenían una cierta filosofía de vida en relación con el paso del tiempo, la resistencia y las convicciones basadas en la lucha por ser uno mismo. Tal vez eso explique su prolongada supervivencia artística hasta su muerte y aún después de ella.

Siguen cuatro ejemplos de lo dicho. Los vídeos incluyen la traducción al castellano. No siempre es totalmente fiel, pero es lo que hay.


My way




That's life




Cycles




It Was A Very Good Year


Inolvidable.

lunes, 24 de marzo de 2014

Sobresaliente 'cum laude' para Pedro Ruy-Blas por 'El americano'



Con "El americano" Pedro Ruy-Blas ha cumplido un sueño personal largamente acariciado y nos ha hecho a cuantos amamos el 'jazz', o simplemente la buena música, un gran regalo. Estamos ante un disco 'made in Spain' que no tiene nada que envidiar a los firmados por John Hendricks, Al Jarreau o Kurt Elling, y supera en enjundia a los de 'nuevos valores', como Michael Bublé, José James o Sachal Vasandani, apoyados por una promoción de la que Pedro Ruy-Blas carece.


Los aciertos del disco empiezan en la propia selección de los temas. Se trata de 'standards', pero no necesariamente de 'jazz',  tampoco de los más manidos, y sí de los más interesantes. Es evidente que Pedro ha elegido algunas de las piezas que más le gustan, y que, al mismo tiempo, mejor cuadran a su forma de interpretar, con feeling, intensidad y margen para que su poderosa voz exhiba todo su rango. Es un disco hecho desde el corazón,  con pasión y placer. Y se nota. De ahí procede en gran medida la atracción que produce escuchar "El americano", una obra antológica, que sitúa en el mapa global al modesto 'jazz' español, generalmente falto de adeptos, pero no de una nómina -reducida pero sólida- de grandes músicos, que, con el viento en contra, intentan siempre hacer la música que más aman.


Algunos de esos músicos colaboran en "El americano", como Jorge Pardo, compañero de fatigas y amigo de Pedro desde el grupo Dolores, declarado Mejor Músico Europeo por la Academia Francesa de Jazz en 2013; Pepe Robles, Israel Sandoval, Kike Perdomo, Miguel Ángel Egido o Antonio Serrano. El grupo-base, con presencia en casi todos los temas, está formado por Luis Guerra al piano (coautor también de los arreglos) Reinier Elizarde "Negrón” al contrabajo y Noah Shaye a la batería.


Los arreglos, en los que Pedro Ruy-Blas ha colaborado con el pianista Luis Guerra, son un punto muy importante, de hecho decisivo, a favor del disco. Ellos marcan la distinción y la distancia respecto a las versiones precedentes y le dan al conjunto el carácter 'vivo', casi de directo, que transmite, imprescindible o (al menos para mi) preferible cuando se trata de 'jazz'. Este es un disco de sobresaliente 'cum laude' dentro de la música, tantas veces ramplona, que se hace y escucha en este país. Y su protagonista es casi un héroe de película, superviviente al ostracismo y a la derrota de las tentaciones fáciles. La música española le debe mucho, y, como siempre, no lo sabe. 'El americamo' es un recuerdo de ello para cuantos ignoran que siempre ha estado ahí, en la mejor música, en lo suyo, con constancia y sacrificio.


Hay mucho sentimiento y mucha vida metidos en este disco, con el que Pedro Ruy-Blas ha decidido celebrar sus 50 años en la música (empezó a los 15). Mediante el título, evoca el apodo que le daban los chavales de su barrio cuando él también lo era y, gracias a un cuñado estadounidense, llevaba una ropa y escuchaba una música que no estaba al alcance de casi nadie. Fue entonces cuando empezó a nacer el gran músico que hoy es. Hay también dos sentidos recuerdos y homenajes a dos amigos músicos recientemente desaparecidos: el fabuloso pianista y arreglista Horacio Icasto (*), con el que interpreta 'You are gonna hear from me' y el batería Larry Martin, que iba a intervenir en 'Lonely town lonely street' cuando le sorprendió la muerte.  


