Sólo la música que me gusta, me llega, me parece necesaria. Toda esa música que, con frecuencia, los medios se empeñan en impedir que escuchemos, pese a que, con mucha frecuencia, es la más valiosa.
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martes, 22 de mayo de 2012

Deolinda: 'Parva que sou'



"Qué mundo tan estúpìdo en el que para ser esclavo es preciso estudiar". Los Deolinda son un grupo de cuatro personas que se reclama musicalmente de la raiz del fado, pero también de toda la rica tradición de la música popular portuguesa. Pedro da Silva Martins, uno de sus miembros, es autor de esta canción (crítica, pero también autocrítica, contra la pasividad), que pone voz a la que, por adelantado, se ha denominado 'generación perdida': jóvenes generalmente bien preparados a los que el mercado laboral explota e infravalora, cuando no ignora, especialmente en esta crisis a la que no se le ve el final. La canción está subtitulada en castellano. Podría ser un himno generacional.

martes, 17 de abril de 2012

'Aires de lima', de Portugal a Canarias; del cavaquinho al timple



Los 'aires de lima' nacieron - según todos los indicios - en Portugal, pero fueron adoptados en Gran Canaria, del mismo modo que el cavaquinho se transformó en timple y devino ukelele (o ujulele) en otras latitudes. Aquí la fusión canario-portuguesa brinda su hermoso fruto con una canción que une a la portuguesa Mafalda Arnauth y los canarios Olga Cerpa (Mestisay) y Totoyo Millares, figura señera del timple canario. El resultado es todo un placer.

viernes, 4 de junio de 2010

Jose Afonso; 'Canção de Embalar'



Jose (Zeca) Afonso es el cantautor a partir del cual nació la nueva canción popular portuguesa, ajena a los planteamientos habituales del fado pero enraizada en el patrimonio musical tradicional luso y con un toque netamente poético en sus letras. La sensibilidad de Afonso se evidencia en esta dulce canción de cuna. Él fue también el autor e intérprete de 'Grandola vila morena', canto a la solidaridad a cuyos sones arrancó la 'revolución de los claveles'.

sábado, 23 de febrero de 2008

Sara Tavares, la larga búsqueda de la propia voz



En la biografía de Sara Tavares (1978) la desgracia y la fortuna parecen asociadas de un modo tan fatal como paradójico. Nació en Portugal, hija de padres lusocaboverdianos, y era una niña cuando su progenitor abandonó a la familia para irse a Estados Unidos. Su madre, a continuación, la dejó al cuidado de una mujer portuguesa para viajar al sur del país con sus hijos pequeños. Esa sucesión de hechos desgraciados fue, sin embargo, positiva. Al menos ella lo ve así, en la medida en que recibió una educación y disfrutó de una estabilidad e integración de la que su familia carecía.

Con quince años ganó el concurso televisivo ‘Chuva de Estrelas’: con 16 venció la competición de la TV portuguesa para representar a Portugal en el Festival de Eurovisión de 1994, lo que hizo con la canción ‘Chamar a musica’. Un éxito tan precoz -y volvemos a lo paradójico- es generalmente positivo para quien esté dispuesto a asumir las exigencias de las discográficas, que si casi siempre rozan el abuso en el caso de una menor se convierten fácilmente en una dictadura anuladora de la personalidad.

Sara ha logrado salir indemne de los riesgos, pero sólo lo ha conseguido tras un prolongado silencio y una búsqueda exigente de su propia voz y de su personal mundo musical. Su disco de 1999 ‘Mi ma bô’, coproducido con el congoleño afincado en París Lokua Kanza, comienza a apuntar en la dirección correcta, aunque mantiene cierto grado de compromiso con el estilo ‘pop’, intentando probablemente alcanzar un éxito de ventas que sólo logra en Portugal.