A falta de vídeos para ilustrar los posts de este blog, como es habitual, me he tomado la licencia de convertir al formato mp3 algunos de los temas del disco. Lamentablemente, tras subirlos a Goear, Blogger no me permite incrustarlos, por lo que he tenido que ponerlos mediante enlaces, con las molestias previsibles para los lectores, que expero me perdonen.  No se trata, de modo deliberado de las piezas más ortodoxamente jazzisticas del disco (menos en el caso de 'You are gonna hear from me', de los Previn). A destacar el hallazgo que supone la versión de 'A whiter shade of pale', cuyo tratamiento refuerza el 'misterio' y la melancolía de la hermosa canción de Procol Harum. Los otros dos temas se mueven en territorios fronterizos: 'Lonely town, lonely street', de Bill Withers (Mr. 'Ain't no sunshine') es deudor del soul y el funk y posee en la versión de Pedro Ruy-Blas una potencia extraordinaria, reforzada por el vibrante saxo de Miguel Ángel Egido. 'Only in it for the money' es uno de los mejores productos salidos de la fecunda factoría del ecléctico Dr. John y constituye la canción más instrumentada y marchosa del disco, con un importante papel del coro.

(*) Siempre están en mi memoria las horas de placer musical que Horacio Icasto y su esposa Connie regalaban hace muchos años en el desaparecido club ‘La Bohemia’ de Santander. Me sentí beneficiario de un raro lujo.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Paco de Lucia: Del flamenco al Olimpo




Siempre he pensado que el mejor homenaje que se puede hacer a un músico, tanto en vida como después de su muerte, es escucharlo, disfrutar de su talento y creatividad, sentir con él. Eso es lo que hoy hago y propongo, tras conocer la muerte de Paco de Lucía. Tanto en España como en todo el mundo, la magia de su guitarra, su biografía y su carrera no necesitan ser extensamente glosados ni ensalzados.



Paco (Sánchez Gómez) de Lucía no es sólo una figura única en su género dentro de la guitarra flamenca, que nunca dejó de cultivar, sino de la guitarra y de la música sin apellidos. Su figura, en cualquier caso, sería inexplicable y más excepcional de lo que es, si previamente no hubieran existido guitarristas como Sabicas, Niño Ricardo, Andrés Segovia o Narciso Yepes. Y mezclo aquí deliberadamente flamenco y música clásica porque lo popular y lo culto nunca han andado muy lejos cuando de arte se trata.



La mejor prueba de esa proximidad y parentesco incuestionable se da en la época romántica, cuando los compositores cultos se vuelven hacia el sustrato musical tradicional de sus propios países y crean a partir de él obras con una carga de energía, emotividad y singularidad muy notable. En España surgen creadores como Falla, Albéniz, Granados, Turina o Rodrigo, a los que rindieron tributo no sólo intérpretes clásicos, como los aludidos Segovia y Yepes, sino también guitarristas nacidos del flamenco como el propio Paco de Lucía.


Nadie construye en el aire. El genio y la inspiración de Paco de Lucía tienen raices muy sólidas, no sólo en la guitarra flamenca, ya innovadora, de Niño Ricardo, o el magisterio clásico-popular del genial Francisco de Tárrega, compositor y virtuoso ejecutante de la guitarra. Está también esa poderosa vena clásica-nacional ya aludida, composiciones que han sido y son interpretadas en todo el mundo sin complejo alguno y con mucho éxito.


Y, por supuesto, está la genialidad de ese músico ‘antidivo’, modesto, interior, que hoy se nos ha ido. Siempre atento y permeable a todo tipo de música, él ha marcado una cota muy elevada en la música española y en la individuación y exaltación de un instrumento que nació plebeyo y al que el talento combinado de plebeyos y cultos ha situado en el Olimpo: "...Un Polifemo de oro: ¡La guitarra", como escribió Lorca.

sábado, 22 de febrero de 2014

Machado y nosotros, en el 75 aniversario de su muerte




Caminante, son tus huellas
el camino y nada más.
Caminante, no hay camino.
Se hace camino al andar.

Se cumplen hoy 75 años de la muerte de Antonio Machado en la localidad francesa de Colliure, tan cerca y tan lejos de España, agotado por el dolor de la huída, vacío de esperanza. No es ocioso ni gratuito hablar aquí de uno de los poetas más conocidos entre cuantos sufrieron la desgarradura terrible de la guerra civil y encontraron en ella la muerte (García Lorca) o vivieron un exilio lacerante (ambas cosas en el caso de Machado).

Los poemas de “Don Antonio”, como tantos le conocían, sin que fuera preciso citar su apellido, tienen un papel fundamental – junto con los de Miguel Hernández – en el nacimiento y desarrollo de la canción de autor española, surgida en gran medida para contestar la dictadura franquista y reivindicar la memoria de los escritores republicanos, barrida de los manuales de Literatura y larga y forzadamente ignorada por las editoriales.

Cuando, en 1969, Joan Manuel Serrat publica su disco ‘Dedicado a Antonio Machado, poeta’ no sólo ha tenido que luchar previamente, a brazo partido, con su discográfica, que cree que será un fracaso, sino que está vetado en las emisoras de radio y en TVE (entonces la ‘teleúnica’) como consecuencia de la enardecida polémica creada en 1968 por su decisión de cantar en catalán en Eurovisión (bajo la presión catalanista) el nunca bien ponderado ‘La, la, la’.



Contra todo pronóstico, pero también contra viento y marea, pues al veto mediático del franquismo se une la falta de contratos para actuaciones en España, el disco sobre Machado es un enorme éxito de ventas (uno de los más vendidos entre los suyos, según confesión del cantautor). Lamentablemente será imposible, durante varios años, asistir a su interpretación en directo en España. Serrat parte a Latinoamérica y logra allí, en actuaciones ante un público masivo, el éxito extraordinario que en España le está vetado.




Sería injusto ignorar que antes de que lo hiciera Serrat los versos de Machado habían sido musicados por Alberto Cortez. Y también sería inútil, ya que dos de los doce temas del disco del catalán (‘Retrato’ y ‘Las moscas’) están firmados por el hispano-argentino. Él fue también quien nos dio a conocer las hondas y bellas canciones del cantautor y folklorista Atahualpa Yupanqui, compatriota suyo, ignorado aquí (si exceptuamos alguna versión hortera de ‘Los ejes de mi carreta’) por su militancia comunista, y muy reconocido ya en Francia en aquellos años. Iniciativa impagable.

Son muchos los intérpretes que, con las versiones de Serrat y Cortez o con las suyas propias, han rendido tributo al poeta a lo largo de los años, con mayor o menor difusión y fortuna (más bien menor, dada la calidad y éxito de los predecesores). Uno de ellos es el que suscribe – perdón por hablar de mí por primera y última vez en este blog. Se da la circunstancia de que ya a los 16 o 17 años (1963 o 1964), antes de que lo hiciera Serrat o cualquier otro, que yo sepa, puse música a algunas de las estrofas de ‘Proverbios y cantares’; concretamente a las numeradas IV, VI, XXIX y XLIV (no cantadas en este orden, pero no recuerdo en cuál).

Esa fue mi primera aproximación musical, cómoda y sencilla, a los poemas de Machado. Pero pasaron más de treinta años antes de que pudiera cumplir mi ‘gran ambición’: músicar ‘Yo voy soñando caminos’. Lo había intentado muchas veces y siempre me encontraba con la dificultad que suponía la transición a la parte entrecomillada (“En el corazón tenía…” y “Aguda espina dorada…”). No encontraba una ‘solución’ que sonase natural y coherente con el clímax y el sentido del poema.  Finalmente lo encontré en la ‘jonda’ petenera flamenca. Aquí está el resultado:    .



Mi última aproximación a la memoria ineludible de Machado no es musical, sino poética. Ya había escrito un par de poemas sobre su figura, pero fueron  intentos fallidos, insatisfactorios. En Machado hay que entrar ‘desde dentro’ – valga la paradoja-, desde el interior de su vida y de su obra. Es ahí donde resplandece su verdad conmovedora. Este poema, escrito hace cinco años y que sospecho que seguirá 'haciéndose' mientras no sea publicado canónicamente, es un intento, tal vez pretencioso, de ‘interpretar’ al poeta imaginando las vivencias, sentimientos y pensamientos que experimentó en sus últimas horas de vida.

Último crepúsculo en Colliure

“…me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar”.
Antonio Machado, ‘Retrato’

Muere la tarde a mi espalda y en la arena
se alarga mi sombra
                                    como un árbol
desmochado y lúgubre en un páramo.
El mar, como la vida, se oscurece
hasta tornarse una masa de alquitrán,
                                                                  viscosa.
Ni siquiera el piélago canta su rumor cuando
cae la noche, tan triste, de febrero.
Silente, como todos los vencidos
que en el éxodo amargo me acompañan,
ya ni el mar parece mar.
                                          Como yo mismo, se diría
que ha sido tocado por la muerte.

Exhausto y enfermo, vencido hasta el alma,
a esta playa he venido a extender la mirada
mas abruptamente la noche
                                                 desciende                                     
y no hay salida, ni luz, ni horizonte.
Siento que, desde los tuétanos,
un frío insufrible me agarrota.
Es la muerte, sin duda, que avanza
arrollándome la sangre
como un helado cuchillo
nacido de este dolor mío
                                            insoportable.
Esta muerte me acompaña
a lo largo del camino,
                                      en la derrota simultánea
de la vida y de la guerra.
Desde Madrid a Valencia,
de Valencia a Barcelona,
oí rugir los aviones
como heraldos precursores
de una aurora sin mañana,
orlada de miles de cadáveres.
Mientras mi muerte se unía a todas las muertes
en cada nuevo golpe de otra España,
                                                                  contra toda evidencia
quise cantar la esperanza
pero ya mi voz no era mi voz
ni mi alma era mi alma
ni mi patria era mi patria.