Han de pasar aún siete años para que en su disco ‘Balancé’ Sara Tavares encuentre el vehículo de expresión de su voz, su talento y su inspiración. Ahí está ya una cantante y compositora madura, que no sólo funde las influencias africanas de la música del Cabo Verde de sus padres, cuyo máximo exponente es Cesaria Evora, con las portuguesas y europeas, sino que pone en evidencia las consecuencias del ya remoto maridaje euroafricano que tiene en Brasil una auténtica factoría de talento y fuerza y en el Caribe, un potente crisol de creatividad.

Ha sido un largo viaje de vuelta a las raices, pero el periplo ha valido la pena. La joven africana, educada sin otras referencias que las portuguesas, ha hallado finalmente el camino para sacar fuera de sí todo el talento natural que tiene como cantante y compositora. Esperemos que un próximo disco confirme esa realidad. Como ella gusta de decir, “un cocodrilo que se duerme acabará siendo un bolso a la venta en alguna tienda”. ¡Balancé!

Bom feeling

miércoles, 25 de octubre de 2006

Fraternidad ibérica


Este video, obtenido en esa inagotable caja de sorpresas que es Youtube.com, recoge la excepcional ocasión que se produjo a finales del pasado mes de julio en la espaciosa biblioteca de José Saramago en la isla de Lanzarote, registrada por Fernando Berlín (Radiocable.com). Ni el sonido ni la imagen son los ideales, pero emoción y perfección tampoco son necesariamente aliadas.

‘Grandola, vila morena” (bajarse versión original en mp3) (*), la canción que interpretan y que es de algún modo el himno nacional extraoficial de Portugal, fue compuesta por el nunca olvidado José (Zeca) Afonso en homenaje a la Sociedad Musical Fraternidad Obrera Grandolense tras una actuación que hizo en esta villa del Alentejo en 1964. El 25 de abril de 1974, a las 00,25, sus sones, transmitidos por Radio Renascença, fueron la clave que puso en movimiento el golpe militar que marcó el fin a la dictadura en su país.

La mágica coincidencia que describen las imágenes se produjo con motivo de un concierto de presentación del disco 'Duos' del cantautor extremeño Luis Pastor. Entre los que participaron en la reunión se encuentran también Joao Afonso, sobrino del autor de la canción, Pasión Vega y la bailaora y coreógrafa María Pagés. Saramago y su esposa, la española Pilar del Río, fueron los complacidos anfitriones y corifeos.

En este otro video, José Saramago recita su poema ‘Ergo uma rosa’, Pasión Vega y Luis Pastor lo cantan y María Pagés lo baila.


Recientemente, tras la encuesta del semanario luso Sol, según la cual más del 27% de los portugueses y más del 47% de los españoles se declaraban favorables a la unión de ambos países, el tema recurrente de una posible Federación Ibérica ha vuelto a la actualidad.

El propio Saramago, que dice que el mapa de España tiene una forma “un poco extraña” si no se muestra a Portugal, no duda en declararse a favor. “Seríamos aquello que probablemente deberíamos haber sido siempre: Iberia”, asegura el Nobel portugués.

Ignoro si sería útil, conveniente o rentable para ambos países, pero sí sería hermoso e históricamente lógico, pues nunca hemos dejado de ser hermanos. Más separados por las vicisitudes de la historia -que también ocasionalmente nos unieron- que por supuestas incompatibilidades de la lengua y el sentimiento.

(*) Letra en castellano de Grándola, vila morena: Grándola, villa morena/ tierra de la fraternidad,/ el pueblo es quien más ordena/ dentro de ti, oh ciudad. Dentro de ti, oh ciudad,/ el pueblo es quien más ordena,/ tierra de la fraternidad,/Grándola, villa morena./ En cada esquina un amigo,/ en cada rostro igualdad,/ Grándola, villa morena/ tierra de la fraternidad./ Tierra de la fraternidad/ Grándola villa morena/ en cada rostro igualdad/ el pueblo es quien más ordena./ A la sombra de una encina/ que ya no sabía su edad/ juré tener por compañera/ Grándola, tu voluntad./ Grándola, tu voluntad/ juré tener por compañera,/ a la sombra de una encina/ que ya no sabía su edad.