Cuando Caín mata a Abel
por enésima vez, una acerada
quijada rompe la canción,
seca su fuente, agosta las palabras.
Todo se agolpa en la mente
y se torna incoherente
                                       balbuceo
cada intento de discurso.

Sólo el grito, uno infinito y terrible,
es posible cuando cierra la noche
y todo es rabia y temor,                            
                                         todo negrura
y silencio al sur de donde me hallo
más solo que nunca y más cansado.

De espaldas al Poniente en esta noche,
ante un mar opaco que una pared
                                                           semeja.                                       
quisiera creer que, de vuelta a mi cuarto,
hallaré la fuerza y la confianza
para reencontrar mi voz
                                          y escribir
un último canto, pese a todo, de esperanza,
mas me aguardan desvelados, sin quejas,
                                                                          los ojos, tan fijos,
de mi madre anciana, que parecen
pedir explicación de tanto quebranto
                                                                y mudanza,
y otra noche se me negará el sueño
que tanto preciso sin que mi voz
                                                         regrese.

Entre tanto dolor desesperado
aguardaré la muerte, pues. Tan solo eso.
Para mí el camino ha terminado.


martes, 28 de enero de 2014

Ha muerto un 'imprescindible': Pete Seeger

Al borde de sus 95 años de edad nos ha dejado una figura señera, casi legendaria, del folk contestatario estadounidense. Pete Seeger fue, junto a Woody Guthrie (ambos tocaron en 'The Almanac Singers'), una de las figuras más influyentes en la generación de cantautores de los años 60, especialmente en Bob Dylan, que se consideraba discípulo de Guthrie, Tom Paxton y Phil Ochs, y en grupos como 'Peter, Paul and Mary' o 'The Kingston Trio'.

Con Seeger concluye la escuela de cantautores 'folkies' pegados a la realidad social, política y económica de Estados Unidos, militantes frente a una realidad convulsa, desde la Gran Depresión de los años 30 a la guerra de Vietnam en los 60, y consecuentemente integrantes de las 'listas negras' que estigmatizaron y sacaron del camino a algunos de los más valiosos integrantes de la cultura USA. Seeger estaba hecho de un material que ni se dobla ni se deforma, y mucho menos se rompe. Durante tanto tiempo como pudo estuvo presente en todas la movilizaciones, como la de 'Occupy Wall Street' en Octubre de 2011, registrada en la fotografía que ilustra este post.

Fue el principal divulgador del 'spiritual' 'We shall overcome', que acompañó la gigantesca marcha a Washington por los derechos civiles de 1963, y también autor de decenas de canciones, algunas tan famosas como 'If I had a hammer', 'Where have all the flowers gone' o 'Turn, turn turn'.

Como escribió Bertolt Brecht y recordó Silvio Rodríguez en su canción 'Sueño con serpìentes', "Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay hombres que luchan un año y son mejores. Hay hombres que luchan muchos años y son muy buenos.  Pero hay los que luchan toda la vida... Esos son los imprescindibles". Se nos ha muerto un hombre imprescindible. ¿Quién recogerá la antorcha testimonial en estos tiempos en que la serpiente cierra el círculo y estamos de vuelta en le punto cero?

Más sobre Pete Seeger en 'Toda esa música':

Traedlos a casa (40 años después)


Bruce se fue, Pete se queda

miércoles, 9 de octubre de 2013

Jacques Brel, 35 años después. La huella indeleble


Hoy hace 35 años que el cantautor belga Jacques Brel murió, a los 49, en un hospital cercano a París como consecuencia de un cáncer que algunos años antes ya se había cobrado su pulmón izquierdo. El mundo perdía así a un artista de enorme talento, tanto en lo interpretativo como en la composición de canciones, algunas de las cuales, como 'Amsterdam', 'Ne me quitte pas', 'La chanson des vieux amants" o 'Le plat pays' se han hecho inmortales y perduran en el recuerdo más allá de nuevas modas y de nuevos mitos. 

Su enorme influencia y magisterio no se extingue, pese al paso del tiempo. Periódicamente algún artista evoca sus canciones en alguna grabación en cualquier idioma a lo ancho del mundo y aunque en algunos casos cuesta reconciliarse con ellas, esa es la mejor prueba de su vigencia. Sucede simplemente que las canciones de Brel están llenas de verdad y de intensidad y que es muy difícil evitar ser seducido por ellas, tanto más cuanto se escuchen en las interpretaciones insuperables de su autor. 

Son varios los posts dedicados a Jacques Brel en este blog y son numerosas también las referencias, y a ellas os remito, para no repetirme. Podéis encontrarlas simplemente escribiendo "Brel" en el cuadro de búsqueda de Blogger, arriba, a la izquierda. Por lo demás, os remito al espacio dedicado a él en mi web "Tierradenadie.org". Asimismo, os recomiendo la web internacional titulada 'Brelitude', con cuya sección en castellano algo tengo que ver. 

Lo que sigue es una breve selección de interpretaciones de otros artistas que da buena muestra de la vigencia de Jacques Brel

 Amsterdam, por David Bowie

 "Ne me quitte pas, por Nina Simone (en francés)

Formidable, por Stromae (*)

Ces gens-là, por Richard Berry y Abd Al Malik

Jojo, por Soan, y Jean Corti al acordeón

(*) La canción es del propio Stromae, un bruselés hijo de un ruandés y de una belga, que además de asemejarse físicamente a Brel, con sus largos brazos y su fisonomía, evoca al cantautor con su gestualidad.

martes, 1 de octubre de 2013

Anoushka Shankar: el sitar vive


Inside me


"Su forma de expresar las melodías me hace llorar", dijo Javier Limón de Anoushka Shankar, a la que produjo en 2011 el disco 'Traveller', una pequeña joya que ha desarrollado toda su potencialidad en las numerosas actuaciones en directo que ha protagonizado desde entonces. Para Limón aquella colaboración constituyó no sólo el descubrimiento de un enorme talento sino también una iluminación definitiva sobre el parentesco remoto, pero claro, que existe entre músicas de orígenes y desarrollos muy diversos, que facilita la fusión natural, no forzada, de lo que a priori podría ser considerado como musicalmente incompatible.

Cada instrumento musical tiene su voz propia, sus colores y sus técnicas específicas, pero muchos instrumentos y ejecutantes no se descubren a sí mismos hasta que 'viajan' a parajes que nunca habían explorado y se sumergen, a través del sentimiento, en ese lenguaje universal que es la música con independencia de su origen. Para Limón la sorpresa fue que Anoushka Shankar renunció a mimetizarse con la guitarra flamenca, pero hizo a su sitar 'cantar' con la expresión de un cantaor o cantaora de flamenco. Supongo que ese hecho le habrá llevado a la conclusión de que en el disco que produjo el piano sobraba. De hecho, en los directos la guitarra flamenca lo sustituye generalmente y el resultado mejora porque guitarra y sitar se complementan, no colisionan nunca.

ISHQ


Indudablemente influenciada por la trayectoria de su padre, Ravi Shankar, que colaboró con el 'beatle' George Harrison, pero también, entre otros, con el virtuoso violinista clásico Yehudi Menuhin, Anoushka ha continuado la exploración musical que aquél inició. Y lo ha hecho con un criterio ecléctico pero prudente, sin experimentalismos, buscando y hallando el lugar de su instrumento, hasta el punto de hacer que nos preguntemos cómo nadie lo había hecho antes. En el caso de 'Traveller' es evidente.

Traces of you


Dos años después de la aparición de 'Traveller', un nuevo disco está en la rampa de lanzamiento, de nuevo con Deutsche Grammofon. La principal novedad de 'Traces of you' -ese es su título- es la colaboración en él de su hermanastra, Norah Jones, que precisamente interpreta el tema que da título al álbum, además de otros dos. Uno de ellos, 'Unsaid', fue compuesto por ambas. En el plano estrictamente musical, sin embargo, seguramente es más decisiva la presencia de Nitin Sawhney, pequeño genio angloindio que es productor, compositor, arreglista y multiinstrumentista, y todo ello con una fecundidad y eclecticismo asombrosos. Otra colaboración digna de subrayar es la del percusionista austriaco Manu Delago, destacado intérprete de ese extraño instrumento contemporáneo llamado 'hang' (ver 'Loca', interpretado por Silvia Pérez Cruz y David Goldschmidt al 'hang').

lunes, 16 de septiembre de 2013

Alisa Weilerstein: Una pasión, al violonchelo


La música llamada culta no ha sido objeto de atención en 'Toda esa música' a lo largo de sus ocho años de existencia, ni previsiblemente lo será en un futuro, ya que el blog no nació con ese propósito. Sucede, sin embargo, que en los últimos tiempos escucho este tipo de música mucho más que cualquier otro, lo cual seguramente se debe a cierta saturación y aburrimiento causado por la reiteración de fórmulas musicales que yo califico como 'previsibles' en la música popular. 

Así, mientras me dedico a otras cosas (leer, escribir, informarme, investigar..) la banda sonora de fondo, cuando la hay, es siempre música culta, sin discriminación alguna de época o género. No es raro que, en casos concretos, abandone brevemente mis tareas para centrarme en la música, pero sí lo es que lo que oigo me lleve a abandonar toda actividad en beneficio exclusivo de la escucha. Eso es lo que me ocurrió recientemente con la interpretación que la violonchelista Alisa Weilerstein hace de 'Variaciones sobre un tema rococó', composición que Chaikovski, su autor, consideraba uno de sus mejores logros.

 Variaciones sobre un tema rococó


Alisa fue una niña prodigio, lo cual no siempre garantiza una carrera brillante, pues la 'genialidad' infantil conduce no pocas veces a la mediocridad adulta, si no media la pasión constante por la música y la ambición de hallar la propia voz mediante el trabajo y la exploración constantes. Pasión, esfuerzo e intensidad son precisamente las armas de esta intérprete, criticada en ocasiones por su 'revisión personal' de algunas piezas, pero aplaudida con mayor frecuencia por su capacidad de emocionar e incluso deslumbrar al auditorio más allá del mero virtuosismo que exige cada partitura que afronta. 

Admiradora incondicional de la malograda cellista Jacqueline Du Pré, que fue esposa de Daniel Barenboin, confiesa que, a los doce años, escuchaba el Concierto en mi menor para cello de Elgar hasta diez veces al día y que abandonó tal adicción para evitar que ejerciese sobre ella una excesiva influencia. Pese a ello, algo hay de la expresividad musical y también en cierta medida gestual de su modelo en la propia Alisa, interprete o no a Elgar. La Weilerstein cumplió hace poco más de un año el que había sido su 'sueño imposible': grabar el concierto de Elgar bajo la batuta de Barenboin, el gran maestro judeoargentino, que le dio las claves para una interpretación de extraordinaria expresividad y belleza. He aquí un breve fragmento: 

Concierto para cello de Elgar, con la Filarmónica de Berlín


Este texto, obviamente, es una invitación a escuchar y seguir la trayectoria de esta artista sobresaliente, que, sin duda, nos reserva futuras sopresas y placeres. Algo que no había mencionado, y que es preciso reseñar, es que uno de sus intereses prefeentes se centra en la música contemporánea.

martes, 20 de agosto de 2013

Miquel Pujadó, referente primordial de la cançó de ahora



La 'nova cançó' hace mucho tiempo que dejó de ser nueva, pero la cançó pervive y persiste como canción de autor de una notable calidad musical y literaria, a la que acompaña desde sus inicios una especie de 'mala salud de hierro' en lo estrictamente comercial. Si vivir de la música es cada día más complicado en toda España, la dificultad en Cataluña, cuando se canta exclusivamente en catalán, se acentúa como consecuencia del reducido mercado al que se dirige, que, a su vez, no consume exclusivamente música autóctona, ni mucho menos, como ocurre en tantos casos.

L'Enriqueta ('Fernande', de Georges Brassens) *
 

La 'edad de oro' de la 'nova canço', con protagonistas como Raimón, Lluis Llach o María del mar Bonet -por nombrar sólo a los más conocidos y apreciados a nivel peninsular e internacional-, ha caducado en la misma medida en que el componente político que alentó el fenómeno de los cantautores en todo el Estado ha ido languideciendo, salvo en su componente nacionalista (ahora más implícita que expresa), cuando se trata de cantautores catalanes, vascos o gallegos.


Sìsif, poema de Agustí Bartra
 

En Cataluña, 52 años después de la fundación de 'Els setze jutges', que alentó el nacimiento de la 'nova cançó', brilla hoy especialmente, por su intensa actividad y su fidelidad a los orígenes, Miquel Pujadó, que sólo tenía dos años de edad cuando el grupo inicial se constituyó. Con 21 discos publicados hasta la fecha (algunos de ellos dobles), la adaptación de medio centenar de canciones de Brassens al catalán, sus trabajos y colaboraciones para y con otros artistas catalanes y una capacidad de iniciativa incesante, Pujadó es en estos momentos un referente primordial e ineludible de la cançó en nuestros días.

Su extraordinaria creatividad no se limita sólo a la elaboración de sus propias canciones, sino que, además de la ya citada labor con los textos de Brassens, musica a poetas como Joan Maragall o Agustí Bartra, interviene en iniciativas teatrales y radiofónicas de enorme significación cultural y, en sus ratos libres, escribe torrencialmente: trece libros hasta ahora, entre los que destaca un extenso y bien documentado 'Diccionari de la canço', instrumento insoslayable para quien quiera conocer en sus pormenores el `quién es quien' de la canción catalana.


La balada del bes, poema de Joan Maragall
 

Soy consciente de que este texto y los vídeos adjuntos no bastan para dar una idea suficiente de todas las dimensiones de un personaje tan prolífico y polifacético. Me conformaría con que, al menos, generasen en el lector interés por conocerlo más y mejor. Quien quiera saber más tiene a su disposición su web personal, además de Youtube y las búsquedas en Google

* L'Enriqueta, una de las canciones más provocadores y procaces de Georges Brassens, forma parte del último CD doble de Pujadó, 'Brassens, llum i ombra'.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Térez Montcalm: Extraordinaria


Térez Montcalm nació en Quebec (Canadá) en 1963 y hasta hace apenas siete años fue uno de los secretos mejor guardados y más valiosos del jazz internacional. Sus tres primeros discos fueron grabados en francés; el primero de ellos , 'Risque' (1994), obtuvo un éxito notable, pero su difusión y las giras consecuentes se limitaron principalmente a países de habla francesa. En 2006, su disco 'Voodoo', en inglés, mostró ya, sin lugar a dudas, su enorme potencial, lo que condujo a la grabación de dos discos en el mismo año (2009), seguidos hasta ahora por el dedicado en homenaje a Shirley Horn ('Here's to you') en 2011. 

Su actividad, siempre deliberadamente muy dosificada, con largas pausas para componer,  aprender y descansar, se ha tornado torrencial en los últimos tiempos, lo cual es de agradecer, pues nos da la oportunidad de conocer a una cantante, compositora y músico extraordinaria. En esta actuación, en Séte (patria chica de Georges Brassens) cuenta entre sus músicos con la notable saxofonista de jazz francesa Geraldine Laurent, otra figura emergente que vale la pena por sí sola.

 

jueves, 23 de mayo de 2013

Georges Moustaki ha muerto

Ha muerto en Niza Georges Moustaki, cantautor y escritor francés de origen sefardí nacido en Alejandría hace 79 años. La enfermedad bronquial incurable que le ha causado la muerte le apartó de los escenarios hace ya algunos años, pero sus canciones, llenas de amor, ternura y utopía nos harán recordarle siempre. Al conocer su muerte sólo una canción, entre las muchas posibles y tal vez mejores que compuso, me ha venido a la mente, quizás porque en gran medida le define mejor que cualquier otra: la que dedicó a los niños contemporáneos. 'Il y avait un jardin' evoca un planeta ideal que la humanidad perdió en algún momento indefinido de su historia.



{Introducción hablada en la versión original}
Esta es una canción para los niños que nacen y que viven entre el acero y el alquitrán, entre el hormigón y el asfalto, y que tal vez no sabrán jamás que la tierra era un jardín.

Había un jardín que se llamaba la tierra.
Brillaba bajo el sol como un fruto prohibido.
No, no era ni el paraíso ni el infierno,
ni nada de lo ya visto o ya oído.

Había un jardín, una casa, unos árboles
con un lecho de musgo para hacer allí el amor
y una arroyuelo que fluía sin una ola
venía a refrescarlo y seguía su curso.

Había un jardín grande como un valle.
Uno podía nutrirse allí en todas las estaciones
sobre la tierra ardiente o la hierba helada
y descubrir flores que no tenían nombre.

Había un jardín que se llamaba la tierra.
Era suficientemente grande para millares de niños.
Estaba habitado antiguamente por nuestros abuelos
que lo habían recibido de sus propios abuelos.

¿Dónde está ese jardín en el que podríamos haber nacido,
donde habríamos podido vivir despreocupados y desnudos?
¿Dónde está esa casa con todas las puertas abiertas
que yo todavía busco y que ya no encuentro?


Sobre su faceta de escritor y algunos apuntes biográficos podéis leer en este blog 'Moustaki, escritor'  y 'Moustaki escribe en su retiro' . Sobre su contribución al éxito de otros 'inmortales', 'Serge Reggiani, inolvidable'  y 'Vuelve Edith Piaf'.
 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Cassie Taylor: de casta le viene el blues

That's my man


Cassie Taylor ha puesto en circulación el segundo disco de su carrera en solitario, 'Out of my mind', el pasado día 7, apenas dos años después del primero, titulado 'Blue'. Hija de Otis Taylor, respetado e innovador bluesman, ha crecido a su lado, bajo su sólida sombra, y no sólo biológicamente. Durante ocho años ha actuado y grabado junto a él, tocando el bajo y haciendo coros (o alternándose en el canto, como en el tema 'Few feet away' ). En consecuencia Cassie, de 26 años, no sólo tiene el ADN del blues, sino también una precoz experiencia profesional que ahora rinde sus frutos en forma de calidad y madurez artística.

Few feet away (con su padre)

'Out of my mind' ya es un disco totalmente 'suyo', en opinión de la propia Cassie, que considera el resultado del primero la consecuencia de 'cómo la vió' su productor. El segundo lo ha autoproducido de principio a fin. Son sus propias composiciones y nadie sabe mejor que ella cómo deben sonar. Son las ventajas de ser no sólo una cantante, sino un músico de los pies a la cabeza. A poco que persevere y progrese podrá competir con Bonnie Raitt.

Hondarribia 2011, 'Girls with guitars'

Cassie Taylor actuó en el Festival de Blues de Hondarribia, al frente del grupo formado junto a las excelentes guitarristas Samantha Fish y Dani Wilde, con las cuales había grabado ese mismo año el disco 'Girls with guitars'. En julio actuará en Alemania y Austria. Esperemos que se acerque también por España este verano.

viernes, 17 de mayo de 2013

Nueva etapa (y II)

A la hora de hacer balance de los siete años de existencia de 'Toda esa música' confieso  mi satisfacción por el hecho de que sus páginas han sido vistas en 118.516 ocasiones hasta la fecha, según el cómputo de Blogger, lo que arroja una media anual de 16.931. El número de entradas publicadas ha sido de 268, con una media de 38 anuales, si bien en 2009, año especialmente complicado para mí, sólo fueron 6, muy lejos del récord de 2007 (61 entradas).

Pasando de lo cuantitativo a lo cualitativo, siento una especial satisfacción por el número de entradas que se registran en busca de cantautores italianos, como Fabrizio de André, Francesco Guccini, Domenico Modugno, Luigi Tenco, Gino Paoli... Especialmente las entradas que proceden de Italia son reveladoras de un hecho lamentable que he podido constatar: los 'históricos' de la potente canción de autor italiana no reciben mucha atención por parte del Internet de su país. La conclusión, para mí, es que mereció la pena el trabajo que me tomé en 2008 para realizar la serie dedicada a la canción de autor italiana.

También, aunque no parezca merecer mucho interés público, me siento orgulloso del trabajo realizado en torno a la figura de Jacques Canetti y a su intensa y eficacísima labor de promoción de la 'chanson', sin olvidar su destacado papel en la introducción del jazz en Francia, que hoy es la primera potencia europea en ese terreno. La serie de cinco capítulos que giró en torno a él fue una ardua tarea, pero creo que necesaria. A mí mismo me permitió descubrir cosas que ignoraba de la canción francesa en su periodo de auge, desde la posguerra hasta mediados los años 60.

En otro orden de cosas, me alegra mucho haber dado una 'alerta temprana' - por decirlo de alguna manera - sobre figuras como la española Silvia Pérez Cruz, las francesas Zaz y  Emily Loizeau o la estadounidense Esperanza Spalding, entre otros artistas. Revelar o subrayar nuevos valores interesantes y reivindicar el recuerdo de figuras ignoradas u olvidadas (al menos en España) son las tareas principales que me he impuesto y que siguen justificando la continuidad de este blog.

De modo casi simultáneo a 'Toda esa música', y como complemento necesario, nació mi canal en Youtube, donde la escasez por aquellos días de vídeos sobre música francesa motivó que yo mismo subiera algunos que consideraba necesarios tanto para el canal como para el blog. Básicamente esa ha sido la razón de que mi espacio haya tenido hasta el día de hoy  5.661.617 reproducciones. Si tenemos en cuenta el 'ranking' que reproduzco a continuación puede verse claramente la razón del 'éxito':

1.- San Francisco - Maxime Le Forestier 1.364.315 reproducciones

2.- La petite fugue - Maxime Le Forestier 702.267 reproducciones

3.- Sotto le stelle del jazz - Paolo Conte 695.827 reproducciones

4.- Ma France - Jean Ferrat 618.451 reproducciones

5.- Serge Reggiani - Sarah (Live) 575.952 reproducciones

6.- Dans mon ile - Henri Salvador 345.558 reproducciones

7.- Bruxelles - Dick Annegarn 271.553 reproducciones

8.- Sans la Nommer - Georges
Moustaki 190.926 reproducciones  

9.- Saint-Germain-des-Prés - Juliette Greco 185.718 reproducciones

10.- L'âme des poètes - Charles Trenet 151.598 reproducciones

No sé si es preciso subrayarlo, pero lo haré, por si acaso: tanto en este blog como en el canal de Youtube hay bastantes más cosas que canciones francesas. Sólo me queda daros las gracias de modo muy especial a quienes seguís este blog y/o visitáis mi canal. Es un placer.